Derrotada burocracia patronal ahora se afianza el Nuevo Modelo Sindical

Triunfo histórico de los trabajadores de Chrysler

Treinta y tres años tuvieron que esperar los Trabajadores de la ensambladora automotriz Chrysler de Venezuela, ubicada en Valencia, Edo. Carabobo, para  tener una dirección sindical clasista, autónoma y revolucionaria.

Este pasado 29 de mayo los trabajadores de esa trasnacional encabezados por Christian Pereira, militante del PSUV-Marea Socialista y agrupados en la Plancha 2, con la propuesta por un Nuevo Modelo Sindical, le propinaron   una soberana paliza a uno de los últimos representantes de la vieja burocracia sindical, la que se instaló en el país durante el régimen de la IV República y que lo lograron a fuerza de asaltos a sindicatos con el uso de bandas armadas o la acción de rompe  huelgas y la actuación parcializada de las instituciones de ese estado democrático burgués.   

Esta vez,  con un setenta y cinco por ciento (75%) de los votos  (ocho (8) de los nueve (9) puestos en la junta directiva), se acabó con la nefasta historia de más de tres décadas de un sindicato controlado por la patronal y el burócrata socialcristiano Alberto Longa. Este llegó al sindicato en el año 1979, luego que la dirección de Fetracarabobo se confabulase con la patronal Ensambladora Carabobo en ese entonces y rompieran una huelga que encabezó el sindicato del que Secretario General era el actual Alcalde del  municipio Los Guayos y miembro para aquella época del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) Aníbal Doce.

A partir de allí comenzó una historia de entrega a la patronal quien controló la dirección del Sindicato de Chrysler con represión, clientelismo, terrorismo patronal y un absoluto dominio de los trabajadores de esta importante  ensambladora de vehículos marca Jeep y Dodge.

Así mantuvo la burocracia una hegemonía por tanto tiempo…… 

Hasta hace 6 años  nunca se hacían elecciones. El sindicato convocaba  a supuestas asambleas en el comedor días antes de vencerse su período y con la dirección de Fetracarabobo, filial de la CTV preguntaban: “Quién  iba a postular una plancha”. Por supuesto, el que osara a hacerlo, de inmediatamente era despedido o al otro día no lo dejaban pasar a las instalaciones de la empresa. Existía una política de que  si se hablase mal del comedor, del sindicato en las líneas de trabajo o en  el club, o se negase a “colaborar” para trabajar sobre tiempo eran esos hechos  motivos de despido.

Al igual que la burocracia de Acción Democrática que dominaba el resto de las automotrices, los copeyanos del sindicato de Chrysler, después transformados en Proyecto Venezuela y ya en su ocaso reconvertidos como “Comando Tricolor”, organizaban las fracciones de trabajadores, que era un organismo clientelar de allegados a los directivos sindicales que ejecutaban el terrorismo laboral que instituyó el sindicato como fuente de dominio.  La empresa siempre acompañó y ejecutó los despidos que solicitaba la burocracia contra los “cabezas calientes”, contra los “trotskistas”, contra los chavistas….

¿Qué beneficio tenía un miembro de la fracción? El Trabajadores de la “Fracción” era un trabajador de poco o nulo  esfuerzo en su labor, pero  era beneficiado por los supervisores. Estos les organizaban fiestas con sus familiares y hasta eran los que tenían derecho a postular  para nuevos empleos a familiares o amigos, entre otros beneficiados, quienes deberían ser incondicionales al “líder” Longa o a “Bachaco”, su subalterno.

Los primeros pasos para la liberación de los trabajadores de Chrysler

Corrían los meses del golpe de estado 11A del 2002 y del paro petrolero para que el sindicato se alineara aún más, sin medir consecuencias con la patronal y la CTV para sumarse al paro. Durante el desarrollo de esos hechos, suspendieron los salarios, descontaron dos meses de prestaciones sociales y no conforme con todo  eso, el sindicato  cedió seis (6) meses de prórroga para la discusión del contrato colectivo.

El frente  sindicato-empresa se hizo más cínico y perverso para descubrir y ubicar en Chrysler a los trabajadores que simpatizaban con el proceso revolucionario y con el presidente Chávez. No obstante, cuál fue la sorpresa que según el mismo secretario general, días posteriores a esos acontecimientos históricos, expresó en una asamblea, que más del ochenta por ciento (80%) de los trabajadores de Chrysler no había firmado contra el presidente Chávez.

Esa realidad produjo que la burocracia sindical reforzara la persecución y la amenaza contra los trabajadores que leían el diario Vea o Ultimas Noticias y utilizaron la llamada “Lista de Toscón” para amedrentar a ese 80% quienes no firmaron contra Chávez. Cuando por solicitud del CNE a la oposición le tocó reparar las firmas para la convocatoria del referéndum ante existencia de dos sindicatos (el patronal y alternativo), los trabajadores que habían firmados contra Chávez tenían el día de permiso y los trabajadores que no firmaron, le tocaba hacer su trabajo y el del trabajador que se fue de permiso. Las expresiones de amenazas de los supervisores y demás jefes y del sindicato eran que “luego de que sacaran a Chávez (en el referéndum del 2006), despedirían a ciento cincuenta chavistas”

Es en el año 2004 cuando el sindicato convocó las primeras elecciones en su historia. Nombraron ellos su comisión electoral, la cual controlaban y su primera acción fue recoger las firmas que validaban su designación y en esa misma actividad la misma comisión electoral obligaba a firmar a los trabajadores el apoyo a la “Plancha 1”.  Luego que la comisión electoral acumulara  el cien por ciento (100%) de las firmas, salió con un artículo en el reglamento electoral imponía que quién aparecía firmando en apoyo a una plancha no podía apoyar otra, pues si lo hacía su firma era anulada. De esa manera, esas primeras elecciones se realizaron con ventajismo a la burocracia y sin participación de muchos trabajadores, pese a que el movimiento clasista acudió a impugnar las elecciones ante el CNE y el Ministerio del Trabajo.

El sindicato alternativo surgió para proteger al movimiento clasista que nos acompañaba de una ola de despidos, la cual fue solicitada por la burocracia y ejecutada por la patronal Chrysler de Venezuela. Este movimiento nos llevó a solicitar ese referéndum sindical, pero mientras se convencía a los organismos competentes y se convocaba la consulta,  la empresa ingresaba personal, para aumentar la producción y a la vez los sindicalizaba, obligándolos a que sirvieran de sostén  de la burocracia, a la vez que con los trabajadores ya establecidos se intensificaba el terrorismo para que votaron masivamente, como así lo hicieron por el sindicato patronal.  

Fue en el año 2006 que el CNE respondió a favor de la impugnación de las elecciones que promovieron los clasistas en Chrysler. El Ministerio del Trabajo le negó a la burocracia sindical la representatividad para discutir un contrato y el sindicato patronal se obligó a convocar elecciones. Fue la oportunidad de ir a un proceso unitario, se renunció al sindicato alternativo y se promovió la afiliación a SINTRACHRYSLER, para participar en las elecciones sindicales. La patronal se movió como peso pluma: el sindicato volvió a dar empleos a cambio de fidelidad y la empresa hasta un día antes de las elecciones ingresaba personal, e inmediatamente los inscribían al cuaderno de votación.

Ese vulgar ventajismo y las condiciones hostiles que les imponían a los trabajadores que suponían estaban con los clasistas,  tenía como objetivo aniquilar al movimiento “Sátrapa” como era identificado dentro de la empresa, cuyo nombre venía dado por el periódico clandestino que con  mucho humor y picardía de clase, criticaba los abusos tanto del sindicato y de la empresa.

Sin embargo, en esas primeras elecciones se obtuvieron noventa y siete (97) votos, los que fueron de mucha conciencia y bastante gallardía y, bastaron para que en agosto de 2006 ingresara en el sindicato Christian Pereira como segundo vocal. Desde allí comenzó ese movimiento de trabajadores de Chrysler de Venezuela a concretar esta nueva historia que hoy se recoge. Tendría mejores frutos en la nueva alcabala que significó las elecciones sindicales del año 2009. Allí se pasó de uno a cuatro (4) de los nueve (9) directivos sindicales.

Ese avance importantísimo del 2009 anunciaba el camino definitivo hacia la conquista del sindicato en manos de los trabajadores como ahora se ha dado. Lo conquistado ha sido producto de la constancia y del trabajo honesto de  Christian Pereira quien se convirtió en el referente de lucha en el sindicato y sobre todo, por el avance en la conciencia política y sindical que fueron aprendiendo y forjando la mayoría de los trabajadores de esta ensambladora.  

El 10 de noviembre de 2010 fueron esos cuatro dirigentes clasistas del sindicato electos en el año 2009 (Christian Pereira, Yomar Lameda, Douglas Mora y Jesús Morales) que reaccionaron ante la arremetida patronal y el anuncio de cuarenta despidos. Estos junto a la mayoría de los trabajadores protagonizaron una revolución. Con una lista ya conocida,  la dirección patronal del sindicato negaba los despidos, mientras los cuatro directivos clasistas provocaron una movilización general que produjo una asamblea de trabajadores y con tres días de paralización se logró detener los despidos e imponer un pliego de peticiones ante el Ministerio del Trabajo, la que contemplaba  dieciocho violaciones de la convención colectiva que mantenía históricamente la Chrysler con la complicidad fiel de la burocracia sindical. 

La burocracia y la patronal activaron su plan de emergencia contra la asamblea y el pliego

En desesperados esfuerzos los sindicalistas patronales quisieron utilizar su influencia con algunos trabajadores de base para tratar de que los mismos renunciaran al pliego y divulgaban que no había razón para el pliego y que no había que hacer ningún conflicto. Pero, la resistencia de la clase invocó su propio poder y con su instinto antes adormecido y ahora activado, los trabajadores pudieron fácilmente detectar las maniobras de la burocracia.

De esa manera no hicieron caso  a las consejas  hechas por los sindicaleros y la empresa. Los propios trabajadores denunciaron en asamblea el plan macabro e impusieron una comisión de 14 trabajadores de base, representantes electos por áreas para discutir el pliego de peticiones, logrando propinarle una contundente derrota a la patronal que acabó con las pretensiones de extermino al movimiento clasista  que habían planeado la burocracia con la patronal.

Se impone un Nuevo Modelo Sindical con resultados concretos

La Comisión de Trabajadores expuso en asamblea, luego de cerrar el pliego conciliatorio, la necesidad de avanzar en dos propuestas concretas y necesarias: La primera consistía en que no era posible que los trabajadores continuásemos avalando que la burocracia controlase cuarenta y tres cupos para ventas de vehículos destinados a las federaciones Fetracarabobo y Fetrametal, cascarones vacíos que nunca dieron la cara por los trabajadores y que era necesario que los trabajadores constituyeran una Fundación Social para gestionar estas ventas a favor de las necesidades sociales de toda la masa trabajadora.  

La otra propuesta consistió en solicitar adelanto de elecciones, en vista que se acercaba una discusión de un nuevo convenio colectivo y los trabajadores en su mayoría no  se sentían representados por la correlación existente en la junta directiva. Estas dos propuestas fueron apoyadas por más del setenta y dos por ciento de los trabajadores afiliados.

El Fondo de Ayuda Hospitalaria, el Fondo de Deportes, Recreación y Cultura, El Fondo Social y El Fondo de Solidaridad y Conflictos, son hechos concretos que han gestionados más de 1,5 millones de bolívares para los trabajadores y sus familiares, ayudas a comunidades para el deporte, premiación y aportes para trabajadores, pagos de entrenadores y uniformes. Estos son sólo algunas partes de la gestión que se hace con el dinero que queda con las ventas de esos que antes se repartía el sindicato.  Cabe destacar que la administración de este fondo es por parte de los trabajadores de base, ningún dirigente sindical por reglamentaciones ejerce control sobre la gestión de los fondos.   Casa sindical y Escuela de Formación político sindical son las otras propuestas para la Fundación aun pendientes.

Elecciones del 29 de mayo 2012 consolidan un arduo trabajo de ocho años

La dignidad, la resistencia, la voluntad de lucha, la confianza en lo que se pelea, la fidelidad a un proyecto, la perseverancia, el trabajo sin descanso, tuvieron su premio, el día más largo de la histórica lucha de los trabajadores de Chrysler. Esta  comenzó el martes 29 de mayo a las siete de la mañana cuando masivamente se apostaron los trabajadores, quienes tenían claro su objetivo y por ello más del noventa y dos por ciento participó en las elecciones.

No fue sino hasta las cuatro de la madrugada del treinta de mayo, cuando se contó el último voto que dio como ganador a la Pancha 2.  Ganando el equipo que desde noviembre del 2010 viene imponiendo un Nuevo Modelo Sindical en donde los trabajadores participan y deciden por sobre o junto a la directiva sindical. Esa votación por encima del setenta y cinco por ciento daba a la revolución de la dignidad en Chrysler ocho de los nueve puestos en el sindicato.

¡Que vivan los Trabajadores de Chrysler de Venezuela! ¡Que viva el Nuevo Modelo Sindical! Vitoreaban los trabajadores el viernes 1ero de junio cuando la Comisión Electoral proclamaba la nueva junta directiva del Sindicato. Entre lágrimas, consignas, cánticos y ¡aleluyas! los trabajadores celebraban el emotivo discurso de Christian Pereira nuevo Secretario General del Sindicato quién hizo un homenaje a la resistencia y la dignidad al mencionar y pedir que los más de sesenta trabajadores fundadores de ese movimiento clasista que se empezó a organizar desde principio de la década del 2000 pasaran al frente, a la vez que invocaba a la necesaria unidad de los trabajadores por la próxima discusión de la convención colectiva.

Los retos ahora, dentro y fuera de Chrysler son mucho más grandes y esperamos que dentro de esta empresa y fuera de ellas nos acompañen siempre los trabajadores y trabajadores. A lo interno los desafíos ahora son: discutir una buena convención colectiva, conquistar en lo inmediato los derechos que impone la nueva LOTTT como la absorción de los tercerizado, la reducción de la jornada, que se siga depositando mensualmente los días de antigüedad que ahora la LOTTT establece sea cada tres meses y así otros derechos que ahora se tienen y que con la redacción de la nueva ley se quiera menoscabar. 

Este triunfo también es de toda la clase obrera de aquí y de cualquier otra parte del mundo. Desde el nuevo sindicato de los trabajadores de Chrysler se impulsará por la construcción de una federación de los trabajadores automotrices y autopartistas; Por la unidad de los trabajadores del país en una sola central obrera y ante que esta se concreta en la constitución de una intersindical entre la CSBT y la UNETE para encarar las luchas actuales de los trabajadores de los sectores públicos y privados; en el llamado a una Constituyente de trabajadores y en la implementación en los sindicatos de base de un nuevo modelo sindical. A partir de ahora a los trabajadores revolucionarios nos toca buscar tener un Nuevo Modelo de País y un Nuevo Modelo Sindical: Salud. Saludos revolucionarios y socialistas.


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Stalin Pérez Borges / miembro de Marea Socialista


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