Que se pronuncien los estudiantes progresistas y que se preparen, porque lo que viene es joropo

El pasado 5 de enero, el vicepresidente Nicolás Maduro envió un comunicado a la Asamblea Nacional donde informaba, que el presidente Comandante Chávez no podría presentarse el día 10 de enero al acto de juramentación debido a encontrarse en la Habana, Cuba, cumpliendo el protocolo post operatorio, después de la operación compleja de la cual fue objeto. Dicho comunicado solicitaba al Tribunal Supremo de Justicia, la interpretación del artículo 231 de la Constitución

La Sala Constitucional, después de hacer una interpretación del artículo 231, concluyó con que no existe falta temporal por parte del presidente, además de argumentar que la juramentación es solo un mero acto formal que solo seria obligatorio en el caso de que se tratara de un presidente electo, cuyo situación no es ésta, puesto que el Comandante ha sido reelecto, por lo que se trata de una continuidad del mandato.

Aparentemente todo está resuelto. Bueno, eso solo lo pensaría un tonto, ya que la derecha fratricida de este país nunca estará de acuerdo con nada. Nunca dejará de conspirar. Siempre buscando la forma de cómo hacerse del poder a costa de lo que sea y sobre quien sea.

Después de la enorme demostración desarrollada por nuestro pueblo durante el acto de juramentación simbólica del Comandante Chávez, la derecha envenenada de nuestro país inicio una serie de acciones materializadas por los estudiantes tradicionalistas junto al apoyo de algunos liceos de educación media, donde buscan calentar la calle y provocar estados de conmoción en la población venezolana.

La burguesía utiliza a los estudiantes disociados que hacen vida en universidades como la Católica, Simón Bolívar y la Central, como carne de cañón, tratando de buscar hechos de sangre que les permitan argumentar que el estado venezolano es opresor y que no permite la huelga, la protesta pacífica y que impide la libertad de expresión. Los estudiantes alegan que sus protestas se deben, a no estar de acuerdo con la decisión que tomó el TSJ por considerarla una violación flagrante a la Constitución.

Los niños riquitos de la Universidad Católica del estado Táchira trataron de quemar una fundación de ayuda social, además de sabotear los eventos pertinentes a la feria de san Sebastián; acciones parecidas fueron suscitadas en Mérida y en Carabobo: ¡nuevamente las manitas blancas haciendo de las suyas!

En los próximos días tienen proyectado iniciar actos de sabotaje en la ciudad capital, para tratar de incitar a la llamada “sociedad civil” a que se incorpore a las protestas de calle y, por supuesto, con la promoción y alta difusión de cada suceso por parte de la canalla mediática.

La burguesía sabe por qué lucha y por qué protesta. Siempre tratarán de utilizar cualquier excusa para pescar en rio revuelto jugando a que un golpe de suerte los lleve al poder, por lo que buscarán los recursos que sean necesarios tanto dentro como fuera del país para comprar lacayos que se enrumben a una aventura anticonstitucional.

En los últimos días, algunos voceros estudiantiles han difundido comunicados que expresan su desacuerdo al dictamen de la Corte Suprema de Justicia, además de culpar al estado por el alto índice de inseguridad existente, llamando a la sociedad a participar en las acciones que de manera paulatina comenzarán a desarrollar.

El estudiantado burgués ha logrado llamar la atención y son hoy los dueños del efecto mediático: claro, sabemos que son montajes, artificios de cámaras, que intentan convencer a muchos ciudadanos que aun piensan que la televisión es un reflejo de la realidad.

Debemos comprender que el imperialismo utiliza a los estudiantes borregos para que inicien revoluciones de derecha cuando desean frenar procesos de liberación de pueblos, por lo que no es de asombrarse que sean los estudiantes universitarios quienes tomen la batuta a la hora de acabar con gobiernos progresistas.

Las universidades tradicionales fueron creadas para formar individuos dominados, desconectados de su entorno, de la realidad social, donde solo importa el adquirir un título para mejorar su estatus utilizando el conocimiento alcanzado para dominar al pueblo sin escrúpulos ni sentimientos, por lo que no comprenden la idea del socialismo, de la hermandad, de la humanidad. Para ellos lo que importa es la acumulación de riquezas y así tener esclavos a su orden, que les sirvan. Este modelo educativo es difundido en todas las universidades que se fueron conformando durante los años del puntofijismo.

A la llegada de la revolución se crearon varias universidades tales como: Universidad Bolivariana de Venezuela, Universidad de las Artes, Escuela Latinoamericana de Medicina, Universidad del Deporte, además de la ampliación de la cobertura de otras, como Universidad de las Fuerzas Armadas, Universidad Simón Rodríguez, entre otras; estos avances en el área de educación universitaria nos colocan en el segundo país de América con mayor matrícula universitaria después de Cuba, donde la mayoría de los estudiantes son, gracias a los planes desarrollados por la revolución.

La matricula estudiantil de los estudiantes universitarios que hacen vida en las misiones, triplican a los de estos centros de formación antagónica; sin embargo en este momento son los estudiantes de la derecha los que tienen el dominio de la calle y la atención de la opinión pública nacional e internacional.

Entonces, ¿dónde están los estudiantes revolucionarios que no se pronuncian? ¿Dónde están las aldeas universitarias que ya han formado a miles de profesionales? ¿Por qué estos estudiantes no toman la calle para mostrar su apoyo a la decisión del TSJ y al Comandante Chávez? ¿Cuál es la posición de los profesores y coordinadores de las aldeas, además de los estudiantes de las demás misiones educativas?

La mejor manera de frenar los intentos aventureros de la oposición, es con el pueblo en la calle y, qué mejor ejemplo seria que fuesen los estudiantes revolucionarios quienes conformen la punta de lanza. Si se les deja esta labor solo a las fuerzas de seguridad, ellos argumentarán que están siendo maltratados y reprimidos por la dictadura presente en este país.

Es preocupante la actitud de apatía, falta de compromiso y desmovilización de los estudiantes del proceso. Pareciese que por evitar que se tildara a estas nuevas casas de estudio de ideologizadoras comunistas, se ha omitido la formación sociopolítica y solo se ha limitado a la preparación academicista, lo que ha generado una reproducción de las anacrónicas universidades que después de haber vencido las sombras, terminaron vencidas por éstas.

Se hace imposible aceptar que existan estudiantes que solo a través de este proceso hayan tenido la oportunidad de formarse y adversen de manera tajante a la revolución bolivariana. Que esto no se malinterprete como sectarismo o extremismo, ¿pero cómo derrotaremos al sistema capitalista que nos oprime si seguimos alimentándolo y promoviéndolo?

En el canal demoníaco llamado Globo Visión, están presentando un micro con el nombre de Contigo, Venezuela siempre va p’alante, donde aparece una joven que explica parte de su vida, dónde trabaja, dice que estudia ingeniería en telecomunicaciones en la Unefa y cuando le preguntan con qué país sueña, contesta que sueña con un país libre donde se respete a los ciudadanos y donde su hija pueda crecer en paz. Ahora bien. ¿Será que en Venezuela hoy no existe la paz? Esto no se puede permitir. ¿Cómo una joven a quien se le está dando la oportunidad de estudiar se presente para mal poner al proceso revolucionario? ¿Qué pasaría si estudiara en la Santamaría o en la Católica y apareciesw en Venezolana de Televisión haciendo críticas a los empresarios o a los dirigentes de la oposición? Sencillamente, si no la votan las autoridades de estas casas de estudios, sus mismos compañeros harían que renunciara.

El sistema capitalista es tan poderoso y escurridizo que ha logrado infiltrar elementos que fungen como profesores y personal administrativo en estos nuevos espacios, provocando una actitud sumisa y apolítica de los educandos, haciéndoles creer que el modelo educativo de las universidades tradicionales es excelente e incomparable.

Las acciones iniciadas por los estudiantes de la derecha pueden ser neutralizadas con un movimiento estudiantil progresista y revolucionario, que tome la calle para respaldar a la revolución. Pero, ¿dónde se encuentra este movimiento? ¿Por qué no aparece?

El plan de desmovilización al cual han sido sumidos los estudiantes revolucionarios, está dando sus frutos y esa es la razón de que los sifrinitos se creean dueños de la verdad y de la calle, por lo que se hace necesario aplicar el método de las tres R en cada una de las misiones educativas y así lograr un verdadero proceso de emancipación.

A pesar del sistemático bombardeo de negación y conformismo al cual han sido sumidos los estudiantes de las misiones, existen muchos que han logrado resistir y han formado un blindaje ante esta arremetida, por lo que serán ellos quienes conformarán la vanguardia ante lo que se avizore en las próximas horas. Si las fuerzas estudiantiles progresistas se activan e inician una ofensiva de manera pacífica con la toma de la calle, daremos un duro golpe a los burguesitos disociados. Así pues, ¡que se pronuncien los estudiantes progresistas! y que se preparen ¡porque lo que viene es joropo!

¡Que Viva Chávez, Carajo!

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