Para entender y explicar, el paro en la UBV-Mérida

Para los que no saben: UBV-Mérida no tiene sede. Nunca la hubo. Siempre vivimos prestado, arrimados, arrinconados, hacinados. Desde un cubículo en la UNA Núcleo  Mérida,  la maletera del carro cuando lo hubo, el maletín en un café cualquiera y finalmente la Casa del Poder Popular en Santa Juana, arrancada a palo y piedra a los sindicaleros de la Cuarta República por varios colectivos populares y los Tupamaros de Mérida. Sangre, sudor y lágrimas. Pelea patada y mordisco.

Allí en Santa Juana estamos refugiados, cual damnificados después de cualquier vaguada. Somos custodios de algo que no es nuestro, agradecidos siempre por todos los compañeros que asumieron el reto de instalarnos provisionalmente y la realidad se convirtió en permanente. La UBV-Caracas, no nos felicitó, aceptó nuestro refugio “temporal” como una solución a nuestra precariedad. Le resolvimos, solucionamos provisoriamente, a la institución, a las autoridades regionales (UBV- Sede Zulia en ese momento) y nacionales un problema y nos montamos sobre los hombros una provisionalidad maltrecha. ¡Viva la participación  protagónica y la corresponsabilidad!

Para quien no lo sabe, las edificaciones de la Casa del Poder  Popular son del estado venezolano, son del INCRET- Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y fueron cedidos en comodato a Fetra-Mérida (CTV-Mérida), asunto en litigio desde el 2006 en el tribunal contencioso-administrativo del estado Barinas y al que nadie le mete el diente para resolverlo a nuestro favor. Expropiamos Sivensa y no hemos podido, ni querido resolver esta nimiedad. Eficiencia Cero.

No hemos descuidado la lucha por una sede administrativa digna y adecuada, desde el mismo momento que aceptamos refugiarnos en la Casa del Poder Popular. No estamos buscando sede para prescindir de la municipalización de la educación Universitaria, esta es nuestra vida y uno de los aciertos más importantes de la Revolución Bolivariana. Infructuosa la búsqueda, infructuosa la corresponsabilidad de los actores políticos e institucionales nacionales y regionales, así,  todas las puertas se han ido cerrando, la sordera y la ceguera de muchos sujetos nos han colocado siempre al límite de las posibilidades dignas de trabajo.

Marcos Díaz Orellana nos dejó esperando varias veces cuando la Profa. Cairolys Urdaneta era la autoridad en el Eje Zulia-Merida- Trujillo.

 La relación asimétrica ULA vs. UBV en estado Mérida: es el problema central, es eminentemente político y debe centrar la discusión en torno a las condiciones en que opera la UBV-Mérida. Mérida es de la ULA y no al revés. Mérida es un feudo de la oligarquía académica burguesa y la reacción, enquistada en esa universidad y desde allí, se direcciona la política y la gerencia del  estado, que de acuerdo a su criterio no va a permitir que la “chusma Chavista” con ribetes académicos le dispute el terreno, le discuta, le tuteé.

Los eméritos doctores de la ULA, tienen en su haber  el montaje del andamiaje jurídico de la superestructura de la Cuarta República. Si a eso le sumamos la influencia de la jerarquía católica y la predica de la conferencia episcopal en la voz y el accionar de Baltazar Porras, se concluirá que frente a esos poderes fácticos, la UBV debiera ser una fortaleza inexpugnable. Los quinta columnas de este lado nos bloquean y nos cercan intencionalmente sobre  esas premisas políticas, ideológicas, epistémicas, filosóficas y mientras la ULA gasta 2 millardos al día, la UBV mendiga papel, tinta, telecomunicación y condiciones dignas para el trabajo y la lucha. Para la lucha.

¿Chávez sabrá que 300.000 estudiantes municipalizados no tienen presupuesto porque en 10 años los responsables de las macrodecisiones  de la revolución, no han podido o no han querido aprobar un presupuesto que los incluya? ¿Qué eso que se llama CNU sigue igualito y escamotea y niega el dinero que les corresponde a estos incluidos por la revolución Bolivariana?

CNU-OPSU solo presupuesta a los estudiantes en sede, la UBV-MS es la cenicienta y nosotros los municipalizados, cenicienta al cubo. Nuestros propios compañeros (los que están en sedes) no entienden lo que somos, ni lo que hacemos y algunos cristianamente nos desprecian y nos consideran un lastre. En eso estamos, intentando explicarnos, que comprendan de qué se trata el paro de la UBV-Mérida.

Cuando dependíamos de la UBV-Sede Zulia (Eje Zulia –Trujillo-Mérida), se nos escamoteó el presupuesto asignado a Mérida, y cuando nos separamos de ellos, no nos entregaron lo que nos correspondía según las resoluciones del Consejo Universitario  y nos dejaron endeudados, por compromisos contraídos “contando” con esa dependencia colonizadora y rapaz. Hasta el mes de Mayo del 2012 estuvimos atados a la UBV- Zulia. Hoy pertenecemos al Eje Territorial Cipriano Castro (Mérida -Táchira).

Desde el inicio de la UBV-Mérida en el 2004, bregamos con la competencia de nuestra hermana: Misión Sucre, siempre nos cobraron el hecho de haber nacido primero y de tener como primogénita el control de una estructura clientelar. Eso es un fenómeno nacional, vinimos al mundo con unas enfermedades congénitas, con una falla de Origen. Definir nuestros roles, significó y significa aun roces y disputas estériles. Autoridades y administraciones van y vienen y aun persisten las fallas de origen.

El caso emblemático, las joyas de la corona es nada más y nada menos que el PNFE-Mérida. Paradigmático  a nivel nacional, porque cuando detectamos desde los espacios de control y seguimiento -los PFG- irregularidades y vicios que configuraron un fraude académico, tomamos la valiente decisión de denunciarlo. El Coordinador Regional de Misión Sucre en el año 2008,  pretendía graduarse de educador sin haber estudiado.

 El Coordinador referido, coordinadores de aldea, asesores y el coordinador  Regional del PNFE-Mérida estaban involucrados en el fraude. Levantado los expedientes, recogidas las pruebas y los testimonios, todavía esperamos las sanciones ejemplarizantes que esta política de inclusión revolucionaria merece. La justicia universitaria ha sido lenta y ha permitido la impunidad de los actores. Caminamos con la moral y la ética cuestionada hacia adentro y hacia afuera de nuestra institución.

Hoy la realidad de la UBV-Mérida es que la salud de varios trabajadores universitarios, se ha deteriorado y están enfermos, producto de permanecer en las oficinas de la Casa del Poder Popular. No queremos ser amarillistas pero no vamos a esperar que sus cuadros clínicos empeoren, para tomar acciones que dignifique y humanicen la estadía en dichos espacios, contradiciendo la Ley Orgánica del Trabajo 2012 de crear condiciones de higiene y salubridad acorde con la misión ofrecer educación con pertinencia y calidad.

Después de esta breve micro-historia de la vida UBVEVISTA Merideña, lo que menos, nos puede ocupar es la tentación y la ligereza de algunos camaradas, que sin valorar estos hechos se atrevieron a señalarnos de tener una “conducta equivocada” que esta acción generaba un “costo electoral en el estado Mérida” como si la realidad socio política de Mérida pasara por las manos de los Ubveistas. El Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras estamos claros y ratificamos que para levantar nuestra medida de paro solicitamos que se acerque a Mérida las autoridades nacionales para ponerle fin y solucionar nuestro petitorio.

Ratificando la justeza de nuestra Lucha.

 

 

 


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