08 de enero 2009. - El ministro del Poder Popular para Economía y Finanzas, Alí Rodríguez Araque, aseguró que "Venezuela es el país que en este continente está en mejores condiciones de encarar esta gravísima situación que afecta a toda la humanidad". Esto lo dijo al referirse sobre la crisis financiera mundial en declaraciones ofrecidas en el programa Dando y Dando que transmite VTV.
Al respecto continúo diciendo que el Gobierno Nacional tiene medidas previstas de acuerdo el desempeño de la economía venezolana, ante la debacle del modelo capitalista norteamericano.
Aseguró que han diseñado distintos escenarios en una situación que no está definida, y en la medida en que se vayan materializando los escenarios planteados, se tomarán las respectivas previsiones.
Recordó que el Gobierno Bolivariano ha venido desarrollando mecanismos opuestos al modelo capitalista, que ha permitido desde hace 10 años el fortalecimiento del sector económico del país. Por tanto, estas medidas apuntaron principalmente entre otras, hacia la recuperación de la soberanía petrolera y la retoma de la soberanía tributaria.
Producción de bienes norteamericana en declive
Sostuvo que la producción de bienes de Estados Unidos ha venido declinando sostenidamente durante varias décadas y hasta ahora ha sido indetenible.
La causa de esta situación, según Rodríguez se debe a que "el capitalismo no tiene patria", ya que se orienta hacia donde le ofrezca las mayores ganancias, en este caso se ha ido acercando a la economía del continente asiático, afectando de esta manera el sector financiero del país norteamericano.
"La razón de ser del capitalismo es la ganancia, si no tiene ganancia termina en la quiebra o siendo absorbido por otro grupo capitalista", explicó el ministro.
Además enfatizó que la crisis del capitalismo conduce a mayores concentraciones de capital, "porque se aplica la ley del más fuerte, una especie de darwinismo económico, los más pobres terminan absorbiendo a los más débiles".
Por esta razón, vaticinó un mayor incremento de pobreza a escala mundial, especialmente en los dos grandes centros capitalistas, Estados Unidos y Europa.
"En la medida en que declina la producción de bienes pues cada vez más el sector financiero se desplaza hacia la especulación y hacia el diseño de verdaderas aberraciones", señaló.