 |
Morgan Stanley, con sede en Nueva York, uno de los más grandes bancos de inversiones, dio a conocer que sus ganancias cayeron 42 por ciento en el primer trimestre. Reportó un beneficio fiscal de mil 550 millones de dólares, mientras sus utilidades por acción caían a 1.45 dólares desde 2.51. Sin embargo, los resultados no fueron tan pesimistas como habían augurado los analistas |
|
|
■ El problema es que 2 millones de estadunidenses van a perder sus casas porque no pueden pagar sus créditos, advierte
■ Flexibiliza EU regulaciones sobre grandes financieras hipotecarias
Wellington, 19 de marzo. El premio Nobel de Economía, Joseph
Stiglitz, aseguró hoy en Nueva Zelanda que la actual crisis financiera
es la peor que atraviesa el mundo desde la Gran Depresión de los años
30.
En su opinión, el recorte de tasas que el martes realizó la
Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) no tendrá relevancia alguna.
Stiglitz lamentó que el gobierno del presidente George W. Bush
asistiera económicamente a bancos, pero no hiciera nada para que la
gente pobre pueda permanecer en su casa, lo que contribuiría a
estabilizar el mercado de la vivienda.
“Tendrá algo de impacto,
contendrá un poco la sangre, pero no está enfocado a los problemas
fundamentales que subyacen al colapso del sector financiero”, explicó.
Stiglitz,
distinguido con el Nobel de Economía en 2001, estuvo al frente del
Banco Mundial y dirigió el comité de asesores económicos del ex
presidente estadunidense Bill Clinton.
Para el economista, que se
encuentra en Nueva Zelanda para impartir unas conferencias, el problema
principal es el hecho de que se calcula que unos 2 millones de
estadunidenses van a perder sus casas porque no pueden pagar sus
créditos, que exceden el valor de las propiedades, ya que los precios
de la vivienda han sufrido un considerable retroceso.
“Es muy
sencillo hacer algo al respecto”, añadió, y propuso que el gobierno
estadunidense ayude a reducir el valor de las hipotecas hasta 90 por
ciento del valor de una vivienda, lo que permitiría a la gente a
conservar sus propiedades.
En Washington, el vicepresidente de
Estados Unidos, Dick Cheney, dijo que la economía atraviesa “un sendero
turbulento”, un día después de que el secretario del Tesoro, Henry
Paulson, reconoció que la economía de Estados Unidos está en un “fuerte
declive”, y luego que la Fed recortó las tasas de interés en tres
cuartos de punto (0.75 por ciento) para dejar la tasa rectora en 2.25
por ciento.
En otro intento por incentivar el sistema financiero
de la principal economía del mundo, el gobierno estadunidense
flexibilizó este miércoles las regulaciones sobre las dos mayores
financieras hipotecarias del país, Fannie Mae y Freddie Mac, para
permitirles comprar más hipotecas e inyectar unos 200 mil millones de
dólares al mercado hipotecario.
La Oficina Federal de Supervisión
de Mercado Inmobiliario (OFHEO, por sus siglas en inglés, y órgano
regulador del gobierno) levantó con efecto inmediato restricciones a
las firmas Fannie Mae y Freddie Mac para que jueguen un papel más
importante en estabilizar a los mercados hipotecarios. La OFHEO dijo
que las financieras podrán comprar o garantizar hasta 2 billones de
dólares en hipotecas este año, al reducirles a 20 por ciento, desde el
30 por ciento anterior, el monto de capital extra que las compañías
eran obligadas a retener, luego de irregularidades contables en ambas
firmas.
Por otro lado, la Asociación de Banqueros Hipotecarios
dijo que las solicitudes de hipotecas disminuyeron 2.9 por ciento, a
652, en la semana concluida el 14 de marzo, el nivel más bajo desde
diciembre.
Además, el banco Lehman Brothers Holding recibió un
préstamo de una nueva línea de crédito de la Fed que abrió directamente
para los bancos de inversión. El diario New York Post informó
que el presidente de Bear Stearns busca un comprador que mejore la
oferta de 2 dólares por acción que anunció JP Morgan el pasado domingo.