Llegaron decenas, cientos de miles, procedían de las escuelas,
institutos, universidades, sindicatos de profesores y sindicatos, de
las Misiones Sociales relacionas con la educación. Llevaban sus
camisetas rotas con diferentes nombres pero todas decían lo mismo, "sí
en el referéndum". Aquí en Venezuela la enseñanza está en el orden del
día, todo el mundo estudia de una u otra manera, todos son estudiantes,
proceden de todas las edades.
Nos reunimos en la Plaza de Venezuela y según pasaban los minutos había
más gente. En todas partes se podían escuchar diferentes ritmos y la
gente bailaba, cantaba y gritaba consignas. Era una atmósfera
carnavalesca con un mensaje serio. El pequeño grupo de estudiantes
vestidos de rojo pero con pancartas en las que pedían el "no" en el
referéndum desaparecieron rápidamente después de enfrentarse a los
estudiantes revolucionarios que gritaban: "No pasarán", y no pasaron.
Coreábamos consignas como: "Educación
primero para el hijo del obrero; educación después para el hijo del
burgués"; "Obreros y Estudiantes, Unidos en Combate" y, la más
importante: "Alerta, Alerta, Alerta Camarada, que ya está preparada la
resistencia armada". Al tiempo que se coreaban las consignas ondeaban
las banderas rojas.
El tamaño de la manifestación
desalentará a la oposición, la semana pasada, estudiantes opositores
reunieron quizás a unos 50.000. Decían que los estudiantes estaban en
contra de Chávez y de los cambios constitucionales propuestos por él.
En nuestro caso estábamos al menos 300.000 personas pidiendo el "sí" y
a favor de Chávez. Estaban presentes muchas escuelas y universidades:
UCV (Universidad Central de Venezuela); ULA (Universidad de los Andes);
UNEFA (Universidad Nacional de las Fuerzas Armadas, vestidos con
uniformes blancos y azules) y el UDO (Universidad del Oeste), entre
otras. Ahora sabemos las fuerzas que podemos movilizar.
Nos dirigimos de la Plaza de Venezuela
a la Avenida Andrés Bello, pasando por la Avenida de Urdaneta y
acabamos en el Palacio de Miraflores. Las puertas estaban abiertas para
los manifestantes que se sentaron antes de escuchar los discursos.
Empezamos a medio día y eran las 6 de la tarde y todavía llegaban las
fuerzas chavistas.
El 21 de noviembre se celebraban dos acontecimientos. En primer lugar
era el Día del Estudiantes. En 1957 hubo la primera huelga de
estudiantes contra el fraude electoral de la dictadura de Marcos Pérez
Jiménez y fue ahogada en sangre. La huelga comenzó en la Universidad
Central y se extendió rápidamente a otros centros de enseñanza.
Posteriormente encarcelaron a los estudiantes pero a principios de 1958
el régimen cayó.
En segundo lugar, era la primera
oportunidad que tenían los estudiantes de demostrar su apoyo a la
reforma de la Constitución y a Chávez. A las 6,30 de la tarde apareció
el principal orador en el estrado. Agradeció a los estudiantes su apoyo
y les pidió que continuaran su lucha por el "sí". El gobierno Chávez ha
sido el primero de la historia de Venezuela que ha permitido a grupos
de estudiantes entrar en el Palacio de Miraflores.
Al final del día todos nos fuimos tranquilos a casa conscientes de que por ahora la oposición ha recibido otro duro golpe.