Una nueva Junta Directiva para el Seguro Social; una más que se va, una más
que viene. La misma situación desde hace muchísimos años, incluso desde tiempos
de la cuarta república.
Ahora se repetirá la misma historia. Se nombrarán nuevos directores a todos
los niveles centrales. Estos, a su vez, designarán nuevos directores regionales;
estos, a nuevos directores de hospitales que serán, con toda seguridad,
allegados a ellos o un compañerito del partido recomendado por algún diputado, o
algún amiguito que está “pelando” y hay que ayudar, etc. En fin, el mismo cuento
de la cuarta república reeditado en tiempos de revolución bolivariana.
En una oportunidad, a través de este mismo medio, publicamos un artículo en
donde fijamos posición en relación a la situación de la red hospitalaria del
país y en especial los dependientes del seguro social. Ver http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=3952
En ese artículo que titulamos “Carta de un médico para el Presidente”,
hacíamos planteamientos como la necesidad que Hugo Rafael, se ocupara
personalmente de la situación hospitalaria del país, lo invitábamos, incluso, a
visitarlos por sorpresa; le sugerimos que estableciera contacto con la comunidad
médica venezolana a través de Fernando Bianco, Presidente del Colegio de Médicos
Metropolitano, a quien no conocemos por sí acaso, pero que nos parece un hombre
honesto y así rodearse de médicos y médicas dispuestos ayudarlo; le sugeríamos
que se desprendiera de personajes grises como María Urbaneja ex titular, a Dios
gracias, del MSDS y de Edgar Hernández, de igual manera a Dios gracias, ex
presidente del IVSS.
A la salida de estos obscuros personajes, fueron nombrados nuevos titulares
en ambas dependencias. En el Seguro Social fue nombrado, dígame Ud. un ingeniero
mecánico y de paso copeyano, llamado Jesús María Viloria que resultó, a la
sazón, más obscuro que los anteriores ya que, aparentemente, incurrió en actos
de malversación. Ahí está la consecuencia de tan desacertada designación: más
corrupción al viejo estilo cuarto republicano.
Y uno se pregunta: ¿Qué sabrá un ingeniero mecánico de seguridad social?
Repuesta: lo mismo que un médico de ingeniería mecánica.
De anteojito se ve que, en esta designación del Ing. Jesús María Viloria,
debió haber privado una recomendación hecha por alguien cercano a Hugo Rafael y
él la aceptó. ¡Craso error!
Ojalá sea esta la oportunidad, para que el ciudadano Presidente se ocupe de
lo que hasta ahora ha dejado en manos de otras personas y hasta en segundo
plano: La seguridad Social del Venezolano.
No obstante, guardamos nuestras reservas en torno a la designación de un
militar, del cual no objetamos su honestidad, más sí su capacidad para conocer
en materia de seguridad social.
¡Ojalá y tengamos que escribir de nuevo para decir que nos equivocamos!
(*) Médico