El presente artículo fue publicado en el diario Ultimas
Noticias el día 7 de septiembre en la página 36. Para más
articulos interesantes relacionados con el procecso de cambios, visita la página
del internacionalista y profesor universitario Reinaldo Bolivar en: www.geocities.com/reinaldobolivar
El
fascismo sólo se puede dar en períodos revolucionarios, en períodos
de grandes crisis sociales (...) o lo que es lo mismo o victoria de la reacción
o victoria de la revolución. (Javier García.1999).
Los movimientos de derecha fascistas surgieron como respuesta a las revoluciones
de izquierda, aprovechando el descontento de una parte de la población
canalizada por una élite en busca de ideologías fuertes.
Su auge se produce de 1926 a 1936. El fascismo es alimentado por nacionalismos
exacerbados.
Nace en Italia con Mussolini, se propaga por Europa, Japón y de allí
a América Latina.
Una característica de los regimenes fascistas es el desconocimiento
del ordenamiento legal estatuido y de los acuerdos internacionales. Los deseos
se imponían por la diplomacia o por las armas. El expansionismo y el
anticomunismo eran guía para justificar la acción.
Comúnmente el fascismo se basa en un movimiento organizado formado por
las masas desesperadas de la pequeña clase media media y alta, elementos
desclasados de la clase obrera y organizaciones clasistas. Los líderes
fascistas utilizan estos grupos como fuerza de choque en su estrategia de toma
del poder político. Una vez logrado su objetivo se depurarán incluso
de quienes colaboraron con la conquista.
La purga se centrará en elementos revolucionarios para permitir
la evolución del régimen hacia una dictadura de Estado. El método
fascista es la aplicación de una lógica que no pretende convencer
al contrario sino eliminarlo mediante cualquier medio. El fascista no dialoga
ataca hasta hacerse con el poder o ser desplazado definitivamente.
El caso más paradigmático fue el ascenso de Hitler quien capitalizó
la crisis económica y el miedo al comunismo. Fue ayudado magistralmente
por el exsocialista Joseph Goebbels, experto en congregaciones de masa, publicidad
y documentales, quien vendió a la derecha alemana las ideas hitlerianas.
El ascenso de Hitler se produce ante la victoria legislativa de los comunistas,
lo que provocó la unión de las fuerzas de centro y derecha para
llevarlo al poder en 1932.
Previo a ello, el partido nazi produjo una crisis de gobernabilidad mediante
continuas agitaciones de calle, provocando la anticipación de las elecciones
generales. Una vez en el gobierno, Hitler llamó a elecciones legislativas,
ganando todos los escaños, quitó la autonomía
a los estados federales, eliminó los partidos políticos, los sindicatos
y concentró en él todos los poderes (erradicó el poder
legislativo y judicial). Luego inició una carnicería contra sus
opositores y enmarcó el régimen en un cruel tinte racista. Los
grandes empresarios alemanes prestaron todo su apoyo económico al régimen.
El fascismo llega con el nombre de falangismo a España (años
30) cuando sectores del ejército, la iglesia católica y la clase
capitalista reaccionaron con violencia ante las reformas liberales. La Guerra
Civil en España se escenificó entre esos sectores de oposición
versus el gobierno republicano, con sus aliados socialistas, comunistas, obreros,
y parte de la clase media. Del extranjero los falangistas recibieron el apoyo
de Hitler y Mussolini.
La república apenas recibió ayuda de naciones democráticas.
La II Guerra Mundial detuvo a los fascistas en Alemania, Italia y Japón,
sólo la muerte del dictador Franco (1973) los relegó en España.
En América Latina, para la época (años 30) se instauraron
férreas dictaduras militares en la región muy influenciadas por
las ideas de México y Chile. En los años 60 y 70 el fascismo se
dejó ver también en América.
Símbolos
El fascismo se caracteriza por poner una atención especial en el carácter
simbólico de la formación, por lo que elementos, uniformes y lenguaje
desempeñaron un papel socializador muy importante.
Así se observa el uso de colores lúgubres como banderas y vestimentas
negras, eslóganes violentos que incitan al ataque.
El Neofascismo
Los movimientos políticos se adaptan a las situaciones. En los años
setenta numerosos grupos filofascistas operaron generalmente desde actuaciones
terroristas mientras que en los años ochenta el fascismo ha resurgido
bajo una serie de denominaciones variada. En Europa -Holanda, Austria, España,
Francia se observa un crecimiento sostenido de la ultraderecha.
Contrario al orgullo con que antes se proclamaban, ahora crean organizaciones
neofascistas, que niegan su procedencia fascista, pero que utilizan sus métodos
e ideas, modernizándolas y encubriéndolas comomovimientos nacionalistas
xenófobos a fin de penetrar a organizaciones contrarias.
Siguen siendo los poseedores del gran capital y usan con principal fuerza de
choque a los medios de comunicación en todas sus áreas.
Sin embargo, hay que acotar que no necesariamente todos los movimientos políticos,
son necesariamente de carácter fascistas puro; en ocasiones las burguesías
o grupos de poder económico tan sólo utilizan los métodos.
Esto porque están concientes de que por mucho tiempo estará en
minoría frente a las multitudes de obreros, campesinos, amas de casa,
desempleados, informales, estudiantes y la clase media conciente de sus derechos
civiles que pueden reaccionar en cualquier momento tal como ocurrió en
Venezuela el 13 de abril de 2002.
Peligro en Venezuela
Desde 1999, con el cambio de Constitución en Venezuela, la participación
de los ciudadanos ha venido aumentando, se han promulgado leyes a favor de las
mayorías sociales y se han desplazado de los espacios de poder a las
élites tradicionales.
Esto ha producido un reagrupamiento de factores de derecha antes divididos
por la competencia por el poder, a fin de reconquistarlo. No obstante, estos
factores, ahora rebautizados, desconociendo la nueva constitución, han
recurrido a estrategias neofascistas. Un análisis de la simbología,
el lenguaje, las estrategias y el uso de los medios de comunicación nos
lleva inequívocamente a esa conclusión, por lo que el pueblo,
de verdadera formación democrática, debe reaccionar contra este
oscuro camino neofascista que subyuga, todavía a una parte de la oposición
venezolana.