“El propagandista no puede revelar evidentemente las auténticas intenciones
de aquel a cuyas órdenes trabaja ... Ello supondría someter los proyectos a
discusión pública, al escrutinio de la opinión pública, evitando así su triunfo
... Por el contrario, la propaganda debe velar esos proyectos, enmascarando su
auténtica intención”. Jacques Ellul, 1965.
Probablemente haría falta un Goya en esta época, para retratar a los
infames e infaustos personajes que espectralmente deambulan hoy con toda clase
de máscaras, y que después de usarlos cual preservativos sirviendo a los más
bajos y rastreros intereses de los dueños de los mass-media, son como
éstos desechados. Se hacen llamar “artistas”, pero en realidad con
su bajo y escaso nivel ni siquiera pueden igualar la condición de arlequín,
bufón ó payaso (con el perdón de estos históricos personajes), les
denominamos así, ante la falta de un término medianamente honroso con el cual
designarlos, de cualquier modo la historia de este momento con seguridad los
registrará para su vergüenza, como los gendarmes necrófilos de la coprofagía
farandulera de los mass-media. Su mediocre papel, revela su escasa
inteligencia y poco sentido común, guiados por el Hamelin mediático estos
arlequines, bufones y payasos probablemente perecerán ahogados y sumergidos en
la profunda oscuridad de su codiciosa hambruna de poder, subyugados por la
ignorancia y sin lugar a dudas absolutamente derrotados por la infinita fuerza y
luz de la verdad. El amado y soberano Pueblo Bolivariano de
Venezuela, del que me honro ser parte, elegimos un camino nada fácil pero
que impreso en la Constitución Bolivariana, y bajo el liderazgo de
Hugo Rafael Chávez Frías estamos resueltos a ser una patria libre e
independiente. Este principio de soberanía se expresa hoy en la perentoria
promulgación de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión
(Ley Re.So.R.Te.) por parte de la Asamblea Nacional, este
hecho explica él por qué de la irracional e iracunda arremetida
mediático-fascista con los sempiternos conspiradores golpistas, cuyo reinado
sobre el valle parece estar in extremis. A los arlequines,
bufones y payasos disfrazados de artista, cuyo remedo se exhibe a
diario en los mass-media aludiendo a la Ley ReSoRte como ley “mordaza”,
le recordamos que la única mordaza nos ha sido impuesta por 511 años
de los cuales, 45 años son de dictadura mediática.
Como resultará infructuoso (ojalá que no sea así) lograr que lean, analicen,
interpreten y den oportunidad a discutir abiertamente una ley que tiene una mora
de 63 años y más de una decena de fallidos intentos durante el pacto de
puntofiijista. Le sugerimos tomar en consideración las palabras que dirige
Karol Wöijtila en una carta a los verdaderos “artistas” y dado que
ustedes presumen serlo, quizá sirvan de reflexión y mediten respecto al nefasto
papel que están interpretando en la pésima obra: la mordaza mediática
farandulera, por cuya desabrida, patosa, fatua, exigua y mema actuación
reciben desde ya, por parte del mayor de los públicos, es decir, el Pueblo, la
chifla y reproche más grande de la historia. En la mencionada Carta del
Santo Padre Juan Pablo II a los artistas en 1999 se dice lo siguiente:
“ (...) Quien percibe en sí mismo esta especie de destello divino que
es la vocación artística —de poeta, escritor, pintor, escultor, arquitecto,
músico, actor, etc.— advierte al mismo tiempo la obligación de no
malgastar ese talento, sino de desarrollarlo para ponerlo al servicio del
prójimo y de toda la humanidad. El artista y el bien común 4.
La sociedad, en efecto, tiene necesidad de artistas, del mismo modo que tiene
necesidad de científicos, técnicos, trabajadores, profesionales, así como de
testigos de la fe, maestros, padres y madres, que garanticen el crecimiento de
la persona y el desarrollo de la comunidad por medio de ese arte eminente que es
el « arte de educar ».
En el amplio panorama cultural de cada nación, los artistas tienen su
propio lugar. Precisamente porque obedecen a su inspiración en la
realización de obras verdaderamente válidas y bellas, no sólo enriquecen el
patrimonio cultural de cada nación y de toda la humanidad, sino que prestan un
servicio social cualificado en beneficio del bien común. La diferente
vocación de cada artista, a la vez que determina el ámbito de su servicio,
indica las tareas que debe asumir, el duro trabajo al que debe someterse y la
responsabilidad que debe afrontar. Un artista consciente de todo ello
sabe también que ha de trabajar sin dejarse llevar por la búsqueda de la gloria
banal o la avidez de una fácil popularidad, y menos aún por la ambición de
posibles ganancias personales. Existe, pues, una ética, o más bien una «
espiritualidad » del servicio artístico que de un modo propio contribuye a la
vida y al renacimiento de un pueblo“. Su Santidad Juan Pablo II,
Vaticano, 4 de abril de 1999, Pascua de Resurrección. [Disponible en
página web en línea: www.vatican.va].
Los verdaderos artistas como refleja en sus palabras el Papa,
tienen una gran responsabilidad social, en el “arte de educar”. Y
nos preguntamos: ¿Es esa la responsabilidad social y el arte de educar que los
llamados “artistas” ejercen hoy en la radio y televisión privadas de Venezuela?;
¿Qué clase de valores es lo que transmiten hoy a niños y adolescentes?; ¿La
actual programación cargada de violencia, sexo, desinformación, sicoterrorismo y
manipulación cumple con el marco jurídico nacional e internacional?; ¿Los
arlequines, bufones y payasos disfrazados de artista acaso gozan hoy de
seguridad social y estabilidad laboral?; ¿Tienen los trabajadores de los
mass-media asegurados o se les respeta el derecho a libre expresión y a
sindicalizarse?; ¿Sabrán los seudo artistas que la Ley ReSoRTe contempla
la democratización del espectro electromagnético que es un bien público
administrado por el Estado, a la vez que se privilegia a los productores
nacionales e independientes asegurándoles una participación superior al 50%?;
¿Conocen estos ciudadanos dizque “artistas” que la Ley ReSoRTe, prevé el
derecho a la información oportuna, veraz y sin censura, pero que además dicha
ley también desarrolla entre otros los artículos: 2°, 3°,
19°, 21°, 57°, 58°, 101° y 326° de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la LOPNA y
de los acuerdos o tratados sobre derechos humanos ratificados por la república?.
No obstante, ya que los arlequines tienen entre sus anhelos adoptar el
modo de vida “mayamero” (made in usa) sólo queremos decirle que se preparen para
vivir en una Nación (EE.UU.) que constituye el ejemplo de desequilibrio social
más grande del planeta, cuales son: Intolerancia, descomposición de la familia,
explotación al inmigrante mujeres, niños y ancianos, fanatismo religioso,
mega-difusión de la pornografía, segregación racial, discriminación económica,
aumento exponencial de la criminalidad, uso generalizado de drogas y alcohol,
destrucción del medio ambiente, etc. (Cuyo empeño por inocular a través de
los mas-media este modelo del “sueño americano” en Venezuela sigue
fracasando). Situaciones que se expresan en la vida personal y colectiva de
los individuos, que hoy vive bajo la égida de gobierno corporativo o una
petrocracia, que somete a su pueblo con el apoyo del poder del monopolio
mediático a una cultura del miedo (véanse los casos recientes de la guerra al
terrorismo), pero que se traduce en las más terribles actitudes y conductas
negativas: nerviosismo, confusión mental, hábitos insalubres (sociedad obesa),
desconfianza, egoísmo, falta de propósitos, ira incontenible, conducta
autodestructiva, negligencia, desesperanza, depresión y pensamientos de
suicidio, todo lo cual se muestra a través de su ideología trasmitida y
sostenida con la cinematografía de Hollywood.
Por fortuna estos padecimientos y conductas no la sufren todo el pueblo
estadounidense y en ello afianzamos nuestra esperanza por que ese pueblo se
libre de tan terrible destino. Pero si la duda les asalta, pueden corroborar
estos datos en el informe de la Administración de Servicios Contra el Abuso
de Sustancias y por la Salud Mental (SAMHSA sigla en ingles. Informe 2002)
que dice lo siguiente: “En el año 2001, 3 millones de adolescentes
estadounidenses entre los 14 y 17 años pensaron en suicidarse, el número de
homicidios causados por adolescentes se ha triplicado en las dos últimas
décadas, y la edad de criminales violentos en EE.UU. ha caído de individuos
entre 26 a 29 años a jóvenes de 17 años”. Según revelan sus propios informes
y estadísticas, “los jóvenes del País más rico y poderoso de la Tierra, son los
más furiosos, deprimidos y violentos del mundo”. Muy probablemente estos
jóvenes estarán deseosos de recibir allá, en los USA a los arlequines,
bufones y payasos disfrazados de artista, para ofrecerles su sueño americano
y “vivir” de acuerdo al American Life, y sino, quizás los contraten como
elenco del Show Travestido de Shapiro. ¿Cuál es la Radio y TV que
estamos solicitando a través de la Ley ReSoRTe? La respuesta es
sencilla: Queremos una radio y televisión que responsable, apegada al marco
jurídico nacional e internacional, respetuosa de los derechos humanos, en la que
se nos asegure a todos los ciudadanos en condiciones de igualdad, equidad y
pluralidad el libre acceso a dar y recibir información, veráz, oportuna y sin
censura e incluso para los ciudadanos con discapacidad auditiva, visual o
verbal. Necesitamos medios de comunicación que carezcan de impunidad e inmunidad
ante la ley, medios sujetos a la contraloria social, medios públicos e
independientes, medios en con programación dirigida al fortalecimiento de la
educación crítica respecto a los mensajes de los masss-media, medios en
los que se privilegie la produción nacional independiente y la difusión de
valores de nuestra identidad socio cultural como Nación Bolivariana, libre de
los antivalores que propician el deterioro de la salud mental de los Venezolanos
y la desestabilización ecónomica, social y política mediante la propaganda
sicoterrorista, el mensaje subliminal, libre de todo prejuicio conducente a toda
forma de racismo y discriminación, queremos medios libres de publicidad engañosa
sobre alcohol y de todo tipo de publicidad que atente contra los valores y
principios consagrados en la Constitución Bolivariana, en fin queremos y
tendremos mass-media democráticos. La Ley ReSoRTe es el arma
pacífica, legal y constitucional para poner fin a la Tiranía Mediática de 45
años.
“(...) Dadnos un gobierno en que la ley sea obedecida, el Magistrado
respetado, y el pueblo libre: un Gobierno que impida la trasgresión de la
voluntad general y los mandamientos del pueblo”.
Simón Bolívar,
29 de febrero de 1828.
J. Alexis R. Antelíz
Asociación Tau Ceti Gaia –
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Colectivo de Estudio para la Unión y Avance del Proceso Bolivariano –
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