Será que los “carajos” son atractivos

Deje la vaina carajo que no es con usted, sino con la oposición odiosa que ofende y ofende.

Mire usted que ese carajo hablo mal del otro carajo que por poco se van a los carajazos.

Esa señora tiene buenos argumentos, porque en todo lo que escribe suelta un buen carajo y, la leen con una exquisitez que provoca ser un gran carajo.

Si ese carajo no entra en razón lo mando para el carajo.

Se recuerdan del carajo aquél que en Apure dijo, “vuelvan carajos”.

Y los carajos no se fueron y con el tiempo se enriquecieron como unos viles carajos y hoy día cuesta echarle otro carajo que valga.

Y saben ustedes quién fue el carajo que alguna vez le nombró la madre al presidente Chávez con una buena retribución de impertinencia que nadie supo más de ese carajo.

Lo más envidioso de todo con un grado de sustentación de exponente par es tener un buen carajo a quien acudir cuando nos botan para el carajo del trabajo.

El embajador Cochez en la OEA se comportó como un carajo que siguió más bien las líneas de la oposición venezolana que la de su propio gobierno que, sin tapujo lo mandó para el carajo inmediatamente después que, Roy lo dibujara como un carajo que tiene todas las de un patán que no es político ni diplomático y, lo que pinta se lo lleva el viento de lo incoloro como mal pintor que dejó mal pintada a su país sin que le importarle un carajo su baja e injuriosa actuación.

Cuando ese fulano era un mal carajo nadie lo quería y, ahora que es un buen carajo con poder no encuentran dónde ponerlo y, como resaltarlo, para que no se lo lleve el carajo a donde todos vamos a parar.

Si usted siembra oportunamente, tenga la seguridad que, jamás nadie –absolutamente nadie- fuera de la oposición venezolana, no lo venderán como un ejemplar que a carajazo limpio se ha metido donde los adecos no pudieron y, como tal tendrá más amigos que malos carajos que denigren de usted. ¿Entonces, no lo piense dos veces? Que de repente le sale un carajo y se lo come vivo.

Esos dos carajos si se parecen como actúan que son Ismael García de Podemos y, Julio Borges de PJ, son lo que se dice dos almas que no las pare otra madre, ya que el primero excita y el otro incita y, como tales no los quiere nadie, porque son dos carajos pavosos y, sino que lo diga María Corina que cada vez que uno de ellos habla, ella se los come con la vista y como puede se va al baño.

Todo el que quiera ganar reputación como escribidor o informador meta cada vez que su inteligencia se lo permita un buen carajo en la frase o el párrafo que usted quiera dejar huellas y, verá que no habrá ningún carajo que se moleste y hasta lo aplaudirán por un atinado carajo.

Y recuerde que si quiere llegar a viejo no sea un mal carajo y vea con quien se ajunta que a lo mejor lo llaman carajo feo y, eso quita las ganas de comer con una carcajada de angustia que ningún carajo aguanta.

Y siempre que pueda -amigo, amiga- reúnase con buenos carajos que mire como anda la MUD por tener tantos malos carajos más desacreditados que los obispos de la CEV que como carajos al fin comulgan más con el diablo que con dios.

No así Diosdado y Maduro que están más hermanados de corazón por un principio que mueven en revolución de la justicia social del pueblo por su grandeza y voluntad por la Patria y, leales al comandante presidente. No así la oposición y, toda esa caterva de delincuentes, faranduleros, apócrifos, traidores, ladrones, apátridas que en su mayoría son unos grandes carajos como marionetas del Departamento de Estado.

Y qué opinar de Antonio Ledezma que lo deje como un carajo apreciado que lo aparte del desprecio público que se ha ganado como lo que es, un gran carajo jalabolas sin vergüenza de ninguna clase.

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