“Mandar obedeciendo”

Un nuevo y duro reto a enfrentar se nos plantea con las próximas elecciones de alcaldes y concejales para los Concejos Municipales, a celebrarse el mes de mayo. Las sucesivas victorias populares en contiendas electorales, aunadas al acoso de la reacción nacional en componenda con el imperio, imponen un vertiginoso ritmo a la política que, en las actuales circunstancias, pudiesen llevarnos a olvidar cuestiones fundamentales del sano funcionamiento del partido.

Si bien con anterioridad empleamos con resultados satisfactorios, en muchos casos, el método de la cooptación para la escogencia de nuestros candidatos, tal mecanismo no puede convertirse en una norma permanente, en tanto es pertinente solo en determinadas circunstancias en las que deben simplificarse los procesos internos en cuanto a tiempos, escenarios de debate y a condiciones políticas excepcionales. En todo caso está demostrado que la eficiencia y eficacia revolucionaria, no la ha garantizado ningún método electoral per se, ello ha dependido, depende y dependerá de múltiples factores.

En la actualidad, es necesario desarrollar para la selección de los abanderados del PSUV, a la justa municipal, como expresión unitaria de todas las fuerzas políticas de la revolución, un proceso que, atendiendo a la premura que impone la fecha y cuidando los ataques de la derecha engolosinada por la convalecencia del Presidente, respete lo más ampliamente posible la voluntad de toda nuestra militancia en atención al sano y “normal” clima de participación y democracia interna que debe prevalecer, reforzando el terreno para la estatutaria Dirección Colectiva que, particularmente el Comandante Chávez reivindicó, en su última alocución el 8 de diciembre pasado, en la que exigió, “mandar obedeciendo”.

Por lo anterior es prioritario atender, en el mayor grado posible (elecciones de primer grado), el clamor de las bases, cerrando el paso a las intenciones cupulares propias de la vieja política, y que sustituyen la voluntad colectiva por la maniobra y el chantaje político. Hemos tenido constancia de la manera en que algunos factores o personalidades han impuesto en el pasado a determinados alcaldes, constituyendo esto un fiasco que traiciona la esencia de nuestros postulados y la orientación del Presidente Comandante de profundizar la democracia participativa y protagónica, para el tránsito a una verdadera democracia, superior a de la representatividad burguesa, la Democracia Socialista. Somos de la creencia de que no hay alcalde en ejercicio que no deba someterse a un proceso de consulta y/o elección interna para ser candidato de nuevo. TODOS deben someterse a la consulta decidida, incluso (y en especial) aquellos que ocupan cargos en municipios de gran importancia política, ya sea por su densidad poblacional, su ubicación geográfica o por condiciones políticas determinadas, y particularmente en las regiones y zonas en las que los resultados electorales de las diversas consultas anteriores, han arrojado un importante declive en el respaldo popular, ya que en muchas ciudades Capitales se ha concentrado la mayor pérdida del voto chavista, según los datos oficiales, y por tanto el crecimiento relativo de la derecha, impidiendo el avance en esas regiones y nacionalmente, de la hegemonía bolivariana y revolucionaria; de la que tanto nos ha hablado el Comandante Hugo Chávez, parafraseando a Antonio Gramsci, para el avance y transición al Socialismo, haciendo el proceso revolucionario irreversible aquí y ahora.

Para garantizar al máximo la pulcritud e imparcialidad del proceso, y sabiendo de las perversiones de los métodos electorales burgueses aun presentes, el partido como cuerpo colectivo unido debe rediseñar, ejecutar y controlar el mismo en su totalidad, manteniéndose al margen de su control y dirección, quienes ocupen actualmente cargos electivos o ejecutivos de relevancia siendo a la vez uno de los factores en pugna, a no ser ellos necesarios para facilitar el ejercicio de la consulta, y sin que esto implique injerencia o apoyo a favor o en contra de alguna opción propuesta, sino por el contrario, dotando al proceso unitario de selección de nuestros candidatos, de todas la garantías a los contendores, de las que goza cualquier candidato a elección en la república -incluso y por supuesto los de la derecha-, en las elecciones nacionales, es decir: testigos; derecho a escrutinios, resultados y proclamaciones transparentes; incluso el derecho a revisión y/o interponer impugnaciones de ser el caso. Especial cuidado hay que tener en algunas regiones, puesto que los candidatos a alcaldes, y gobernadores recientemente electos, no deberán promover funcionarios o subalternos de los mandatarios en ejercicio, sino que estos deberán serlos como expresión de la voluntad de las bases del partido.

Convencidos estamos de la madurez y unidad revolucionaria del pueblo chavista, si adoptamos caminos transparentes, revolucionarios y democráticos para elegir a nuestras autoridades y dirigentes. Negar el protagonismo y participación unida del pueblo chavista, el que ha echado adelante este proceso bajo la conducción del Líder Hugo Chávez, además de ser una grave señal a las masas, sería un error; será una fuente, una brecha, para la desconfianza y desunión imperdonable.

Todo lo anterior tiene absoluto fundamento en los artículos estatutarios, bases programáticas y el preámbulo del LIBRO ROJO, máxima norma y referencia política, ética, moral, doctrinaria y organizacional para todos.

¡¡¡Chávez somos millones!!!

¡¡¡Viva Chávez!!!

* Militante del PSUV-Ccs
[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 1471 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /actualidad/a157438.htmlCUS