Señor Mario Silva

Le falta tela que cortar

El compatriota Silva no pela chance para acusar a la “clase media” de desestabilizadora y de guarimbera como si en verdad se puede llamar clase social a un sector que ni por aproximación tiene conciencia de sus intereses de clase y que en la realidad está dividida en segmentos: como el definido por la ubicación laboral de sus integrantes; en gerentes y/o directores ejecutivos de bancos y de otras empresas privadas; estos actores se comportan como una especie de “colonos mentales” de la oligarquía nacional que son casos perdidos, vende patria por excelencia y arrodillados por convicción.

Existe otro grupo de venezolanos que por razones de la no muy ponderada “movilidad social” gozan de ciertas facilidades materiales; pero su existencia vital está umbilicalmente conectada al punto originario de su ascenso social; a muchos de ellos se les atribuye una “conciencia revolucionaria” motivo por el cual generalmente forman parte de la vanguardia que impulsa procesos de cambio social como es el caso de algunos de los que acompañan en cargos de dirección política y administrativa al presidente Chávez en su gobierno.

También están por ahí otros individuos pertenecientes a los llamados sectores medios que andan más perdidos que Adán y Eva en el día de las madres que inclinan su balanza electoral de acuerdo a quien le aplaque su incertidumbre de vivir sin angustias de vivienda carrito personal, papa segura, asistencia médica, educación para sus hijos, gastos de vacaciones. Jubilación honrosa y otras menudencias consumistas.

Ahora estamos en presencia de un sector medio emergente conformado por aquellos individuos de los sectores populares beneficiarios directos o indirectos de las políticas del buen vivir implementadas por el gobierno del presidente Chávez. Son parte de los llamados “emocionales” por los encuestadores a la hora de analizar a la masa electoral. Ahora esos “emocionales” a medida que adquieren mejor calidad de vida no acompañada de “calidad de conciencia política “poco a poco van sintiendo la incertidumbre que puede en futuro inclinar pragmáticamente a la balanza electoral.

Quiérase o no compartir la idea; las políticas sociales implementadas por el gobierno alimentan como nunca a la no muy ponderada “movilidad social” y se está generando en revolución un vasto “sector medio emergente” que de no acompañar al buen vivir la “buena conciencia política”; estaremos ante la presencia de esa masa social media a la que sin duda acusará de tantas cosas el señor Mario Silva.

Frente a ello, lo que toca es convertir a cada espacio creado por el proceso Bolivariano en una célula de formación de cuadros revolucionarios; todos ,sin excepción, dejando a un lado ese complejo de que no lo hacemos porque la derecha nos acusa de querer ideologizar al pueblo; de lo que se trata no es de ideologizar; sino de contribuir a que la gente se apropie de una conciencia política revolucionaria que permita el salto cualitativo de la “emoción electoral chavista” a la razón política revolucionaria y bolivariana.

Así estaremos disipando el real temor del surgimiento de sectores sociales mejorados en sus condiciones materiales, pero empobrecidos de conciencia política revolucionaria; “clases medias “en cuyo interior existe el peligro de que se suelten los demonios de la reacción y de el pragmatismo y pongan en peligro lo hasta ahora todos hemos logrado y lo que falta por lograr.

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Freddy Araujo


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