La burocracia municipal aplica la (in)política de las tres “i”, tragedia de trabajador@s de la economía popular de Caracas

Trabajadores(as) de la economía popular de Caracas que laboran en los alrededores de Cruz Verde y en La Hoyada se vieron impelidos, el pasado martes 13, a tomar la Av. Bolívar y bloquear el acceso de esta importante arteria vial de la ciudad capital, a la altura del semáforo de La Hoyada, en respuesta al planteamiento-amenaza que hiciera el director de Control Urbano de la Alcaldía Bolivariana del Municipio Libertador, Daniele Di Giminiani, en el sentido de que para el mes de diciembre estaba absolutamente prohibido “tomar las calles para vender mercancías”; medida esta que se corresponde, según el funcionario, con el propósito que anima al gobierno municipal de “recuperar las calles, bulevares, parques y plazas para el disfrute de la población”.

Con posturas como esta, la burocracia municipal, insiste, una vez más, en la aplicación de su (in)política de las tres “i” (incompetencia, ineptitud e ineficiencia) en el tratamiento del complejo problema estructural que reviste la economía popular en el marco de la economía rentista venezolana; complejidad, que esta burocracia desconoce y, por tanto, no puede descifrar ni mucho menos afrontar.

Durante sus casi cuatro años de gestión esta burocracia, que comporta a la Dirección de Control Urbano, Dirección de Economía Informal, Dirección de INMERCA, Policía Municipal y la Dirección de Seguridad, no ha hecho más que reproducir la práctica de la cuarta república, conteniéndose sólo en el aspecto represivo, por supuesto, no por definición propia sino por disposición expresa del Comandante Chávez que prohíbe cualquier manejo represivo en el tratamiento de las manifestaciones públicas, aunque, sin embargo, en varias oportunidades, esta burocracia, también, ha apelado al recurso de la represión y más aún al reiterado “matraqueo”.

Cuando ya está por finalizar su gestión, valdría la pena comenzar a preguntarse qué balance puede presentar esta burocracia con relación a la economía popular, si el compromiso que tenía para el momento de asumir el mandato era el de continuar y profundizar el proceso de dignificación de este sector de trabajadores, que ya se había iniciado durante la gestión Bernal, a instancias del Comandante Chávez.

Lamentablemente el saldo que se observa es franca y objetivamente negativo al cabo de más de cuarenta meses de mandato; quieren ufanarse de una supuesta reubicación de 16 mil trabajadores(as) en Ferias y Centros de Economía Popular, hecho que, básicamente, se realizó durante la precedente administración municipal, antes que esta cuadrilla de funcionarios comenzara a ejecutar su lastimosa gerencia, de tal manera, que no puede ni debe atribuirse una acción que, en buena medida, no le corresponde. Pero en lo que si tiene plena responsabilidad es en lo referente al desconocimiento e incumplimiento del convenio que la administración Bernal había establecido para concretar la salida de esos miles de trabajadores(as) de las calles de la ciudad; incumplimiento que es, precisamente, la razón por la cual la gran mayoría de estos trabajadores(as) han tenido que retornar a retomar las calles que habían dejado con la mayor disposición.

Esta burocracia incumplió, esa es la verdad, ha sido y es incompetente, inepta e ineficiente. Ahora con el Plan de Reordenamiento Urbano de la Ciudad Capital pretende atribuirse un éxito que no le calza, porque a ojos vistas el resultado positivo que arroja el mismo es reconocible, en lo fundamental, a otras instancias gubernamentales, tales como, el Gobierno del Distrito Capital, PDVSA- La Estancia, el Instituto de Patrimonio Cultural, etc, a las que, por cierto, cumpliendo con su responsabilidad, no se les ve haciendo aspavientos en torno al saldo positivo de dicho Plan; es decir, que a la burocracia municipal además de las características que ya le hemos apuntado habría que agregarle su vocación a mentir y su manifiesta inmodestia.

Pero analizando, más detenidamente, la declaración del Sr. Di Giminiani se aprecia también la impronta neoliberal de la fracción burocrática que él representa; cuando señala que los(as) trabajadores (as) de la economía popular no podrán trabajar en las calles, ya que estas deben ser para el disfrute de la población, está sentenciando, en el fondo, que estos trabajadores(as) no forman parte de la población, que por tanto no son de los que deben aspirar a disfrutar la ciudad ni tampoco tienen derecho a trabajar, a ganarse su sustento diario, salvo que acepten “morirse de hambre” en las Ferias y en los Centros de Economía Popular, en esos espacios que la burocracia no ha sabido atender, en los que ha fracasado y en los que más bien ha impedido, obtusamente, que los(as) trabajadores(as) asuman, propiamente, su dirección por la vía de la autogestión, a través de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras.

Esta burocracia municipal, que ya ha comenzado a cobrar sus aguinaldos para resolverse sus navidades, al razonar de esta manera está evidenciando el mismo esquema de pensamiento de los altos funcionarios neoliberales estadounidenses que al justificar los bombardeos a las poblaciones de Irak y Afganistán, argumentaban que si éstos producían la muerte inmisericorde de niños, ancianos, mujeres y civiles, ello no era más que daños colaterales que lamentaban pero eran necesarios para lograr el fin ulterior propuesto de llevar “ la civilización” y la implantación de los “valores democráticos” en esas poblaciones. Pues bien, en el caso que nos ocupa, que importa si miles de trabajadores(as) no pueden producir para las hallacas, los regalos y los estrenos de sus hijos; total lo que importa es que la población, en abstracto, “disfrute” de la ciudad que para consumir hay suficientes tiendas y negocios formales; y mientras tanto que esos “informales” se jodan, más aún si en la hermosa Caracas no hay elecciones el próximo diciembre y sus votos, momentáneamente, no interesan.

Por supuesto, que el Movimiento de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (MOTEP) asume y aplaude el Plan de Reordenamiento Urbano de la Ciudad, así lo hemos expresado en actos públicos y asentado en diversos documentos; lo que deploramos es la gestión de una burocracia que en cuatro años ha sido incompetente, inepta e ineficiente pero además inculta e insensible para afrontar con criterio científico y humanista la realidad estructural de la economía popular.

Con gente así, realmente, trascender la cuarta república se hace cada vez más difícil; si no que lo diga el Comandante Chávez que olfatea y padece con largueza una nefasta burocracia que está extendida a lo largo y ancho del país.



¡A COMBATIR LA BUROCRACIA SI ACASO EL PEOR ENEMIGO QUE TIENE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!

¡FUERA LA INCOMPETENCIA, LA INEPTITUD Y LA INEFICIENCIA INCRUSTADAS EN EL GOBIERNO BOLIVARIANO!



MOVIMIENTO DE TRABAJADORES DE LA ECONOMÍA POPULAR (MOTEP)

MOVIMIENTO DE MEDIOS ALTERNATIVOS Y COMUNITARIOS (MoMAC)



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