Derecho a réplica del Che al Derecho a réplica: La Unión Sovietica y Chávez

Alfredo Schimilinsky, en artículo publicado en aporrea (http://www.aporrea.org/internacionales/a152888.html) dijo textualmente: " Las presentes líneas tienen por objeto referirme a unos comentarios, por supuesto equivocados, que el presidente Chávez hizo la semana pasada en un Consejo de Ministros, y que reprodujeron, tal vez sin querer, las mismas falsedades y mentiras que los imperios de occidente han puesto a circular en contra de la patria de Lenin. En efecto, en la oportunidad señalada el Presidente afirmó que en la Unión Soviética no existió o no hubo democracia". Comentarios del Presidente que a mi entender no están nada equivocados.

Al respecto me permito recordar algunas ideas expresadas por el Ché Guevara al respecto, sin desconocer, por supuesto, el enorme sacrificio del pueblo soviético ofrecido por la causa socialista, sin ese sacrificio nunca más se hubiera podido hablar del socialismo, a pesar del desvío evidente al que lo llevaron algunos de sus dirigentes, algo que obviamente no mereció ese heróico pueblo.
 
Si en algo coincidimos los revolucionarios de hoy, incluido el Comandante Preidente Chávez, es en la crítica contundente al denominado "socialismo real", que es precisamente el supuesto socialismo practicado en la extinta Unión Soviética. Uno de los críticos mas implacables a este mal llamado socialismo también lo fue, sin duda alguna, Ernesto Ché Guevara, de quién muchos revolucionarios hemos seguido sus ideas y ejemplo.

El socialismo para el Ché era el proyecto histórico de una nueva sociedad, basada en valores de igualdad, solidaridad, colectivismo, altruismo revolucionario, libre discusión y participación popular, todos conceptos ya plasmados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y llevados a la práctica paso a paso en la construcción del Socialismo del Siglo XXI liderado por el Presidente Chávez, mediante la formulación y ejecución de políticas públicas de profundo contenido social en favor de las mayorías humildes, las cuales están a la vista en Venezuela.

Tanto las críticas del Ché al "socialismo real" como su práctica como dirigente y su reflexión sobre la experiencia cubana, estuvieron inspirados por ese ideal, experiencia que ciertamente está siendo adelantada en Venezuela, mediante la instauración de la democracia participativa y protagónica prevista en la Constitución y la conformación del poder comunal y popular, que actualmente esta siendo impulsado por la Revolución Bolivariana.

Decía el Ché: "un sistema socialista que no tolera la divergencia, que no representa nuevos valores, que trata de imitar a su adversario capitalista, que no tiene otra ambición que alcanzar y superar la producción de las metrópolis capitalistas, no tiene futuro, si el socialismo pretende luchar contra el capitalismo y vencerlo en su propio terreno, en el terreno del productivismo y del consumismo, utilizando sus propias armas, el mercantilismo, la competencia, el individualismo egoísta, está condenado al fracaso", refiriéndose al sistema político y económico practicado en la Unión Soviética en aquel entonces.

Muchas fueron las causas del derrumbamiento del sistema soviético, pero nadie puede afirmar que fue debido a la práctica del verdadero ideal socialista, de la verdadera democracia participativa y protagónica. Otra historia se hubiera escrito si en la Unión Soviética se hubiera construido "el Verdadero Socialismo", es decir la "Democracia Verdadera". Esta construcción es inseparable de ciertos valores éticos, contrariamente a lo que plantean las concepciones economicistas, de Stalin hasta Kruschov y sus sucesores, quienes sólo consideraron el desarrollo de las fuerzas productivas.

La aspiración del Ché Guevara al respecto se puede traducir en tres aspectos fundamentales en la búsqueda de un nuevo camino, en la búsqueda del hombre nuevo: La Gestión Económica, La libertad de Expresión y de Divergencias y la Democracia Socialista, no el "socialismo democrático" o social democracia practicada hoy en día en los países europeos, la cual es muy distinta al *Verdadero Socialismo* que pregonaba el Ché y que actualmente estamos construyendo en nuestra Republica Bolivariana con el quehacer diario. Los planteamientos del Ché Guevara respecto a la *Gestión Económica* en la Unión Soviética constituyen sin lugar a duda una dura crítica al "socialismo real" de los países del este europeo de entonces, el llamado bloque soviético. El Ché se oponía específicamente a los siguientes aspectos:

La ley del valor como ley objetiva de las economías de transición al socialismo, tesis de Stalin defendida por Charles Bettelheim.
 - la mercancía como base del sistema productivo.
 - la competencia, entre empresas o entre trabajadores, como factor de incremento de la productividad.
 - métodos de incentivo y distribución individuales en lugar de los colectivos.
 - privilegios económicos para los directores, gerentes y administradores.
 - criterios mercantiles en las relaciones económicas entre países socialistas.

En su famoso "Discurso de Argel" (febrero de 1965) el Ché Guevara llamaba a los países que se decían socialistas a "liquidar su complicidad tácita con los países explotadores del Occidente", que se traducía en las relaciones de intercambio desigual que llevaban con los pueblos en lucha contra el imperialismo. Para el Che "no puede existir socialismo si en las conciencias no se opera un cambio que provoque una nueva actitud fraternal frente a la humanidad, tanto de índole individual, en la sociedad donde se construye o esta ya construido el socialismo, como de índole mundial en relación a todos los pueblos que sufren la opresión imperialista".

En su ensayo de marzo de 1965, "El socialismo y el hombre en Cuba, los modelos de construcción del socialismo vigentes en Europa oriental ", el Che rechazaba la concepción que pretendía vencer al capitalismo con sus propios fetiches: "Persiguiendo la quimera de realizar el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo (la mercancía tomada como célula económica, la rentabilidad, el interés material individual como palanca, etc.), se pudiera llegar a un callejón sin salida...Para construir el socialismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo".

Uno de los principales peligros del modelo importado de los países de la unión Soviética es el incremento de la desigualdad social y la formación de una capa privilegiada de tecnócratas y burócratas: en este sistema de retribución "son los directores quienes ganan cada vez más. Basta ver el último proyecto de la RDA, la importancia que adquiere la gestión del director, o mejor, la retribución de la gestión del director".

El fondo del debate consistía en una confrontación entre una visión economicista, la esfera económica como sistema autónomo, regido por sus propias leyes, como la ley del valor o las leyes del mercado, y una concepción política del socialismo, es decir la toma de decisiones económicas, las prioridades productivas, los precios, etc., según criterios sociales, éticos y políticos.

Las propuestas económicas del Ché, la planificación versus el mercado, el sistema presupuestario de financiamiento, los incentivos colectivos o morales, tenían como objetivo la búsqueda de un modelo de construcción del socialismo fundamentado en estos criterios y por tanto, distinto del soviético, mismos ideales que pregona el Presidente Chávez, empeñado en construir el Socialismo del Siglo XXI, la Democracia participativa y Protagónica, con raíces propias, más dirigido hacia las enseñanzas del Ché que a modelos fallidos.

Por una Patria Socialista e Independiente, ¡Viviremos y Venceremos!

El Autor es Trabajador Jubilado del MPPCTII

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