Ya conocemos el verdadero rostro del libertador, ahora toca construir el rostro definitivo de la revolución

Ayer 24 de Julio fue un día de celebración, fue el día en que nació el libertador, el día en que vino a la vida aquél hombre que lo dejo todo por reconstruir una nueva Patria grande. Muchos son los debates que históricamente se han dado respecto a Simón Bolívar en lo referente a su carácter Socialista y, entendiendo la época en la que desarrollaron sus luchas, es completamente vigente este debate, pero sin entrar en profundidad es incuestionable el rol revolucionario que jugó y lo avanzado y progresivo de sus planteamientos. Una cuestión hermosa de Bolívar al conocer su historia es la gran capacidad que tuvo de cambiar según las circunstancias históricas y evolucionar en su pensamiento político que hoy es inspirador de nuestra preciada revolución bolivariana.

Hoy gracias a los increíbles avances tecnológicos conocemos con precisión el rostro de este hombre tan importante en la historia, es un hecho que no ha pasado desapercibido ante nadie y que ha tenido gran significación. La reconstrucción del rostro de Bolívar implica una reivindicación hasta sentimental para el pueblo bolivariano, es verse frente a frente con aquél que hoy inspira los procesos de transformación. Este suceso debe ir de la mano con el conocimiento profundo de sus luchas, cotidianidades, reflexiones, derrotas y logros, así junto con su rostro reconstruiremos plenamente su pensamiento para ponerlo en el tapete en estos días de arduo debate por el socialismo.

Este momento debemos trasladarlo a nuestros días, ya conocemos el verdadero rostro del Libertador, ahora nos toca construir el rostro definitivo de nuestra revolución.

Es innegable la definición dialéctica de toda revolución, y esto hace necesario que de cada contradicción se produzca síntesis cada vez más claras. Nuestro proceso revolucionario ha pasado por distintos momentos y muchas han sido las contradicciones que atravesamos para concluir que no hay camino si no hay socialismo, concretado esto en la declaración por parte de Chávez en el año 2006 del carácter socialista de nuestro proceso.

A partir de dicha declaración se abren las puertas a las esperanzas de construir una sociedad donde el pobre deje de ser pobre y satisfaga sus necesidades, pero también abrió la puerta para que una gran cantidad de falsificaciones entren en el escenario político. Es risible ver gestiones gubernamentales que se atreven a colocar en playas duchas “socialistas” sin tener mínima noción de lo que eso significa, y como no mencionar diputados que llegaron a hablar hasta de un IVA socialista como lo fue el caso de Farías (diputado del PSUV). Por otro lado sectores burocráticos se jactan de hablar de socialismo mientras boicotean el desarrollo de la organización obrera como ha pasado en un gran número de empresas expropiadas donde el control obrero no es más que una consigna en el mejor de los casos, y bastante de que hablar la contradictoria tesis que plantea sustentar la construcción del socialismo sobre un modelo mixto de la economía.

Todas estas contradicciones se desarrollan en medio de grandes conquistas alcanzadas por el pueblo junto al liderazgo de Chávez, misiones sociales que han garantizado el acceso de nuestro pueblo a derechos fundamentales como la salud, la alimentación y la educación, como también del desarrollo de amplias experiencias de organizaciones de bases que luchan por la construcción del verdadero socialismo para reivindicar las necesidades más sentidas.

Estos elementos con los que peco de ser bastante general y superficial son suficientes para determinar las profundas contradicciones que vivimos, que hacen que hasta el más audaz y atrevido teórico atraviese tremendas dificultades para anexar categorías que explican la naturaleza de nuestro proceso, y es así como la frase de un gran amigo toma tremenda vigencia: La realidad es muchas más rica que cualquier categoría.

Estas apreciaciones nos llevan a una conclusión ineludible: Nuestra revolución todavía no tiene un rostro definido. La victoria que buscamos este venidero 07 de Octubre con Chávez debe tener por finalidad dilucidar todas estas grandes contradicciones. Hoy cuando el capitalismo está en la más cruda crisis no podemos esperar 229 años para conocer el rostro de nuestra revolución Socialista, no debemos perder tiempo en ser consecuentes con una de las grandezas de bolívar que fue no pensar en imposibles y hacer lo que hay que hacer.

Feliz cumpleaños Bolívar, felices 229 años en medio de la lucha por un mundo mejor. . .


Militante de Marea Socialista.

Correo: [email protected]

Twitter: @maringalexander

Blogg: marinalexander.blogspot.com –Reflexiones para un nuevo mundo.


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