La izquierda endeuda con el pueblo de Venezuela

Martes, 10/02/2026 11:42 AM

El más grande intelectual de la izquierda latinoamericana Teodoro Petkoff fue quien llegó a enriquecer el debate con argumentos muy sólidos para romper con el fantasmagórico régimen soviético e intentar hacer ver que en Cuba como lo que es un régimen autoritario, anacrónico, censor y represivo, esos estados que se llaman así mismos revolucionarios con son una mezcla de incapacidad administrativa, crisis económica permanente, censura en toda forma de expresar el pensamiento, persecución a la disidencia y partido único. El humorista mexicano Rius del cual todos leímos en alguna ocasión, llegó a la misma conclusión que Teodoro Petkoff años después en un libro fabuloso y de fácil digestión.

Al igual que tantos intelectuales y artistas de izquierda, el genial Rius es un entusiasta defensor de la revolución cubana. El caricaturista mexicano publicó a mediados de la década del 60 del siglo XX desarrolla y publica "quizá el más célebre" de sus libros: Cuba para principiantes. Año después el mismo autor asume como una severa autocrítica "Fue hecho como un libro de propaganda a favor de la revolución cubana, lleno de optimismo, pero también lleno de omisiones dogmáticas y apreciaciones incorrectas o equivocadas".

Lástima de Cuba es su rectificación, después de haber visitado la isla en varias ocasiones pudo apreciar que la revolución se había transformado sencillamente en una dictadura y en un régimen autoritario y personalista. https://es.scribd.com/document/183146155/Lastima-de-Cuba-1-pdf

Sería muy difícil hoy defender a Maduro, ese árbol ya caído, aunque una parte importante de esa "izquierda" absolutamente fosilizada en frases huecas y poco afortunadas, donde consideran que con consignas pueden hacer que las leyes de la física cambian de manera absoluta, esa izquierda europea y latinoamericana que levantó banderas por Stalin en contra de toda disidencia y esos disidentes perseguidos que en más de una ocasión apoyan de manera tacita a sus perseguidores. No importa cuanto se critique y se demuestre que el Helicoide es un centro de tortura, cientos de testimonios de víctimas, denuncias de defensores de derechos humanos, informes de la ONU, ETC. Nada servirá para hacer que tipos tan impresentables como Juan Carlos Monedero ese acosador de sobra conocido se presente en ese lugar a dar clases y una parte importante de la autodenominada izquierda lo apoye y apoye a la ESMA del Caribe.

La izquierda cerró los ojos ante los Gulag soviéticos, las masacres de los jemeres rojos, persiguió y acosó a los intelectuales que como André Gide criticaron el horror de la URSS, cerraron los ojos ante los fusilamientos en Cuba o los textos como el archipiélago Gulag. La izquierda esa que denunciaba la represión siempre, la censura, la tortura, la represión. Claro siempre y cuando quienes cometan esos excesos no fueran los adalides del pueblo que en nombre de ese pueblo y como su vanguardia incorruptible y probada, bla, bla, bla y toda la paja que le sigue, no fueran quienes llevaban a efecto esos actos.

La izquierda casi en su totalidad apoyo o hizo silencio frente a sus propios crímenes, frente a sus excesos, podemos estar seguros que si Videla y las juntas militares se hubieran declarado de izquierda y hubieran cometido los mismos excesos que cometió la izquierda o gran parte de ella se hubiera colocado un pañuelo en la nariz y solo hubiera hablado del hermoso paisaje argentino.

Datos y cifras sobran, hechos tenebrosos abunda la censura, la corrupción en todo Estado totalitario de izquierdas o derechas es simplemente igual, la persecución y la censura son un animal bicéfalo que puede vivir en el Chile de Pinochet o en la Cuba de Fidel. Poco o nada diferencia al gobierno de Pol Pot en Kampuchea democrática o el Suharto en Indonesia, conocido como el "Nuevo Orden", uno en nombre de la búsqueda de sus raíces ancestrales y otro en nombre de la modernidad ambos criminales.

En estos días de miedo, de excesos, de intolerancia, de violación a los derechos humanos la izquierda europea y latinoamericana no solamente hizo silencio, en muchas ocasiones dio su apoyo en alta, calara e inteligible voz, poco han contribuido en desenmascarar los crímenes de un gobierno que marco con el sello del terror a toda una nación, pasaran años para que la izquierda deje atrás el fantasma que la financio con dólares de sangre.

Yo vuelvo a Teodoro y sé que "el catire" todavía tiene mucho que darle a Venezuela El caso de Venezuela es atípico. Aquí hay una izquierda –si es que queremos seguir llamándola así, aunque yo creo muy inapropiada la utilización del término para calificar al chavismo– que está en el poder y que no es fruto de procesos semejantes a los ocurridos en los demás países de América Latina. Tanto en Ecuador como en Bolivia y Nicaragua, los movimientos izquierdistas son fruto de décadas de lucha y de fuerzas de izquierda "clásicas", con toda esa mezcolanza de marxismo, leninismo, trotskismo, peronismo y fidelismo. Ese no es el caso venezolano. Aquí Chávez accedió al poder por medio de una conspiración militar fracasada. Aprovechando el halo de bravura que suele rodear a los conspiradores militares y el anchísimo vacío institucional partidista que existía en Venezuela, este hombre ganó las elecciones, pero no a la cabeza de las fuerzas de izquierda. Ganó las elecciones acompañado de los sectores dominantes de Venezuela; llegó cabalgando la ola mediática que le proporcionaron los más importantes medios de televisión del país.

https://letraslibres.com/revista-espana/izquierdas-americanas-entrevista-con-teodoro-petkoff/

Nota leída aproximadamente 233 veces.

Las noticias más leídas: