Jorge Rodríguez espera que Biden levante sanciones para abrir el camino a la reapertura de las embajadas

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aseguró que el país espera que el gobierno de Biden revoque la “cruel” política de sanciones y, en cambio, dé lugar a la diplomacia que podría llevar a la reapertura de la Embajada de Estados Unidos y la liberación de varios ciudadanos estadounidenses encarcelados por cometer delitos.

Según AP, Rodríguez extendió «una rama de olivo al presidente entrante de Estados Unidos», al declarar que Caracas está ansiosa «por un nuevo comienzo después de cuatro años de ataques interminables por parte de la administración Trump», que en lugar de producir por ellos ansiado derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, solamente sirvieron para exacerbar «el sufrimiento de los venezolanos» y castigar «a inversores estadounidenses que históricamente han sido importantes en la nación de la OPEP».

Como garantía de buena fe por parte del Gobierno Bolivariano, refiere la agencia, el dirigente socialista aseveró que «todos los puntos y todos los problemas están sobre la mesa», incluyendo el destino de seis exdirectivos de Citgo Petroleum que poseen nacionalidad estadounidense encarcelados por actos de corrupción y de los exboinas verdes que coordinaron el fallido intento de invasión armada el pasado mayo.

Empero, los periodistas Scott Smith y Joshua Goodman, autores de la nota en la que se relata la conversación con el presidente del parlamento venezolano, afirmaron que «no está claro si la administración de Biden aceptará la propuesta o continuará con la política de línea dura de cambio de régimen que hereda».

En su opinión, esto dependerá en «mucho» del trato que le dé la administración entrante a Juan Guaidó, a quien el gobierno de Donald Trump sigue reconociendo como «presidente interino» de Venezuela.

Por su parte, Jorge Rodríguez insistió que la AN «está adoptando el enfoque más amplio posible hacia el diálogo», pero advirtió que el éxito de las conversaciones está sujeto a que Guaidó y su grupo pidan perdón «por conspirar para derrocar a Maduro y por respaldar el congelamiento de los activos petroleros venezolanos por parte de gobiernos extranjeros», debido a los graves daños que ello le ha causado al país, especialmente en medio de la pandemia, sintetiza AP.

Desde el Legislativo se ha subrayado que la reconciliación no puede implicar «amnesia» y ausencia de sanciones para los responsables, puesto que se «corre el riesgo de que vuelvan a ocurrir situaciones graves», al sentar un precedente indeseable.

Justamente por ello, se recuerda que al inicio del período legislativo, la nueva AN aprobó una comisión especial encargada de investigar expeditamente y consignar ante la justicia venezolana las pruebas de los presuntos delitos cometidos por quienes, aprovechándose de su condición de parlamentarios, atentaron contra el país.

De entre estas acciones destacan muy especialmente los esfuerzos que realizó la AN 2016-2021 para impedir que el gobierno de Venezuela accediera al oro propiedad del Estado que reposa en las bóvedas del Banco de Inglaterra y lo destinara para atender la crisis pandémica, así como el descalabro de Citgo, principal activo de la nación en el extranjero, que se tradujo en su casi inminente subasta, luego de que agentes de Guaidó usurparan funciones con la venia de Washington y se hicieran del control de la compañía en 2019.

Smith y Goodman precisan que analistas esperan que Rodríguez «permanezca a la vanguardia de las amargas relaciones con Estados Unidos mientras el presidente electo, Joe Biden, asuma el cargo y trace su propia política exterior», aunque alertan que el mandatario tendría «opciones limitadas para deshacer las sanciones petroleras paralizantes impuestas como parte de la campaña de ‘máxima presión’ de Trump», si bien «el fracaso de la política de línea dura para derrocar al líder sudamericano podría dejar espacio para la diplomacia».

El gobierno venezolano aspira «llegar a un entendimiento con Estados Unidos» que resulte beneficioso tanto para el pueblo como para las petroleras estadounidenses y los tenedores de bonos, que han resultado particularmente afectados por las medidas coercitivas unilaterales de la administración Trump y «han perdido miles de millones como resultado del congelamiento de cualquier trato comercial con el gobierno de Maduro».

Este acento no es al azar, pues es el cimiento de los «buenos negocios» que históricamente se realizaron entre las dos naciones, como oportunamente le recordara Jorge Rodríguez a AP, si bien estas tentativas solo llegarán a buen puerto en el caso de que Washington acceda a la propuesta de Caracas, algo que todavía no es posible determinar, puesto que el equipo de transición de Biden declinó ofrecer comentarios sobre el tema.

Para concluir, el dirigente izquierdista comentó que «el mundo entero está esperando que llegue el momento en que el nuevo presidente asuma el cargo en Estados Unidos» y del lado de Venezuela se espera «que eso incluya abandonar lo que ha sido tan dañino para el pueblo de Venezuela y completamente improductivo».

Con información de Agencias / Laiguana.tv


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