
A.- Introducción: Trabajadores en Revolución
1.- ¿Qué somos?
Cuando nos preguntamos que somos, lo hacemos en función de precisar las consideraciones de tipo ideológico y ético, de nuestra praxis social y política, como clase social, que es factor determinante en el actual contexto de desarrollo del proceso revolucionario venezolano, de manera que nuestra conciencia política nos permita actuar en consonancia con nuestros principios, con los intereses colectivos y de construcción de una nueva sociedad. Por lo tanto somos:
• Trabajadores bolivarianos, con la conciencia política suficiente para tomar partido por los cambios y por el actual proceso revolucionario venezolano.
• Reconocemos el liderazgo indiscutible del Comandante Hugo Chávez, líder de esta revolución.
• Hacemos vida en la UNT.
• Asumimos que vivimos en una sociedad dividida en clases, la cual es necesario abolir mediante la creación de una sociedad más justa que para nosotros es el socialismo.
• Nos reconocemos como una instancia política de los trabajadores, no somos ni pretendemos ser un partido político, aunque algunos de nuestros integrantes sean militantes de los partidos revolucionarios.
• Somos anticapitalistas y por ello irreductible y consecuentemente antiimperialistas.
• Creemos y practicamos firmemente la democracia participativa y protagónica.
• Nos nutrimos fundamentalmente de las doctrinas del pensamiento de Bolívar y del pensamiento marxista, sobre la base de que todos estos pensamientos persiguen la justicia social y la emancipación del hombre, y en consecuencia de los pueblos.
• Reafirmamos el principio de que todos los trabajadores somos potencialmente el sujeto histórico de la revolución.
• Creemos en la acción política basada en principios éticos e ideológicos, como supremo acto de permanente creación, más aún, de permanente creación colectiva que libere las potencialidades humanas, más allá de cualquier interpretación técnica, instrumental o pragmática.
• Entendemos que la acción de los trabajadores debe trascender el ámbito sindical, el cual aún reconociendo su gran importancia tampoco puede ser un fin en sí mismo.
• Por eso nos reconocemos en la sociedad capitalista contemporánea tan llena de contradicciones, complejidades y de recurrentes crisis, como parte de la legión de seres humanos cuya misión histórica es la transformación revolucionaria de nuestra realidad. Por eso somos parte de la revolución latinoamericana y mundial.
2.- ¿Por qué surgimos?
En relación con esta interrogante de por que surgimos, podemos hacer referencia a la necesidad de establecer un deslinde ideológico, político, ético y cultural, cuando en el desarrollo de los colectivos se empiezan a confrontar estos elementos, bien sea por sus diferencias o inconsecuencias con los objetivos comunes, con la clase a la que pertenecemos y con el proceso revolucionario. Entonces surgimos:
• Por nuestra clara, manifiesta y consecuente coherencia entre la teoría y la práctica basada en una ideología y ética revolucionaria en permanente conexión y vínculo con los trabajadores, que marca una ostensible diferencia con los otros factores que hacen vida en la UNT.
• Por una necesidad, ante la ausencia de escenarios político-sindicales, para propiciar el debate necesario en el seno de los trabajadores que le dé un auténtico contenido político revolucionario a la UNT.
• Por la exigencia de avanzar en la liquidación de la vieja cultura sindical cetevista, dando un salto político-cultural hacia la construcción colectiva de un nuevo modelo de movimiento de los trabajadores y de sus componentes, que inaugure de verdad una nueva era en el sindicalismo, consustanciada con los tiempos de revolución que vivimos.
• Porque a diferencia de otros factores no nos autoproclamamos vanguardia o dirección política, ya que entendemos que la relación entre los trabajadores es una relación de iguales. Sin embargo, reconocemos la necesidad de una dirección política, lo que no es un a priori ni se decreta, sino que es producto de una dinámica colectiva.
• Porque de una etapa estructural organizativa de la UNT, avanzamos hacia una de debate y deslinde político-ideológico, lo que no debe significar una fractura de su estructura, sino por el contrario, la definición, fortalecimiento y consolidación de sus objetivos históricos.
3.- La situación del movimiento sindical venezolano en épocas de revolución, antecedentes
Para tener mayor comprensión y amplitud de los elementos que determinan el actual momento histórico del movimiento sindical, aunque con algunas limitaciones, es necesario remontar a los tiempos más inmediatos, para identificar cuales han sido los elementos que en forma determinante han marcado la evolución más reciente del movimiento sindical, de manera que podamos explicar las contradicciones existentes en el presente entre las viejas prácticas y las nuevas que deben generar, desarrollar y consolidar un nuevo modelo de movimiento de los trabajadores. A mediados de la época de los 90 nos encontramos con un movimiento sindical y de los trabajadores mediatizado, atomizado y a la defensiva, con la hegemonía de la CTV.
• La mejor demostración de lo anteriormente expuesto es la entrega de la retroactividad de las prestaciones sociales, sin embargo, en este contexto hubo manifestaciones de resistencia, generándose algunas iniciativas de organización y movilización.
• Con la irrupción de la candidatura de Hugo Chávez Frías se crean grandes expectativas en el pueblo y también en los trabajadores, por su mensaje revolucionario de demolición de las instituciones y estructuras del sistema, entre ellas la CTV.
• Desde las estructuras de la CTV se generó toda una aceleración de decisiones para “democratizarla” que nunca se cumplieron.
• En el marco de la Asamblea Nacional Constituyente se aprobó ir a un proceso de refundación del movimiento sindical.
• En el año 2000, después de varios intentos organizativos, surge la Fuerza Bolivariana de Trabajadores, como factor aglutinador de todas las expresiones de cambio en el movimiento sindical.
• Se inicia un debate a lo interno de la FBT para la construcción de una nueva Central Sindical, o de la participación en las elecciones de base de la CTV, donde se decide finalmente participar en el proceso de la CTV.
• En las elecciones sindicales generales, se produce un importante proceso de renovación de las direcciones de los sindicatos de base y algunas Federaciones Nacionales. Sin embargo, el proceso para la elección del Comité Ejecutivo de la CTV es saboteado, y el 58% de las actas jamás llegan a la Comisión Electoral, lo que produce como resultado una nueva repartición de cargos al viejo estilo cetevista.
• Por todos es conocido la abierta participación de la CTV junto a FEDECAMARAS tanto en el Golpe de Estado, como en el sabotaje petrolero.
• La UNT surge posteriormente a estos hechos, debido a la falta de acuerdo de las diferentes corrientes para constituirla antes, aún cuando el deseo de las bases siempre fue el de conformar una nueva central.
• En agosto del año 2003, se realiza el I Congreso de la UNT, donde se aprueban la Declaración de Principios, el Programa de Lucha, pero no así la reforma estatutaria.
• Desde sus primeros momentos se inicio la enorme tarea de construir la estructura regional y nacional, la cual finalmente fue asumida sólo por cuatro o cinco compañeros de la Coordinación Nacional.
• Las posibilidades de legitimación fueron obstruidas por los factores que menos habían trabajado en la construcción de la estructura de la UNT y en la atención a los problemas de los trabajadores.
• Es por ello que se inicia un proceso promovido por los que estaban al frente de la tarea diaria, conjuntamente con las bases para impulsar la realización del II Congreso en el año 2006.
• Finalmente, después de varios intentos se decide unitariamente, con el acuerdo de las cinco corrientes realizar el II Congreso del 25 al 27 de Mayo.
• Hay que resaltar que si bien es cierto, el desarrollo vertiginoso de la UNT evidenciaba un salto en la conciencia de los trabajadores fundamentalmente acerca de la importancia orgánica de esta nueva Central, y en muy pequeña medida en lo político, el mismo no se reflejaba en sus contenidos ideológicos, ni en la ruptura con el modelo, las prácticas, los conceptos, es decir con la vieja cultura sindical que nos antecedió, ahora sostenida paradójicamente por algunos de los factores que formalmente iniciaron la UNT. y que actualmente hacen vida activa en la misma.
• Desde el Colectivo Trabajadores en Revolución, hacemos un llamado a los trabajadores del país que conforman la UNT, a hacer un profundo esfuerzo para erradicar esa vieja cultura sindical del pasado y construir una central
democrática, participativa y poderosa, que se plantee como norte impulsar un modelo de producción alternativo al capitalista, que nos permita enrumbarnos hacia una sociedad donde predomine la solidaridad, la justicia, el amor y la paz, es decir la sociedad socialista.
4.- La UNT, balance actual
El II Congreso de la UNT marca una etapa fundamental para su desarrollo y direccionalidad, sirvió para evidenciar las posiciones, que en forma silenciosa, soterrada y disimulada se mantenían, sobre la nueva visión sindical, sobre la propia UNT, su papel y sobre el proceso revolucionario.
De no darse esta situación de develamiento de las diferencias este movimiento estaba condenado a ocultar las diferencias de sus integrantes, seguir funcionando sobre bases no reales, con contradicciones internas no identificadas y reconocidas, impidiendo su desarrollo y trascendencia a favor de la revolución.
• Después de los sucesos del II Congreso de la UNT donde se evidencio de la manera más cruda la existencia de corrientes, en una situación de abierta confrontación, surgió la impresión de una división de la misma.
• Queremos expresar nuestra convicción de que en una instancia tan viva y tan necesariamente plural, con un gran impacto aglutinador como la UNT, es natural y sano que existan divergencias que deben ser tratadas correctamente.
• Pero, la UNT como instrumento de lucha de los trabajadores, esta por encima de corriente alguna o incluso de todas las corrientes.
• La UNT es inequívocamente un patrimonio de los trabajadores venezolanos y de la propia revolución bolivariana.
• Es la mayor conquista histórica de la clase trabajadora en los últimos años, la que solo podía darse en el marco de la revolución bolivariana.
• El II Congreso marca una etapa crucial de deslinde entre las expresiones de la vieja cultura sindical con sus manifestaciones de caudillismo, intolerancia, bajas pasiones, corrupción, y otra nueva que pugna por nacer para orientar la edificación del proyecto sindical revolucionario, de sus nuevos valores, de su ideario, que se traduce ahora sí, en el despertar de la conciencia y las potencialidades revolucionarias de los trabajadores venezolanos, para convertirlos en los constructores de la nueva sociedad.
• Esto implica un esfuerzo monumental en el plano de la teoría y de una nueva praxis, sin antecedentes, sin libretos, completamente inédito, hacia la construcción y definición colectiva del nuevo modelo sindical.
B.- La Coyuntura
1.- Propuesta metodológica para el análisis de la coyuntura: Esquema para el análisis de la coyuntura nacional
2.- Lo internacional
2.1.- La correlación de fuerzas entre los defensores del mundo unipolar y los nuevos poderes regionales
Antes de que explotara la delicada situación en el Líbano y sucedieran los últimos acontecimientos electorales en América Latina, la agenda estaba copada por la pulseada entre EE.UU. y sus aliados, versus las Repúblicas Islámica de Irán y Democrática Popular de Corea (RDPC), respectivamente. Con la excusa del control del proceso de enriquecimiento de uranio, los grandes medios de comunicación internacional y las agencias de noticias, sostenían una fuerte ofensiva para aislar los esfuerzos de independencia que ambos países llevan a cabo, bajo el argumento del control de armas nucleares.
De un lado, la RPDC retomaba sus proyectos misilísticos que entrañan simplemente, su necesidad de defensa ante la permanente agresividad imperial en la frontera más militarizada del mundo.
Y ello sucede en una región, que vive una pérdida de influencia considerable por parte del Imperio, que intenta desesperadamente, mantener sus áreas de control regional, otorgando un incondicional apoyo a sus aliados en el caso de Asia, Japón, Taiwán y Corea del Sur, como tapones en detrimento de la expansión de la República Popular China, el reposicionamiento de Rusia y la creciente influencia subregional de la India. La capacidad de procesamiento de todo el ciclo de uranio para su uso en la industria nuclear, por parte de la República Islámica de Irán, también apuntan en esa dirección. Ello consolida la posición regional de este país, que lograría así quebrar el monopolio hasta ahora mantenido por Israel en materia nuclear.
Como sabemos, Irán (país chiíta alhajita), tiene una de las mayores reservas de hidrocarburos en esa zona del planeta, y ejerce influencia creciente en Irak (de mayoría chiíta) Siria y en el Líbano, lo que redunda en un proyecto de consolidación de un Polo Regional de Poder (PRP), que tiende a reconfigurar el mapa geo-político en el medio oriente y parte de Asia, poniendo en jaque el plan Imperial que se enmascara en la llamada “democratización” del área.
En la agresividad del Imperio, subyace la defensa de sus intereses energéticos y geo-políticos, que son representados en primera línea por Israel, Turquía y las corruptas monarquías árabes de Arabia Saudita, Jordania y Kuwait.
2.2.- El papel activo de China y Rusia
China ya representa la cuarta economía mundial, sólo superada por EE.UU., Japón y Alemania. Sus reservas internacionales llegan a los mil millones de millones de dólares y su influencia se expande a escala mundial. La posición asumida por el gobierno chino en materia internacional está representando un desafío a la hegemonía imperial. Ello se ha podido observar con absoluta nitidez en los casos de la RDPC y la República Islámica de Irán, en los cuales este país, ha impedido resoluciones patrocinadas por los EE.UU. y sus aliados.
Algo parecido sucede con Rusia, un importantísimo productor de hidrocarburos, que va diseñando un camino independiente que intenta reposicionar a la Federación Rusa en el plano regional y mundial.
Podríamos afirmar que Rusia ha concluido su fase de repliegue posterior a la caída de la ex Unión Soviética y que incluso marcha en una ofensiva que le está permitiendo reconstruir alianzas regionales, tanto con China como con vitales ex repúblicas soviéticas para frenar la expansión Imperial (OTAN) que había logrado llegar a sus fronteras inmediatas.
Un ejemplo de ello es la situación política que se vive en Ucrania. Allí, el Imperio experimentó con éxito el diseño de las llamadas “revoluciones democráticas o naranjas” para instalar a un aliado cercano en el gobierno, lo mismo había logrado años atrás en Georgia.
Sin embargo, el neoliberal y pro imperial gobierno de Yanuchenko se vio acosado por un bloque opositor que logró conformar mayorías parlamentarias que impusieron a Yanukovich (proruso) como Ministro del Interior. Esto en apoyo de los comunistas y socialistas ucranianos.
La propia existencia y ampliación del grupo Shangai (China, Rusia, Kazajstán, Uzbekistán, Kirguizistán, Tayikistán, miembros plenos y Mongolia, India, Irán y paquistaní en calidad de observadores) como espacio regional de coordinación de defensa, representa un paso sólido en la ruptura de la hegemonía unipolar.
2.3.- El camino de Independencia de la Organización de Unidad Africana
La situación de exclusión que vive el Continente Africano tiende a consolidar posiciones que sustentan la necesidad de articular un polo de poder regional alejado de los centros de poder hegemónicos. Sin embargo, sus condiciones extremas de pobreza dificultan enormemente este camino.
Las enfermedades endémicas, la desertización de vastas extensiones de su territorio la carencia de agua potable, el saqueo de sus riquezas naturales, las debilidades de sus instituciones estatales configuran un complicado panorama en la actualidad. Se libran guerras en amplias extensiones de su territorio, algunas de carácter étnico, otras de carácter religioso y también unas más bien de tipo político. Sudán, Chad, Somalia, el Este de la República Democrática del Congo (Kivi y la zona de los grandes lagos), so hoy grandes espacios de confrontación bélica.
Las ambiciones imperiales siguen con los ojos y las manos puestas en África. Ya no sólo se trata de oro, diamantes, cobre u otros metales preciosos, se trata también de acceder a las reservas de hidrocarburos que se encuentran en el Golfo de Guinea.
Sudáfrica representa la gran esperanza en la unión de países que intentan romper con la dependencia y la exclusión.
La creciente presencia de países latinoamericanos en territorio africano ha despertado la preocupación de occidente. Ya no se trata sólo de Cuba asistiendo con internacionalistas en salud y educación. Brasil, el gigante sudamericano ha multiplicado sus acuerdos en intercambio comercial con los países de aquel continente.
También la Venezuela bolivariana ha comenzado un importante acercamiento que se ve reflejado en la aceptación de nuestro País como miembro asociado de la Organización de Unidad Africana. La multiplicación de embajadas en África ha sido un gran acierto de la diplomacia Venezolana. Tan así, que estos días se realizó un encuentro en una prestigiosa universidad madrileña a al cual asistieron Ex-Presidentes latinoamericanos, como Ricardo Lagos y Fernando Enrique Cardozo, donde se discutió sobre las causas y efectos de la creciente presencia de Brasil y Venezuela en África.
En ese vasto territorio, considerando por las ex-potencias coloniales como una fuente inagotable de recursos naturales y energéticos, se percibe la preocupación europea, por la potencialidad de las alianzas entre los siempre marginados del espacio de las tomas de decisiones internacionales.
Pero que sucede desde nuestra perspectiva? No se trata simplemente de la necesaria y legítima relación soberana entre países que conforman la comunidad internacional, sino que, la frontera natural de los países sudamericanos es la costa atlántica de África.
Por lo tanto, además de tener una historia común de explotación, saqueo y colonialismo, de tener nosotros en América Latina un importante porcentaje de población de origen africano, de tener intereses comunes, en cuanto a liberación, independencia, soberanía, justicia y construcción nacional, somos además territorios fronterizos.
2.4.- Los nuevos vientos en Europa
Europa, el viejo Continente intenta moverse con mayor independencia en estos espacios movedizos. Las contradicciones con EE.UU. son cada vez más frecuentes y se aprecian en cada situación de conflicto que afecta a la comunidad internacional.
Lo vimos en el conflicto israelí-libanés y ya lo vimos con el caso de la invasión a Irak, la Unión Europea ha mantenido desde el primer momento una actitud contraria a la presencia de tropas de ocupación en al región. Ello se explica por la extrema dependencia por parte de la UE de fuentes energéticas externas, tanto de Rusia como del Medio Oriente. Como ya sabemos el único aliado incondicional del Imperio es Gran Bretaña que se ha prestado para todas las patrañas que el gobierno de Bush ha ejecutado.
Pero hay otros factores objetivos que muchos son capaces de ver con realismo. La debilidad de la economía norteamericana que se refleja en su enorme deuda externa, el déficit fiscal y comercial, la debilidad de la moneda norteamericana que se ha depreciado para llegar a cerca de 1.28 dólar por euro. EE.UU. opera con una agresividad irracional que pone al conjunto de la humanidad en riesgo vital y Europa sabe de guerras, vivió dos que destrozaron sus sociedades en el siglo pasado (1914-1918 1939-1945).
La opinión pública europea se niega a ser campo de batalla de intereses que ve muy distantes de los suyos. Prueba de ello es la secuela psicológica, social y política de los atentados en Madrid de Marzo del 2004 y e Londres en Julio del 2005.
El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en España ha tomado considerable distancia de EE.UU., quién tenía alojado antes en el Palacio de la Moncloa a un lacayo como Aznar. Y no sólo perdió un aliado estratégico en la Península Ibérica, sino que este año le tocó el turno al extremista de derecha Berlusconi en Italia, quien fue desplazado por Romano Prodi y su alianza de centro izquierda. Detengámonos allí.
La llegada de Zapatero a España no sólo significó el inmediato retiro de las tropas que aquél país tenía estacionadas en Irak, sino que además concretó, a pesar de la oposición estadounidense, la venta de un conjunto de medios bélicos a Venezuela. La cancillería española ha recobrado bríos en su relacionamiento hacia América Latina e incluso las declaraciones en contra de la agresión israelí al Líbano han sido de un tono extremadamente duro.
Otros hitos de muchísima proyección, han sido el apoyo a la nueva constitución de Cataluña, y el proceso de negociación con la organización revolucionaria vasca ETA. Sobre este último, se abre una posibilidad cierta de tratar el problema de Euskal Herria, del respeto al derecho de la autodeterminación del pueblo Vasco bajo formas que puedan resultar en el término definitivo de un conflicto que ya tiene demasiados años.
Habrá que tener paciencia, habrá muchísimos sectores que intentarán sabotear ese proceso de paz, el propio estado español enfrenta una encrucijada histórica, ya que la posible independencia de Euskadi remecería al contrato que le confiere agrupar en el reino, a pueblos tan diversos como el Gallego, el Catalán o el Andaluz.
2.5.- El papel del CARICOM
Esta instancia que agrupa a 15 países del Caribe ha ido cobrando cada día más importancia en la escena internacional. Pese a su pequeño tamaño y su escasa población, están situadas en un área de gran importancia geopolítica.
Han sido siempre consideradas por las grandes potencias como estados de segundo orden, considerados exclusivamente a la hora del turismo excéntrico o de paraísos fiscales donde realizar operaciones financieras de sospechosos alcances. Cuba revolucionaria viene desarrollando hacia el CARICOM un importante esfuerzo de acercamiento político, basado en el trato de iguales y la asistencia educativa y en la salud.
El gobierno bolivariano ha ampliado éstas relaciones a través de PETROCARIBE, ayudando a solventar la carencia dramática de fuentes energéticas que aquellos países padecen. Al mismo tiempo que, ha apoyado en la construcción de infraestructura y reconstrucción en caso de desastres.
Todo ello le ha valido un reconocimiento que se ha manifestado en los apoyos logrados en instancias internacionales en momentos decisivos, así ocurrió en la OEA para la elección del secretario general y ahora con el apoyo formal recibido por parte de Venezuela para su aspiración a ocupar un asiento como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
2.6.- La ampliación del Consejo de Seguridad de la ONU y la elección de los miembros no permanentes del mismo
La batalla que se libró entre Venezuela Bolivariana y el Imperio para ocupar durante dos años un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene sus fundamentos en el conflicto global entre los intereses del mundo unipolar y los que vamos avanzando a la tesis de la multipolaridad.
Las Naciones Unidas se convirtieron luego del derrumbe de la ex Unión Soviética en un apéndice de la política norteamericana, un simple espacio formal para legitimar las agresiones imperiales. Así sucedió en la primera guerra del Golfo en 1991, en la aventura Somalí 1993, en las agresiones a la ex Yugoslavia, durante toda la década de los noventa y hasta la invasión a Afganistán el año 2001.
La invasión de Irak en el 2003, mostraba ya los pequeños cambios que se estaban operando en la esfera internacional, ya que los EE.UU. y Gran Bretaña tuvieron que actuar fuera de las normas de la comunidad internacional.
Se trata ahora de avanzar por parte del mundo que no está alineado a rajatabla con los EE.UU. de avanzar a la transformación estructural de la ONU. De convertir a dicha organización en un verdadero espacio de articulación de la comunidad internacional, donde los intereses diversos de grandes y pequeños, de países desarrollados y de los subdesarrollados sean respetados.
Se trata de construir nuevas reglas y normas para el racionamiento justo en los estados que conforman las Naciones Unidas. Ello pasa por la ampliación de los Miembros del Consejo Permanente, el candidato de América Latina es Brasil, por la eliminación del derecho a voto que tienen los EE.UU., Rusia y China. Se trata de democratización y la legitimación de un espacio fundamental para proteger a la humanidad de sí misma.
EE.UU., asumió esta batalla con todas sus fuerzas, intentando imponer como miembro o permanente por América Latina a Guatemala. Este país gobernado por el derechista Oscar Berger, le garantizaría sumisión a los intereses imperiales. Venezuela y los No Alineados se los impidieron asestando otra victoria moral a la multipolaridad.
2.7.- La Resistencia en Irak
Sin duda que el estallido de la guerra en el sur del Líbano y el persistente acoso a la población palestina, está ligado a los esfuerzos de los EE.UU. y su aliado Israel, por reconfigurar el mapa del medio oriente.
El empeoramiento de la guerra en Afganistán y el empantanamiento de las tropas norteamericanas en Irak, les obligan a reforzar sus acciones para intentar revertir lo que hoy puede considerarse el mayor revés del Imperio, después de la derrota de Vietnam.
Los mandos militares norteamericanos reconocen un promedio de 34 acciones diarias de la resistencia en contra de los invasores. Sus muertos superan ya los 2590 y los heridos llegan a 20.000. La mayor parte de los mismos, en situación de imposibilidad de retornar al combate por la magnitud de sus heridas.
La situación en Afganistán no anuncia mejores tiempos, por el contrario, las acciones en contra de las tropas extranjeras se han multiplicado, así como sus víctimas. Ya no sólo se trata de los talibanes, sino que muchos ex aliados del gobierno títere de Karzai, los llamados señores de la guerra, han pasado a la resistencia en contra de la ocupación.
El despliegue de recursos económicos, técnico-militares y de personal, no hacen sino incrementar, lo que ha llevado al Imperio a rediseñar su política global en oriente medio y parte de Asia.
Los EE.UU., con asesoría israelí y participación de la inteligencia y fuerzas especiales británicas, potencian los conflictos interétnicos, sobretodo en Irak, incentivando la belicosidad entre las comunidades sunnita y chiíta
Es el intento de fragmentar al país, dividiéndolo en espacios geográfico-étnico-religiosos. Asegurar el control kurdo en el norte, parte del centro y el sur de Irak, en manos chiíes y el centro (o parte de el) bajo jurisdicción sunnita. La permanente exaltación a la red de Al Quaeda en Irak, busca deslegitimar al conjunto de la resistencia, que es muchísimo más amplia, que los ex aliados de la CIA.
El juego geo-político en la tierra de los dos ríos, el Tigris y el Eufrates, tendrá un desenlace al mediano y largo plazo. Lo que ya es un hecho de carácter histórico, será la imposibilidad por parte del Imperio de instalar en la antigua Babilonia un proyecto afín a sus intereses.
La agresión, con diferentes excusas, a Irán y Siria, es parte de ese rediseño que busca en medio de la desesperación, reconfigurar el mapa regional o lo que ha dado a llamar "la democratización del medio oriente". Pero el Imperio no cuenta ya con fuerzas suficientes para acometer este reordenamiento funcional a sus intereses.
Por el contrario, es probable que a corto y mediano plazo, el Imperio deba asumir posiciones defensivas, procurando defender a los gobiernos y estados árabes corruptos, que le han servido vilmente contrariando los intereses de sus pueblos y a su propia historia.
2.8.- El conflicto Palestino-Israelí, el papel del Líbano y las posibilidades de un nuevo conflicto regional
Los nuevos tiempos y cambios que se viven en Oriente medio, se pueden ver reflejados claramente en la decisión y capacidad de confrontación de los combatientes de Hezbulláh en la frontera libanesa-israelí, quienes no sólo han golpeado duramente a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), sino que además, tomaron la iniciativa apoyando a la cercada resistencia Palestina en la Franja de Gaza, ante un genocidio sobre el cual las instancias internacionales habían optado por el silencio cómplice.
Días antes de la acción de Hezbulláh que generó ocho soldados sionistas muertos y dos capturados, las imágenes de la televisión y los cables de prensa internacionales, mostraban a diario con impunidad indignante, como la aviación israelí bombardeaba la ya precaria infraestructura Palestina, dejándola sin suministro eléctrico, sin abastecimiento de agua, secuestrando dirigentes popularmente electos, y masacrando a la población civil.
La Guerra en el Líbano ha supuesto un durísimo revés para los planes imperiales y sus socios sionistas. Más allá de la destrucción total de la infraestructura de ese país y del genocidio emprendido por las FDI en contra de población civil libanés, a unas semanas del inicio del cese de Hostilidades podemos sacar las siguientes conclusiones:
1.- La ofensiva israelí no fue improvisada, ya estaba decidida, simplemente el ataque militar de Hezbulláh la aceleró. Sus tiempos originales estaban previstos para el mes de Octubre. Se inscribían en el diseño imperial de la reconfiguración del mapa geo-político en el Medio Oriente.
2.- La capacidad de la resistencia libanesa superó todas las informaciones de inteligencia de las fuerzas norteamericanas e israelíes.
3.- Los objetivos políticos planteados por los israelíes no sólo no se han cumplido, sino que se han revertido. Efectivamente, el pueblo libanés no sólo no se ha divido, ni se augura la posibilidad de una guerra civil interna, sino que la unidad del pueblo del País de los cedros se ha consolidado en torno a la legitimidad y efectividad de la resistencia. Ella no sólo ha cobrado una enorme estatura moral al interior del Líbano, sino que se yergue como una referencia en todo el mundo islámico e incluso en occidente. Derrota así a las fuerzas que sirven a los intereses imperiales, como la llamada red de Al Quaeda.
4.- Los objetivos militares imperiales tampoco se han conseguido. No sólo fueron incapaces de aniquilar las fuerzas guerrilleras de la resistencia, sino que éstas, lograron mantener hasta el último día de hostilidades un alto nivel de operatividad demostrando sus capacidades y habilidades para sostener la dirección y conducción, como la logística y las comunicaciones.
Israel no sólo no consiguió mermar la capacidad artillera de las plataformas de lanzamiento de los BM-21 y BM-30 (Katiushas), sino que además se encontró con una capacidad misilística, hasta ahora desconocida que logra penetrar en la profundidad del territorio israelí.
Asimismo, las construcciones subterráneas, el uso de los explosivos, de francotiradores, de lanzacohetes, y la habilidad para practicar la guerra de guerrillas, se transformaron en una enorme lección de ciencia y arte militar en el marco del combate de las guerras de resistencia.
Israel tampoco pudo ocupar y consolidar posiciones terrestres, a pesar del esfuerzo por instalar una “franja de seguridad".
Originalmente, sus planes apostaban a llegar hasta el río Litan 30 km. al norte de la frontera internacional. Si bien lo alcanzó en algunos puntos, lo hizo más bien como hecho mediático cuando ya estaba programado el cese de hostilidades, ya que sabía que era incapaz de sostenerse allí. La resistencia aprendió a defender posiciones hasta donde lo considera pertinente, pero la guerra de movimientos y de guerrillas, son sus ejes fundamentales.
5.- La guerra mediática también fue perdida por los EE.UU. e Israel y sus consecuencias serán catastróficas para sus intereses. No sólo por sus implicancias en el mundo islámico, sino porque son asociadas por la opinión pública mundial, a las ya desastrosas campañas en Afganistán e Irak.
6.- Se consolida la posición de Irán como potencia regional emergente y se amplía su esfera de influencia.
7.- El gobierno de Ehud Olmert vivirá tiempos difíciles. De un lado ha quedado derrotado el mito de la invencibilidad de las FDI, de otro el desgaste en la población civil israelí ha sido enorme, para colmo el gasto de la guerra habría sido superior a los 2000 millones de dólares, lo que coloca en problemas a la economía israelí.
El curso definitivo del conflicto, sus tiempos y posibilidades de ampliación son de difícil predicción. Una región vital para la estabilidad del planeta por su importancia en la extracción, producción y exportación de hidrocarburos, por el tamaño de la población islámica en el mundo (cerca de 1.300 millones de personas) que lleva en sus entrañas un conflicto milenario, sobre el cual la comunidad internacional ha operado con extrema debilidad, intereses particulares, y en definitiva una ceguera que le impide reconocer los caminos de solución.
2.9.- América Latina y la Integración del Sur
I. El fortalecimiento del MERCOSUR y el avance de los Pueblos de América Latina
El ingreso al MERCOSUR por parte de la República Bolivariana de Venezuela representa una redefinición del bloque regional. No sólo por sus aspectos económicos y ampliación geográfica que sitúa al MERCOSUR desde el Caribe hasta la Patagonia en el costado atlántico del Continente, sino que es un paso en la construcción del polo de poder regional democrático, popular, nacional y progresista, que no sólo frena las ambiciones imperiales (ALCA) en el continente, sino que proyecta las posibilidades reales de configuración de la Comunidad Sudamericana de Naciones, como proyecto estratégico de unificación regional.
La reunión de Córdoba el día 21 de julio del 2006, reflejó la independencia del acuerdo regional al materializar un acuerdo de rebaja de aranceles con Cuba revolucionaria y la invitación para dicho evento del compañero Fidel Castro Ruz, lo que se puede resumir como un fuerte golpe al bloqueo económico impuesto por los EE.UU. a la República Revolucionaria.
Las proyecciones de este Polo de Poder van sentado paso a paso la posibilidad cierta de instalar en el escenario internacional a este bloque como actor protagónico, que junto a lo que sucede en otras partes del orbe materialicen el declive definitivo del mundo unipolar y la irrupción de las relaciones internacionales basadas en la multipolaridad.
Sólo ello, permitirá a nuestros países concretar proyectos históricos de desarrollo sustentados en al distribución equitativa de los ingresos nacionales, en la búsqueda de la inclusión y la justicia social, en definitiva el logro de la independencia, la soberanía y la felicidad para nuestros Pueblos.
II El Mapa de América Latina
Es evidente que el Mapa de América Latina esta en un Proceso acelerado de cambios, el Huracán Revolucionario Bolivariano que partió de Venezuela, se expande hoy por todo el Continente como un despertar Hermoso de los Pueblos que insurgen contra las oligarquías regionales aliadas del Imperialismo al punto que las contradicciones de clase entre ricos y pobres; explotados y explotadores; pueblos y oligarquías, pasó a ser la principal característica de los pueblos de América no sólo en el Terreno Militar, caso colombiano donde los sectores patriotas organizados en las FARC y ELN, mantienen decenas de años peleando contra la oligarquía de ese país aliada del Imperio por un mundo mejor; siendo al lado de la Cuba revolucionaria el faro de dignidad y rebeldía para los Pueblos; sino socialmente como son las Expresiones de Lucha Campesina en América del Sur y Centroamérica y del Movimiento Indígena en los Andes Americanos pasando por Centroamérica y México.
Lucha que trasladada al plano electoral representa la más palpable contradicción de clases que puede ser cuantificada en términos electorales.
Los triunfos de Evo Morales en Bolivia acompañado del Proceso constituyente, la nacionalización de los Hidrocarburos y el desarrollo de las Misiones de Alfabetización, Salud etc. Demuestran que las experiencias de los procesos revolucionarios pueden y deben colectivizarse, el contundente triunfo de Lula en Brasil en 2da. Vuelta después de una lección de conciencia revolucionaria del Pueblo de Brasil que en 1ra. vuelta derrotó al Partido del Presidente obligó a Lula a dar un giro hacia la izquierda en la campaña electoral, son una expresión del despertar de América Latina; incluso la “Derrota” de la izquierda en las pasadas elecciones de Colombia (donde se quebró el Bipartidismo) en México y Perú (triunfo sospechoso de las oligarquías). Donde el Imperio y sus secuaces no tienen nada que celebrar con los resultados electorales.
Hay que poner énfasis en que la lectura de la realidad histórica va mucho más allá de resultados coyunturales. Debemos poner la lupa en las relaciones fuerzas que se confrontan en el escenario regional. Así podemos afirmar que Colombia vive una nueva realidad. Es la muerte del bipartidismo tradicional, y con ella, la instalación en el escenario nacional de una fuerza progresista y de avanzada, hasta ahora inexistente en el hermano País.
La votación lograda por el Polo y su candidato el Dr. Carlos Gaviria superan ampliamente las logradas dos décadas atrás por la Unión Patriótica. No podemos olvidar que en Colombia se vive quizás una de las confrontaciones más agudas y violentas entre las fuerzas del Imperio y fuerzas revolucionarias.
En ese teatro de operaciones donde EE.UU. ha puesto no sólo incalculables montos financieros, sino que todo su potencial militar, reflejado en asistencia técnica, en el uso de la más moderna tecnología, en la presencia física de asesores, y a pesar de ello no ha logrado cumplir con sus objetivos militares, que presuponían a estas alturas tener a la guerrilla en una situación de defensiva estratégica y acorralada en la profundidad del territorio colombiano.
El plan no sólo ha fracasado en lo militar, sino que además la oleada de luchas populares que recorre nuestra América Latina, ha fortalecido las opciones progresistas que participan dentro de la peligrosa institucionalidad del estado colombiano.
Se configura así, un nuevo escenario, donde el conflicto armado se verá acompañado de una actividad político-social cada vez mayor, por parte de los sectores progresistas, que rompen así el hasta ahora monopolizado espacio público por parte de Uribe Vélez y la derecha pro-imperial y paramilitar de Colombia.
Las elecciones en el Perú también deben ser analizadas. No sólo por el sórdido papel que cumple Alan García, como peón del Imperio en el juego geo-político latinoamericano, sino también para medir el factor Ollanta Humala.
No debemos limitarnos a quedarnos en los resultados que otorgaron el triunfo al candidato del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana). Las fuerzas de izquierda estaban casi extinguidas en el Perú al término de la dictadura de Alberto Fujimori.
El proceso político que ha impulsado Ollanta Humala ha permitido agrupar un amplio segmento social y político que incluye a nacionalistas, fuerzas progresistas y de izquierda. Lograron una amplia mayoría en 15 de los 24 departamentos del Perú, principalmente en el Sur, la Sierra y la Selva. Lima, capital del País, Callao, segunda ciudad más importante y el norte fueron las claves del triunfo de García y recientemente en las elecciones Departamentales fue ratificada la fuerza de la izquierda.
En México, el grotesco fraude que la oligarquía cometiera contra el candidato Andrés Manuel López Obrador desencadenó las pasiones del Pueblo Mexicano que no aceptó el resultado impuesto por la Corte sino que se lanzó a la calle e abierto desafío al Gobierno, proclamó un Presidente y un gobierno paralelo, legitimado por el Pueblo lo que hace que junto a los estallidos violentos de OAXACA, la presencia de grupos guerrilleros e indígenas rebeldes en Chiapas y Guerrero, el futuro del gobierno fraudulento de Caldera sea sombrío.
Las recientes victorias del Frente Sandinista en Nicaragua y de la izquierda en Ecuador, unido a la derrota del Partido Liberal en las Elecciones Parlamentarias en EE.UU., significan la derrota de la Política de Bush, quien queda evidenciado ante el mundo como un tigre de papel, que con todo el poderío Bélico y Económico no ha podido doblegar la voluntad de nuestros Pueblos.
La Victoria de la Izquierda en Nicaragua y Ecuador rompe la Hegemonía Imperial del Atlántico y Pacífico, por un lado se rompe el Eje Centroamericano y por otro se rompe el eje del Pacífico llevándose a su paso la base militar de Manta y al Plan Colombia.
Con la aplastante victoria del Comandante Chávez en Venezuela este próximo 3 de Diciembre, estaremos cerrando un ciclo de luchas, victorias, avances y entraremos en el año 2007 para desarrollar y consolidar el otro mundo posible una nueva América Latina para los Latinoamericanos, más justa, más humana, más solidaria, más equitativa, para demostrar ante el mundo que Salvador Allende tenía razón hace 33 años cuando afirmó que: “América Latina era el Continente de la Esperanza y que llegará el día en el que se abrirán las grandes alamedas por donde pase el Hombre Libre”. Ese día ha llegado.
Este es el cuadro hoy de América latina y el mundo visto desde la perspectiva del análisis marxista del Colectivo de Trabajadores en Revolución (C.T.R), esto nos permite afirmar que en todos los pueblos del mundo, los trabajadores vienen tomando la iniciativa para abrirse paso hacia la construcción de un mundo mejor, el otro mundo posible.
Con una sociedad que redima a los condenados de la tierra, que libere física y espiritualmente a los oprimidos y esclavizados por el capital y el mercado, que sea capaz de darle el máximo de felicidad posible a los que nada han tenido sino su fuerza de trabajo explotada y la riqueza de sus tierras expoliadas por las grandes trasnacionales, excluidos a la hora del reparto de los panes y los peces, solo que ahora la posibilidad de liberación no le viene de una promesa del Mesías; esta vez el Cristo Jesús viene vestido de Pueblo, los colores de su piel son negros, indios, blancos, amarillos y morenos. Su mensaje la UNIDAD y la creencia en la capacidad de sus propias fuerzas, la organización y la decisión de vencer.
Son los pobres del mundo que avanzan a pasos agigantados. Al lado de los pobres, de los obreros, de los excluidos, echamos nuestra suerte a andar, nosotros, los militantes de los sueños y la esperanza, los revolucionarios Bolivarianos porque somos hijos de Bolívar y Bolívar vive en los Trabajadores en Revolución.
3.- Lo nacional
3.1.- Impacto de la situación internacional
Hay dos factores externos que consideramos fundamentales por su impacto en la coyuntura venezolana.
El primero de ellos, es la crisis del imperialismo expresada en problemas monetarios, financieros, energéticos, liderazgo político, fracaso del modelo neoliberal, política guerrerista y otros elementos desarrollados en el punto anterior, que colocan a Irán y Venezuela en la mira de la posible agresión imperialista.
El segundo tiene que ver con el surgimiento de los nuevos movimientos sociales en la última década del siglo XX y de la primera del XXI, que se explica fundamentalmente como expresión de la resistencia de los pueblos de diferentes partes del mundo y de sus sectores más avanzados, a la ofensiva globalizadora del capital que a su vez es producto de las crisis estructurales de los modelos de acumulación (financieros), la cual específicamente se acentúa a finales de la década de los 80 e inicios de los 90, con el predominio de las tesis neoliberales, del pensamiento único y del postmodernismo (fin de la historia y de las ideologías, aldea global, etc..)
Los movimientos sociales surgen como mecanismos de defensa y oposición al capitalismo y a la voracidad neoliberal, cada vez con más radicalidad, no solo en sus luchas concretas y accionar, sino en sus criticas y propuestas anticapitalistas que se manifiestan en eventos alternativos como los foros sociales, las cumbres de los pueblos etc.; y en acciones contundentes como las grandes movilizaciones en Bolivia que acabaron con el Gobierno de Sánchez de Lozada o en Ecuador contra Lucio Gutiérrez y la firma del TLC.
A esto se unen las expectativas generadas por el arribo al gobierno de algunas opciones de contenido popular y revolucionario, que más allá de las diferentes posturas en sus definiciones conforman un cuadro geopolítico, que objetivamente se viene contraponiendo a la hegemonía imperialista y transforman la tradicional docilidad de esta región, “antiguo patio trasero del imperio”, en un hervidero de posibilidades revolucionarias, que depende fundamentalmente de la propia conciencia de los pueblos.
Como expresión de estos avances y del deterioro del “liderazgo” y hegemonía del imperio, podemos mencionar la expectativa de transformación del MERCOSUR con la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela y a nivel más global, el resquebrajamiento de esa hegemonía en escenarios como la ONU donde, en el Consejo de Seguridad, instancia manejada por las superpotencias, se han hecho sentir los sectores que claman por la transformación de las relaciones políticas en el planeta.
3.2.- Situación Económica Nacional
Aún desde la óptica y los parámetros de la economía burguesa existen innegables avances y logros en indicadores tales como: aumento del PIB, un crecimiento económico sostenido del 12% en promedio desde el 2004 hasta la actualidad, aumento y distribución del ingreso, aumento del gasto e inversión pública, disminución de la deuda pública y del pago de su servicio, descenso del índice inflacionario, y del desempleo, reducción de tasas de interés, una acertada política de conservación y consolidación de las reservas internacionales, medidas de protección y fortalecimiento del sistema económico del Estado, como la mejora en la recaudación del impuesto, el mantenimiento del IVA y el control de cambio, resurgimiento del cooperativismo y de otras formas de economía alternativa que comienzan a irrumpir y a crear otras posibilidades, en función de escenarios donde el eje fundamental sea lo social y lo humano, y no el mercado.
Paralelo a estos avances, persisten el modelo rentista petrolero, el desequilibrio en la balanza de pagos y comercial, insuficiente reactivación de la actividad industrial venezolana, sobre vivencia del latifundio, (aunque también gracias a la ley de tierras se ha implementado una política de su recuperación y distribución) y otros problemas estructurales como el autoabastecimiento.
En síntesis, se mantiene un modelo capitalista, con un gobierno revolucionario, cuyo papel ha sido poco ortodoxo en lo económico, ya que ha heredado una estructura dependiente y distorsionada que está en plena transición, la cual intenta transformar hacia un modelo económico de nuevo tipo, con elementos socialistas.
3.3.- Aspectos sociales y políticas institucionales
Hay una reorientación en la política social del Estado, la cual se manifiesta en la creación de las misiones, que están destinadas a atender las necesidades de la población en diferentes áreas como educación, salud, alimentación, vivienda, infraestructura y demás derechos sociales, que apuntan hacia un nuevo modelo de inclusión social, justicia e igualdad, para superar las ineficacias, incapacidades y corrupción del viejo Estado.
El desarrollo de todas estas políticas ha tenido como objetivos principales:
• La recuperación del papel del Estado como regulador y fiscalizador.
• El convencimiento del pueblo de su papel protagónico en la solución de su problemática y en la transformación revolucionaria de las instituciones del Estado.
• Promulgación de leyes de protección social tales como La LOPNA, la Ley Resorte y la Ley de Protección al Deudor Hipotecario, y el fortalecimiento de otras como la LOPCYMAT, La Ley Programa de Comedores y otras.
• Profundización de la política cultural expresada en el reconocimiento del poder popular, la construcción colectiva de los saberes, la territorialidad, la soberanía y el desarrollo de su municipalización.
Sin embargo todavía quedan problemas sociales de gran relevancia, que por sus orígenes, complejidades e impactos estructurales en la sociedad, todavía no han tenido un abordaje certero para su resolución, tales como la delincuencia, la situación de las prisiones, el tráfico y consumo de droga, las adolescentes embarazadas, la indigencia y la vivienda.
3.4.- Correlación de fuerzas
En la coyuntura actual consideramos que la correlación de fuerzas políticas en el país esta determinada de un lado por quienes propugnamos la transformación revolucionaria, y por el otro, los que se aferran al mantenimiento del viejo sistema capitalista y el modelo representativista burgués.
Los que propugnamos el cambio, rechazamos el viejo sistema político, porque creemos en el poder popular, en el proceso revolucionario, su dimensión humana, de inclusión y su orientación hacia una nueva sociedad socialista.
Los otros se identifican con el sistema político caracterizado por la democracia representativa, por la preeminencia del mercado como factor ordenador de la sociedad y del capitalismo como modelo de Estado. Al interior de estas dos corrientes enfrentadas se encuentran actores sociales de diferente tipo.
En la corriente del cambio se encuentran los partidos políticos agrupados en el Bloque del Cambio, una diversidad de movimientos sociales organizados en diferentes áreas como las cooperativas, grupos culturales, consejos comunales, comités de salud, comités de tierras; el movimiento de trabajadores agrupados en sindicatos y federaciones bolivarianas y la propia UNT; los estudiantes y las fuerzas armadas.
En la corriente conservadora se ubican los partidos tradicionales del viejo sistema y sus nuevas versiones; la Coordinadora Democrática, los empresarios agrupados en FEDECAMARAS, CONINDUSTRIA, CONSECOMERCIO; el sector financiero y el sector propietario de los medios de comunicación, (la televisión, radio y prensa escrita) y algunas ONG´s creadas como puntos de apoyo para su acción política; y la disminuida estructura sindical agrupada en torno a la CTV.
Estos dos bloques políticos se han venido confrontando en diferentes momentos y espacios
• Elecciones presidenciales del año 1998.
• Elecciones de Gobernadores y Alcaldes (dos).
• La constituyente.
• Legitimación del Presidente Chávez
• Deslinde de Miquelena.
• Elecciones sindicales generales.
• Leyes Habilitantes.
• Golpe de Estado.
• Sabotaje petrolero.
• Guarimbas.
• Referéndum reafirmatorio.
• Elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional.
Estos enfrentamientos han tenido además, como elementos confrontados a los de carácter
• Ideológico.
• Político-electoral.
• Militar.
• Económico.
• Social.
• Comunicacional.
• Internacional (proyección, ámbito e injerencia del imperialismo).
• En esta confrontación se está jugando la construcción de la sociedad venezolana, de allí que ninguno de los actores políticos, sociales y económicos internos y externos, estén al margen de esta confrontación.
• Esta confrontación es de carácter global y es evidente, sin caer en triunfalismos, la victoria y avance de las fuerzas revolucionarias.
3.5.- Identificación de los diferentes factores revolucionarios
• Se ubican a estos factores según la interpretación que tienen sobre el carácter de la revolución venezolana y el modelo de sociedad a construir. En este sentido, aunque el Presidente Chávez ha expresado públicamente su posición en torno al socialismo del siglo XXI, existen una gama de visiones que van desde posiciones dentro de una suerte de “capitalismo avanzado”, que ponen como referencia al modelo europeo, pasando por el marxismo-leninismo ortodoxo hasta quienes propugnamos una postura más radical en el sentido marxista, es decir, un socialismo humanista y ontologista, inédito y de perfiles propios.
• Afloran conductas burocráticas, con una concepción de derecha dentro de los factores de la revolución, con planes propios, que pudieran ser aprovechadas por las fuerzas de la reacción y el imperialismo, escenario este que no es una elucubración fantasiosa ni tremendista.
• Se distingue el surgimiento de varios grupos con poder más allá de los partidos del bloque del cambio y de las instituciones públicas, con importante manejo de recursos económicos y políticos, para lograr sus propios objetivos, que no son los de la revolución.
• Desde el movimiento popular de base hay cada vez más críticas al comportamiento de representantes de instancias del poder formal: Alcaldías, Gobernaciones, Ministros, Diputados, Concejales, que sugieren inexorablemente la profundización y radicalización del proceso revolucionario.
3.6-. Panorama electoral
Estas elecciones de diciembre de 2006 son una nueva confrontación entre las fuerzas del cambio y las de la reacción.
Para el bloque del cambio la confrontación es de carácter estratégico por lo que significa la victoria del 4 de diciembre tanto por el avance y profundización del proceso revolucionario, como por el desarrollo de la conciencia del pueblo, que trascienda lo electoral en función del futuro de la revolución.
Para el sector de la reacción la participación en estas elecciones también es de carácter estratégico, esto está relacionado con su presencia como factor político en este evento, reagrupar y cuantificar a sus componentes y crear desestabilización para detener el avance de la revolución.
Por lo tanto para ambos factores las elecciones del 4 de diciembre tienen un carácter cada vez más estratégico tanto para la sobrevivencia de la revolución como del resurgimiento de la oposición.
Esta confrontación, de acuerdo a la composición de los factores en pugna, evidencia que el enemigo a vencer por parte de las fuerzas revolucionarias son los sectores tradicionales y el imperialismo, mientras que para la oposición y el imperio es detener el proceso de cambio y revolución venezolana y latinoamericana.
El árbitro de esta confrontación electoral es el Consejo Nacional Electoral. Esta Institución tiene varios elementos centrales que son necesarios que actúen transparentemente para lograr un proceso electoral exitoso, estos son:
• La directiva del Consejo Nacional Electoral.
• Los equipos técnicos.
• Los funcionarios electorales.
• El Plan República.
• La propaganda electoral.
• Las campañas electorales.
3.7.- Perspectiva revolucionaria
Tomando en cuenta los condicionantes de la actual coyuntura revolucionaria, y la exigencia de avanzar en su desarrollo, se hace necesario la definición y concreción de elementos de carácter estratégicos que nos posibiliten encarar los retos inmediatos y futuros mediante la profundización y mayor coherencia de la acción política, el aceleramiento de los cambios revolucionarios y la construcción de la nueva sociedad.
Para lo cual señalamos, entre otros elementos:
• Definición del carácter socialista de la revolución venezolana que quede expresado en el texto constitucional (Constituyente).
• Posibilidades de creación del partido único de la revolución.
• Disolución y sustitución de representantes de la Asamblea Nacional.
• Radicalización en la transformación de la institucionalidad burguesa y del Estado.
• Avanzar y consolidar los cambios en el modelo de producción, rumbo al socialismo.
• Inevitable confrontación de carácter violenta con el imperialismo y sus lacayos (la oligarquía nacional).
3.8.- Situación de los trabajadores
Aunque las condiciones objetivas de los trabajadores en el marco de la revolución bolivariana han mejorado ostensiblemente en aspectos reivindicativos tales como salario mínimo, control de la inflación, homologación de pensiones, aumento de las utilidades, discusión de contrataciones colectivas, aumento de cesta-ticket, decretos de inamovilidad y la solvencia laboral; un tema central como lo es la transformación revolucionaria de las relaciones de producción capitalista por unas de colaboración reciproca en vía al socialismo, permanece sin modificaciones sustanciales, hasta ahora la revolución bolivariana no ha abolido dichas relaciones, lo que tampoco entendemos como un acto instantáneo o por decreto, pero donde por supuesto deben darse más pasos en esta dirección, donde también las experiencias de colectivización y participación de los trabajadores (cogestión, autogestión, control obrero) y de otras medidas del Estado (prohibición de la explotación, reparto de la plusvalía, reducción de jornada de trabajo) se consoliden dando pasos a un nuevo modo de producción, lo cual no basta con declararlo o definirlo teóricamente sino perfilarlo como práctica social.
Esto último lo señalamos por cuanto sectores en el propio gobierno reproducen en algunos casos las prácticas del capitalismo, la conducta de ciertas instituciones respecto a las relaciones con sus trabajadores se rigen por un esquema tradicional burgués, sobre todo en cuanto al predominio de una orientación administrativista y tecnocratica que a la vez se ufana de modernista, con una gerencia de comportamiento arbitrario y discrecional, que jamás predica con el ejemplo en términos de austeridad o modestia, que no comprende en absoluto el sentido de la Emulación Socialista, este es el marco político cultural en el que se ubican específicamente los trabajadores públicos que sufren aberraciones como la política de contratos de claro signo neoliberal, indigno de una gestión revolucionaria. Por otro lado la instancia del Estado encargada de mediar y servir de árbitro en las relaciones laborales, es decir el Ministerio del Trabajo, cada vez más deja al descubierto su naturaleza de clase. Cierto es que en el pasado reciente la gestión introdujo elementos de apertura hacia los trabajadores, privilegiando la participación de estos, incorporándolos a nuevas experiencias en la producción y colocando la justicia social por encima de la ficción legalista del derecho burgués, pero la orientación actual pretende centralizar y direccionar todo lo concerniente al ámbito laboral incluso lo sindical, intentando sustituir a los trabajadores por la actuación de funcionarios que no tienen cualidad jurídica ni política.
Las inspectorías responden generalmente a la actitud caprichosa de los funcionarios de turno, con lo que se deja desprotegido al trabajador, expresión de esta descomposición es el papel del Ministerio del Trabajo, en el otorgamiento de la Solvencia Laboral que ha generado toda clase de distorsiones y disfunciones en la implementación de este importante decreto. En síntesis podríamos afirmar sin caer en tremendismo que el mismo atraviesa una crisis reflejada en su incapacidad y arbitrariedad cuya única salida es la transformación radical de toda su estructura junto a la del ordenamiento laboral venezolano.
En este contexto tan controvertido, propio del torbellino revolucionario nos encontramos los trabajadores venezolanos indistintamente del ámbito o sector, quienes no permaneceremos pasivos ante las inmensas tareas que exigen tanto las transformaciones de las relaciones de producción como del modo de producción, para lo cual es urgente afinar nuestra visión teórico, moral y programática que implica un salto en nuestra conciencia revolucionaria.
ASPECTO SUBJETIVO O LA CONCIENCIA DE LOS TRABAJADORES
Ante el cuadro anteriormente descrito los trabajadores hemos permanecido pasivos, lo que denota el peso de la vieja cultura sindical cetevista defensiva, clientelar, economicista e hipócritamente “apolítica”, donde hay pocos signos de modelos colectivistas, horizontales y democráticos, como expresión de la nueva democracia participativa y protagónica, y más bien se mantiene la concepción representativita en sus diferentes modalidades.
Se nos plantea afrontar un trabajo de cara al momento histórico que vive el país, impulsando un proceso revolucionario donde inequívocamente la masa trabajadora consciente y ganada para el cambio, esta llamada a jugar un decisivo papel protagónico en dicho proceso, de allí nuestra convicción que aunque no hemos dado el salto de clase en si, a clase para si, existen las potencialidades como para definirnos como el principal sujeto histórico de la revolución, junto a nuestros aliados históricos, los demás sectores explotados de la sociedad venezolana.
C.- Temas para la reflexión, la prefiguración y la construcción colectiva
1.- Ideas para la definición del carácter del movimiento sindical venezolano en la actual etapa, sobre el papel del sindicato en la revolución y del nuevo modelo sindical (ideario, componentes y estructuras).
Carácter del movimiento sindical en la actual etapa
Sin negar la tarea urgente de impulsar la lucha por la dignificación en las condiciones materiales de vida de los trabajadores venezolanos, con los cuales existe una inmensa deuda social acumulada, producto de décadas de saqueo, explotación y de negación de sus derechos más elementales, se nos plantea el inmenso reto de trascender de un sindicalismo defensivo, caracterizado por el abandono de la dimensión política, en cuanto al papel como agente de los cambios y como sujeto histórico de la revolución, a un sindicalismo ofensivo, en el sentido de la construcción y expansión de la cultura de los trabajadores, para la conquista y consolidación tanto del poder dual ( el poder popular ) como del poder oficial; que remonte el ámbito sindical, para instaurar, instancias políticas de la clase (distintas al partido), que desde sus espacios naturales (centros de trabajo), creen las posibilidades subjetivas en la clase y en el resto del pueblo explotado.
Para enfrentar también la concepción hegemónica de los enemigos de clase, es decir los capitalistas, es necesario introducir nuevos valores, que prefiguren nuevas prácticas y relaciones, donde incluso en determinadas etapas de la revolución, se pueda estimular el trabajo voluntario, colectivo y solidario ,como expresión del desarrollo de la conciencia en el compromiso con la nueva construcción social, que libere a la actividad creadora enaltecedora y humana del trabajo, de su enajenación, deshumanización y de la vil explotación, tarea trascendente que solo podrán asumir los trabajadores organizados y concientizados, que revitalicen y garanticen su compromiso histórico.
Lo sindical debe avanzar más en lo ético-político, a la par de profundizar y ampliar su defensa en la mejora de las condiciones materiales de vida, redimensionando el sindicalismo como instrumento de defensa de la clase en su sentido más político, es decir, que sea expresión viva del poder de los trabajadores, o sea del poder proletario, reformulación que no se restringe a nuestro país, sino a la esencia del sindicalismo a escala mundial, lo que hace imperativo el debate de los trabajadores del mundo, en este sentido.
Algunas ideas para la construcción del nuevo modelo sindical
• Partiendo del agotamiento y pérdida de vigencia del viejo modelo sindical cetevista, el cual está determinado por su pérdida de identidad con la clase, por su inconsecuencia política con los intereses estratégicos de los trabajadores, por la aceptación de la mediatización impuesta por los partidos políticos del status, por su concepción y práctica verticalista y antidemocrática, por la corrupción, degradación moral y ética de su dirigencia convertida en práctica cotidiana en toda su estructura, por la entrega de las reivindicaciones de los trabajadores a favor de sus enemigos históricos, por su alianza con los patronos y el imperialismo.
• Y de una realidad política atravesada por un proceso revolucionario, que ha generado expectativas de cambio, partiendo de la premisa del protagonismo del colectivo como factor de las transformaciones.
• Por lo cual es impensable, que el sindicalismo pueda permanecer intacto o imperturbable ante una dinámica tan intensa, tanto en sus premisas teóricas y prácticas como en sus aspectos axiológicos y teleológicos.
• De manera que está planteado como imperativo, idear un Nuevo Modelo Sindical, que establezca consonancia entre el proceso histórico político revolucionario y la estructuración del nuevo movimiento de los trabajadores con su ideario, componentes estructurales y praxis.
• Algunos de los elementos que consideramos deben definir y perfilar el nuevo modelo sindical son: La solidaridad y hermandad de clase, la creación de una estructura organizacional acorde con el nuevo papel protagónico de los trabajadores y las nuevas realidades en el mundo del trabajo, transparencia en la práctica sindical, visión integral de su relación con la sociedad venezolana y el resto de la humanidad, el comportamiento ético de sus integrantes.
2.- Los Consejos Bolivarianos de Trabajadores
Esta es una propuesta organizativa del colectivo de trabajadores en Revolución, fundamentados en el preámbulo constitucional que establece el carácter participativo y protagónico de nuestra Democracia y debe ser aplicada tanto en el ámbito público como el privado.
Los Consejos Bolivarianos de Trabajadores (CBT) se conciben como instancias de articulación e integración que permitirá a los trabajadores y trabajadoras ejercer su participación no sólo en la toma de decisión, sino en la gestión de la Empresa, en concordancia con las políticas públicas trazadas por el Gobierno Revolucionario orientadas a la conclusión de una sociedad de equidad y Justicia Social.
Son una respuesta política de los trabajadores desde las bases, a la exigencia del momento histórico que vivimos.
Los Consejos Bolivarianos de Trabajadores (CBT) son análogos a los Consejos Comunales, sólo que su ámbito de acción es el Centro de Trabajo y su función está orientada a la organización y participación social de los Trabajadores en la toma de decisiones que afectan no sólo al trabajador sino también a la producción y al entorno social en el que se desarrolla.
La toma de decisiones se hará a través de mesas de trabajos, discusión y análisis conformados por trabajadores y trabajadoras que tienen un fin común, abarcando así los aspectos administrativos, tecnológicos, operativos y laborales de la organización; le da viabilidad a la cogestión como cambios en las relaciones de producción formando un elemento multiplicador de conocimiento y motivando círculos de estudios en todo la organización. No sustituye a los Sindicatos, los retroalimenta y direcciona políticamente, evaluando las contrataciones colectivas y el desempeño de la acción sindical y a sus dirigentes.
Prepara a los trabajadores para asumir en el futuro la conducción del centro de producción, institución de servicios o dependencia del Estado, a través de la autogestión Revolucionaria. Se relaciona activamente con el entorno social que le rodea estableciendo redes de participación con los Consejos Comunales, Misiones y Organizaciones Sociales como CTU, Madres del Barrio, Mesas de Agua, Mesas de Energía etc.…
Los Consejos Bolivarianos podrán ejercer la Contraloría Social entendida ésta como la fiscalización, control y supervisión del manejo de los recursos recibidos o generados por la empresa, factoría, prestación de servicio o institución etc.… Así como también el control de la planificación, desarrollo, ejecución y seguimiento de los programas y proyectos de inversión, presupuesto ejecutados y por ejecutar.
También podrán postular a los candidatos a integrar las direcciones y gerencias laborales o autoridades cogestionarias, pero no elegirlos pues serán elegidos mediante elecciones libres, universales, directas y secretas garantizando la personalización del voto.
Los Consejos Bolivarianos de Trabajadores serán constituidos por líneas de producción, departamentos, direcciones, divisiones etc.…
Sus voceros son trabajadores o trabajadoras elegidos o elegidas libre y democráticamente con carácter de revocabilidad por la Asamblea de Trabajadores quien es la máxima instancia de decisión y estará integrada por todos los trabajadores y trabajadoras activos, contratados, jubilados y pensionados del Centro de Trabajo.
Los voceros de los CBT, departamentales, etc., integran el Consejo Bolivariano de Trabajadores Central de fábricas o dependencias.
Estos a su vez elegirán un vocero que llevará las propuestas u opiniones y decisiones del CBT ante los entes rectores de la empresa, y ante las organizaciones comunales y de la Sociedad civil.
Los Consejos Bolivarianos de Trabajadores pueden establecer mecanismos de integración y de socialización de experiencias con otros Consejos Bolivarianos de otras fábricas o dependencias.
Esta es sólo una propuesta para ser discutida y mejorada, sólo es un papel de trabajo que presentamos sujeto a corrección y/o modificación, que una vez desarrollado como propuesta final es una herramienta indispensable para el proceso de acumulación de fuerzas del movimiento de los trabajadores, hacia la construcción del Poder Popular y el Socialismo.
D. Retos y perspectivas del movimiento de los trabajadores y de la Revolución
Desde nuestra experiencia, el proceso revolucionario venezolano que marcha hacia el socialismo, tiene dos signos que lo caracterizan:
• Uno es su sentido humanista y antropocéntrico que comienza a darle una visión ontológica a los procesos políticos, asumiendo los mismos como liberadores de las potencias creadoras de nuestro pueblo, poniendo en entredicho cada vez más las visiones deterministas, instrumentales, técnicas y pragmáticas de la política.
• Esto se explica mejor en su segundo signo que es el sentido participativo y protagónico que viene adquiriendo nuestro proceso, en el cual los sectores desposeídos se convierten en los verdaderos sujetos históricos. Lo que en si mismo implica una ruptura no solo con respecto al modelo representativo de la derecha sino también con cierto “vanguardismo de izquierda” que ha venido sustituyendo y menospreciando a los verdaderos sujetos de la revolución.
Tal vez estos aspectos arriba señalados, pueden convertirse en los mejores aportes a la teoría de la revolución mundial. Por ello la dimensión colectiva de nuestro proceso, en sus definiciones tácticas y estratégicas, en su construcción, en su conceptualización involucra no solo a toda la clase trabajadora y al pueblo; sino también a estamentos, que históricamente jugaron papeles de coerción y represión a los sectores populares, como lo son las fuerzas armadas, donde existe hoy en día un sentimiento profundo de critica al capitalismo y al imperialismo, y un debate intenso sobre el surgimiento de una nueva doctrina militar que contenga los valores no solo nacionalistas sino profundamente populares y revolucionarios.
En lo concreto podemos hablar de que nuestra revolución, entre otras cosas, apunta a dos aspectos fundamentales
• Proporcionar bienestar a los sectores más desposeídos, tradicionalmente golpeados por siglos de exclusión social y política, y en sus necesidades fundamentales.
• Y por otro, la transformación revolucionaria del estado burgués, indiscutiblemente y más allá de cualquier elucubración manualesca o academicista, esto no es tarea fácil, y la hemos venido asumiendo con la humildad de quienes conocemos la complejidad y dificultad de las mismas.
Estas consideraciones son principios fundamentales que deben tener un impacto en la consolidación del bloque regional alternativo y antiimperialista.
Clara intención de abordar estos aspectos son las misiones sociales impulsadas por el Gobierno Revolucionario y Bolivariano del Presidente Hugo Chávez: Misión Robinsón: alfabetización; Misión Ribas: educación media, Misión Sucre: educación superior; Misión Barrio Adentro: salud; Misión Vuelvan Caras: capacitación y empleo, entre otras. Todas estas pasan por encima de la institucionalidad del Estado burgués heredado y van creando la premisa para la construcción del otro poder, el poder dual, es decir, el poder popular y de los trabajadores.
Con aciertos y errores, han comenzado a calar en la conciencia del pueblo, para hacerlas suyas y apuntalar la convicción de su protagonismo revolucionario. Otra instancia transversal con iguales propósitos de preeminencia del poder popular son los consejos comunales.
En cuanto al papel definitorio y decisivo del movimiento de trabajadores en la Revolución Bolivariana, debemos reconocer que todavía éste no ha alcanzado sus mayores niveles de potencialidades revolucionarias, lo que se explica por el peso de la vieja cultura sindical cetevista (CTV) y la “condición defensiva de sus luchas”. Sin embargo existen manifestaciones importantes de compromiso con el proceso revolucionario.
Dentro del esfuerzo de incorporar a este importante sector a las tareas revolucionarias y ante la necesidad del mismo, de contar con nuevos y auténticos instrumentos para la defensa de sus derechos, surge la Unión Nacional de Trabajadores – UNT, el 05 de abril de 2003, además como respuesta contundente a la traición, inconsecuencia y decadencia de la CTV, y su nefasto papel tanto en el golpe de Estado como en el sabotaje petrolero, así como también a su historia de actuaciones entreguitas, patronales y escándalos de corrupción.
Podemos afirmar que la UNT es la reivindicación más importante de los trabajadores venezolanos en los últimos años, hija indiscutible del proceso revolucionario. Desde el punto de vista del espacio nacional e internacional, su presencia ha derrotado a la CTV y a la contrarrevolución.
A tres años de su fundación, la UNT está en una construcción en pleno desarrollo, que podemos caracterizar como un crecimiento estructural, organizativo, incluso aluvional, por las expectativas generadas, las consignas enarboladas y la presencia en las luchas de los trabajadores.
Sin embargo, su evolución desde el punto de vista cualitativo, es decir conceptual, a propósito de la definición de un nuevo modelo sindical que tenga correspondencia con los tiempos de revolución, que rompa con los esquemas representativitas, ejercitando la democracia participativa y protagónica, colectivizando la dirección de dicho movimiento y dando paso también a una visión más ofensiva de la lucha sindical, (o sea hacia el tema del poder), todavía no ha cuajado.
Es por ello que la actual etapa, concebimos que se presenta como un periodo de búsqueda colectiva en función de llenarla de contenidos, es decir una transformación política y cultural, que implica una revisión profunda de nuestras prácticas y que pasa también por el necesario deslinde teórico, ideológico y programático, lo que no significa ni su fractura ni su división, porque si algo tenemos claro los trabajadores venezolanos es que la UNT es un patrimonio colectivo de los trabajadores y de la propia revolución, y no de cualquier factor en particular.
El reto que tiene nuestra central es el de contribuir a la consolidación y profundización de la revolución bolivariana, así mismo de aportar a la definición del carácter socialista de nuestra revolución, que está indisolublemente vinculado al programa de la clase y a la creación de otros espacios políticos, de poder y participación, como lo son los Consejos Bolivarianos de Trabajadores, que asuman la dirección y orientación política de las luchas de los trabajadores, que controlen la acción sindical e institucional, como organismos de la clase; y que profundicen, en la construcción de la gran muralla que blinde nuestra revolución: la conciencia de su clase trabajadora.
Caracas, noviembre 2006