El factor común de la ola de crímenes en el mundo desde 1948,
es la enfermiza ambición de un grupo de elementos, confabulados
en su egoísmo para posesionarse del control económico y político
del mundo. En ese afán, han llegado a los extremos de agresión
y auto agresión para justificar las arremetidas, en contra de las naciones
que se les resisten al dominio.
Uno de esos factores
es la secta Sion judía; una mafia que se conformó a partir de
un cisma de verdadero judaísmo, y que asumió como identidad
el nombre de una de las siete colinas de Jerusalén. Allí
esos delincuentes avaros, juraron tomar el mundo por asalto y
posesionarse de todas sus riquezas y poder político, no importando
a que precio. Ya previa mente al año 1948, estos aberrados hambrientos
de riquezas ajenas, colaboraron con el nazi fascismo Alemán,
para llevar a la cárcel y luego al exterminio a millones de sus
antes correligionarios, a los cuales delataban y engañaban para conducirlos
a las garras de Hitler. Antes de finalizar la 2da guerra mundial,
estos calculadores explotadores, establecieron nexos con las clases
dominantes en USA y ocuparon posiciones de poder económico y
político en esa nación. Así se fueron apoderando de las
industrias militares y básicas, e imponiendo sus intereses a
los otros grupos económicos y políticos dentro de orden interno del
imperio recién naciente. La meta es obvia: controlando
la nación emergente más poderosa, podrían ejercer la
hegemonía en el planeta con mayor facilidad. Luego presionaron
para la creación del estado de Israel, despojando a otro estado,
el Palestino, de la mayor parte de su legitimo e histórico territorio
y confinándolos a las zonas menos ricas y mas infértiles. A
partir de 1948, se dispusieron explayar el poder imperial Norteamericano,
regido por éllos y como apoyo a sus industrias, principalmente
la militar, con la que fueron fortaleciendo al neo estado Israelí,
y posesionándolo definitivamente en el área, en contra de los
posesores legítimos Árabes palestinos.
El poderío militar,
calculadamente obtenido por Estados Unidos, de la mano de los
Sion- judíos y otros cómplices (de los que hablaremos después),
se dedicó a ocupar países pequeños y despojarlos de sus riquezas
naturales básicas para su desarrollo, dividió estados en pequeños
estados, y puestos bajo su dominación en: América, África,
Asia y en la mismísima Europa, para hacer más fácil su tarea
de expoliacion
De esa manera, los
asesinos Sionistas, armaron hasta los dientes a su protectorado
Israelí, hasta dotarla de armas Nucleares, sin importar la normativa
internacional, la indujeron a arremeter en contra de los estados
vecinos, hasta despojarlos de grandes extensiones de terrenos,
cercaron al pueblo Palestino, hasta convertirlo en un amplio Campo
de concentración inmoral y descarado, bajo la mirada cómplice
de los parapetos internacionales como la ONU, que solo se dedicaron
a hacer timoratas resoluciones sin ninguna efectividad.
Son miles y
miles las víctimas de los crímenes descarados y aberrantes por parte
de imperio Norteamericano por medio de su tutorado Israel. Éllos acusan
a los que tratan de defenderse legítimamente del encarcelamiento colectivo
en que tienen a palestina, de ser terroristas,
a pesar que les bombardean con aviones y armas de ultima tecnología
en sus viviendas, matando a niños y mujeres indefensos,
y a los pocos que pueden llegar a ancianos, en esa prisión a cielo
abierto, en que han convertido a la histórica Palestina..
¿Hasta donde ha de
llegar la inmoralidad de esos cobardes cómplices gobernantes de los
países Europeos, cómplices de esa desgracia colectiva?
¿saben lo que significa asesinar a mas de 200 personas en una sola
incursión militar por aire, en una zona civil, donde no
existen armas que tan siquiera puedan igualar a las del enemigo
Israelí, en un 20%?, es decir una desproporción cobardemente
irracional, y aun así los llaman terroristas. Los cómplices
callan, la iglesia católica pro imperial, capitalista y
explotadora hace mutis, o solo esboza una leve y mediocre protesta.
Si los gobiernos del
mundo tuvieran vergüenza, romperían relaciones diplomáticas
y económicas con ese régimen asesino, establecido en Israel.
¿hasta cuando se aceptan esos barbaros y atroces actos de agresión
en contra de pueblos débiles y nadie da el primer paso para aislar
a esos demonios asesinos Sion- judíos? Yo no creo que la cobardía
de los gobernantes del mundo, sea tan atroz, servil, indolente
y miserable; para seguir callando y avalando esta barbarie ¿o
si lo son?
javiermonagasmaita@yahoo.es