Para aplastar a la derecha y arrancar los reclamos del 2003
Para
el 10 de agosto los trabajadores han sido convocados a votar en el
Referendo Revocatorio que debe disponer si el Ejecutivo nacional y ocho
prefectos continúan en sus puestos.
La
ley que consagró el Referendo fue votada por PODEMOS, un partido que
representa los intereses de la burguesía agroexportadora y minera y es agente de los pulpos petroleros, esto junto al MAS.
Con
el resultado previsto hasta el día de hoy por las encuestas, el
gobierno nacional y la mayoría de los prefectos quedarán en sus puestos.
¿Algo cambiará?
En principio nada (o casi nada) cambiará.
El
vicepresidente García Linera llamó con antelación a éste desenlace "un
empate estratégico" entre la oposición (que había protagonizado el
referendo de Santa Cruz el 4 de mayo) y el gobierno. Quien dice
"empate" dice búsqueda de un arreglo entre el gobierno, la oligarquía y
el capital extranjero.
¿Pero no ha sido ésta la política del gobierno del MAS, al que las masas votaron en el 2005?
Trabajador, compañera, joven, repase estos datos.
La
nacionalización del petróleo bajo control de los trabajadores fue
convertida en los contratos de producción con los privados, lo que
impidió una nacionalización sin indemnización que era un componente
clave en una salida para el pueblo boliviano. Los nuevos contratos
hasta dejan en manos del estado la exploración, es decir la inversión
de mayor riesgo. La producción y la búsqueda de reservas están
estancadas.
"Con
todas las modificaciones, nuestra rentabilidad es igual a la anterior",
acaba de declarar Repsol YPF, que algo sabe del asunto.
La
nueva Constitución no contiene un solo punto que amenace la dominación
social de la oligarquía y de los pulpos internacionales. El artículo
que limita el tamaño de de los latifundios quedó sujeto a la aprobación
de un referendo. Se preguntará: "¿Qué extensión de tierra será
considerada latifundio, mas de 5.000 hectáreas o más de 10.000?". La
respuesta carece de importancia porque nadie impide a los oligarcas
fraccionar los predios para disimular la tenencia de grandes
extensiones y evitar el pago de impuestos. Hace mucho tiempo el
gobierno anunció el inicio del trámite de expropiación de 206.000
hectáreas, 180.000 en el sur de Bolivia, medidas restringidas, sujetas
a trámite y que pueden aún formar parte de un pacto más general con la
oligarquía.
El
4 de mayo la abstención en el referendo organizado por la derecha en
Santa Cruz llegó al 40 %, en una elección dominada por los matones de
la oligarquía. Este 40 % es la medida de lo que se podría haber logrado
si la voz de orden era movilizar a las masas para impedir el atropello
de la derecha, que pretende un estatuto por el que dispondría de la
tierra, el petróleo y el gas. La voz de orden del MAS fue someterse a
las mediaciones, a la Iglesia, a la Unión Europea y en definitiva dejar
actuar a la derecha.
A
lo largo de estos dos años y medio ha sido la política de conciliación
del MAS lo que le permitió a la derecha, derrotada en el 2003, levantar
cabeza nuevamente. Esto ha permitido que los gobiernos de la Media Luna
ejerzan una dictadura civil sobre sus departamentos.
La
propia derecha ha tomado nota de esta política. Quienes antes decían:
"que se vaya el indio de mierda" hoy dicen "el problema no es Evo, sino
los sectores radicales de su gobierno", como acaba de declarar el
titular de CAINCO.
Trabajadores:
aunque duela reconocerlo, el gobierno nacionalista del MAS ha fracasado
en lo que fueron los reclamos firmados con sangre en la rebelión
campesino indígena obrera del 2003.
Así las cosas, hay que actuar de acuerdo a las circunstancias que vivimos.
El
pueblo irá a votar porque a pesar de este balance piensan que el
gobierno es el mal menor, por un lado, y que una victoria electoral
será un arma contra los prefectos de la oligarquía (aunque el sufragio
no resolverá la crisis).
Llamar a la abstención es estéril, es llamar a "revocar a todos" sin ningún sustento ni perspectiva.
Por lo tanto proponemos votar contra la revocación del Ejecutivo nacional, y por la revocación de los prefectos de la derecha
Denunciamos,
al mismo tiempo, la tendencia al compromiso y aún al acuerdo
estratégico entre el gobierno del MAS y la oligarquía y el capital
extranjero.
Llamamos a un voto sustentado en métodos revolucionarios de agitación y organización y en un programa:
· Nacionalización real del petróleo y las minas
· Expropiación de latifundistas y grandes capitales agrarios para hacer la revolución agraria
· Nacionalización de la banca y el comercio exterior
· Impugnación de la Constitución aprobada por el MAS.
· Nueva Constitución y nueva Constituyente, convocada por las organizaciones obreras y campesinas.
Llamamos a la unión con la masa indígena urbana y campesina y con los pobres de las ciudades en función de esta política.
AMR Agrupación Marxista Revolucionaria
PO, Partido Obrero (Argentina)
Militantes por la Refundación de la IV Internacional en Bolivia
Julio 21 de 2008
amr.bolivia@gmail.com