Quiero
escribir esto desde lo más hondo del corazón. Posterior al 2 de
diciembre pasado el chavismo recibió una tercera sacudida, primero fue
el golpe de estado, después el paro petrolero y ahora la perdida de
toda una posibilidad en haber echado fundamentos sólidos y legales con
la reforma constitucional, pero como la Biblia dice: "Todas las cosas
ayudan para bien de los que aman al Señor…" y fue necesario esta
sacudida porque hubo la participación de gente nuestra en que el NO se
impusiera, así fuese por poca votación. Miles de bolivarianos no
salieron a votar por la indiferencia, otros porque se creyeron sobrados
y arrasaríamos, otros más por manifestar un voto castigo contra
ministros, funcionarios, gobernadores y alcaldes quienes no le han
puesto pecho al trabajo como debe ser y otros porque se han lucrado
desde sus posiciones de poder. Miles por el temor que les invadió
gracias a la campaña mediática muy bien trabajada por las corporaciones
de medios que dirigen la ultraderecha venezolana y foránea.
Esa
derrota ya ha sido bien analizada, aunque ha sido con las elecciones
pasadas del PSUV que nos quitamos esa espinita, o como alguien dijo: El
despecho político que arrastrábamos y fue allí donde dos millones
cuatrocientos mil camaradas salieron a votar y seleccionar sus
candidatos para la contienda próxima de Noviembre que está ya a la
vuelta de la esquina. Eso le ha fijado un nuevo rumbo al proceso. Por
un lado la oposición ha tratado de empañar ese triunfo y gran muestra
de democracia con el asesinato del Vicepresidente del Diario Reporte,
con las muertes los fines de semanas en las ciudades principales del
país, con lo de la rebaja del aumento de pasaje, con la campaña
mediática para parar la ley de Inteligencia y contrainteligencia, pero
no han podido porque este es un Bravo Pueblo que ya no se deja
manipular.
Ciertamente
lo de la rebaja del pasaje fue un error ya reconocido, aunque nadie
autorizó a los transportistas aumentar ya a 1200 bolívares en las rutas
interurbanas. Cabe mencionar ahora las declaraciones del Presidente con
respecto a la Guerrilla de que ya no tienen importancia en el
continente cosa que va a traer roncha dentro de los ex guerrilleros y
la FARC ya que por lo más que se desee la paz de Colombia no se puede
echar a las fieras de la oligarquía colombiana los integrantes de la
FARC que son miles cuando es bien sabido que lo que no desean la paz
son los del Gobierno de Uribe y el Pentágono, se sabe muy bien lo que
le ha pasado a los exlíderes guerrilleros que optaron por el proceso en
paz y democrático entregando las armas y desmovilizando grupos
guerrilleros, donde miles fueron asesinados.
Si
se quiere la paz de Colombia debe haber garantías para los integrantes
de la FARC cuando regresen a la vida civil, especialmente sus líderes,
debe haber garantía para los presos políticos y civiles que la FARC
mantienen en su poder y sobre todo la liberación completa de todos los
guerrilleros presos en las cárceles de Colombia. No se puede negociar
con nada en las manos. Es dando y dando. Entiendo que el presidente es
muy sincero y habló como Jefe de Estado, no como Guerrillero, pero el
problema allá es que la oligarquía colombiana y los mercaderes de la
política y militar de los Estados Unidos no van a doblegar sus
posiciones y éstos prefieren las cabezas de los líderes de la FARC.
Otro
análisis es que decir que la Guerrilla pasó a la historia es un error
porque esto desmovilizaría a las fuerzas sociales que son
potencialmente fuerzas guerrilleras que actuarían como tal si los
Estados Unidos, junto con Colombia y otras naciones pretendiesen
invadirnos. Una guerra de Guerrillas se activaría en todo el país para
sacar al invasor, esto junto a la reserva y a nuestra gloriosa Fuerzas
Armadas Bolivarianas.
En
esto hay que tener cuidado porque con burocracia no vamos a vencer al
invasor. El Pueblo en armas defendería su territorio a como de lugar.
Ciertamente nuestro sistema democrático y en paz garantiza la
participación institucional de todos, y en eso estamos, pero hacer
creer que el enemigo del Norte y sus aliados van a estar tranquilos,
nunca. Si hago mi critica a los ex guerrilleros que cuestionan al
presidente porque no estamos en los años 60, estamos en el siglo XXI y
los tiempos políticos de nuestra nación son otros el cual debemos
aprovechar y aunar de todos ellos sus esfuerzos, experiencias,
sabiduría, aportes políticos e ideológicos para las nuevas generaciones
por si nos tocase ir al combate guerrillero.
Aunque
nunca he sido guerrillero, ya las amenazas imperialista, más la
oligarquía criolla y la derecha endógena nos debe poner en alerta
porque si un golpe más contra el proceso no va ser como los de antes;
se asegurarán asesinar el presidente, y atacar como sea el liderazgo,
para eso es importante estar preparados y se necesita la unión de todos
porque lo de la Cuarta Flota no es juego y mucho menos toda la
estructura que se viene armando desde Curazao.
La
Guerrilla no ha pasado a la historia, más bien hay que reivindicar los
que asesinaron en la cuarta república, a sus familiares vivos, a sus
hijos, reivindicar los que aún viven. Sabemos que Chávez ha invitado ex
guerrilleros para gobernar y sus equipos de trabajo, pero sé que falta
aún más por hacer. La FARC podría entrar en un proceso de paz, pero no
con las manos limpias, ciertamente deben dejar libres a todos los
presos, y ahondar con otras tácticas políticas la toma de poder en
Colombia.
Por eso creo que todos somos guerrilleros, una nueva forma de hacer guerrilla es lo que necesitamos aprender.
Juliocesar1221@gmail.com