Los salseros San agustiniano marcan posición ante la conducta asumida por el Trombonista Willie Colón

El Imaginario salsero que se encuentra en la Parroquia San Agustín se pronuncia en contra del Trombinista puertorriqueños Willie Colón que después de haber usufructuado del calor y apoyo de los venezolanos por más de cincuenta años hoy se da a la tarea de despotricar en contra del presidente de la República Hugo Chávez, de la revolución bolivariana y por ende del pueblo venezolano.

Queremos significar nuestro apoyo solidario a todos los movimientos salseros que hoy se están haciendo sentir en diferentes espacios donde la salsa se ha convertido en un icono muy importante con la cual el pueblo venezolano se identifica y lo asume como parte de su cultura haciéndola suya, porque no existe en Venezuela un hogar donde no se sienta el sabor caribeño y donde no se tataree a los diferentes intérpretes que han venido desde hace mucha décadas jugando un papel en la difusión de este género musical, en el que no se puede olvidar al Estado Vargas como uno de los espacio (el Reloj, Cine Lama, el Charquero, Cine Vargas,, Club Tiuna, Terminal de Pasajeros, Cine Libertador, Cine Vargas, etc.), Plazas como la de Catia, Petare, etc., y en el que no podemos dejar de mencionar con mucha importancia a la Parroquia San Agustín del Sur, en donde sus diferentes melómanos y melómanas, bailadores y bailadoras, tatareadores y tatareadoras, se atrevieron hacer suyo su complejidad musical y convirtieron a esta manifestación cultura como parte del imaginario popular o colectivo que en un primer momento se caracterizó por la presencia de los venezolanos y venezolanas que poseen una piel negra, los cuales les dieron en sus fiestas una connotación distinta a través de sus diferentes formas de gestualizar sus cuerpos, maniobrar los instrumentos musicales y la estética imprimida a sus diferentes composiciones que deja claro que este género musical es otra cosa, lo cual creó una estrecha relación entre el negro y la música caribeña que se hizo sentir como el género musical de los estratos pobres venezolanos, denominado como Salsa por Fhidias Danilo Escalona cuando era locutor en un programa radial “La hora de la Salsa, el Sabor y el Bembé” que tenía en Radio Difusora de Venezuela y después en Radio Aeropuerto (en el Estado Vargas, ante Municipio Vargas) en donde tenía el único programa hablado al medio día con una amplia aceptación del imaginario popular varquenses y el que podemos considerar que “La Salsa”, no es un ritmo especifico, es todo lo contrario, representa plenamente la convergencia de todos los Ritmos en el Caribe (Mambo, Cha-cha-chá, Guaracha, Guaguancó, Son Montuno, Danzón), con el Latín jazz de New York, (Jala jala, Bógalo, música Pop) que produjo la creación de un ritmo urbano, nacido de los suburbios, donde el barrio sigue siendo la única marca que la define, lo cual viene molestando desde hace muchas décadas a músicos como Willie Colón y a otros que no han logrado comprender que este ritmo musical origino un tiempo histórico que dejó una marca muy precisa en nuestro país y ello lo podemos notar, si analizamos con cierto detenimiento nuestra particular situación como país, en el que podemos decir que este ritmo musical penetró en el gusto de los venezolanos para convertirse en un icono que viene a reflejar en sus diferentes composiciones, diferentes situaciones producto del antagonismo producido por una sociedad profundamente antagónica, caracterizada por la opulencia de pocos y la miseria de muchos, en el que hemos visto al Gobierno Bolivariano haciendo grandes esfuerzos por sacarla de ese estado de inercia a que fueron sometidas históricamente.

Esto lógicamente molesta al trompetista Willie Colón, que saca su verdadero sentir y refleja con sus opiniones que no está acuerdo no solamente con las políticas implementadas por el Gobierno Bolivariano, sino contra esos contenidos que se reflejan en cada letra que viene hacer parte del repertorio salsero, en el que está inmerso no solamente su carácter lúdico, sino utilizar el cuerpo como una expresión de resistencia, en el que se hace sobresalientes su sensualidad y sus habilidades en cada movimiento para interiorizar las variantes musicales que es característico de su estética musical.

En este sentido, los intelectuales negros, creadores e innovadores, individualidades y diferentes colectivos socioculturales y artísticos que nos encontramos en la Parroquia San Agustín del Sur nos hacemos eco de la posición asumida por diferentes colectivos que se encuentran dentro de este estilo musical y repudiamos la conducta asumida por el Trombonista Willie Colón en contra de Nuestra Revolución Bolivariana y principalmente contra la enfermedad del Presidente Hugo Rafael Chávez fría que lo ha llevado a perder su condición de artista, al dejar en tela de juicio su sensibilidad, la cual pareciera estar marcada por los dólares que percibe por cada espectáculo que realiza, en el que pareciera no importarle vivir de espalda a lo que lo rodea, indiferentes a lo que serpentea entre el cerro y el mar, como que si estuviera en una dimensión virtual, en el que no importa el acontecer de los cotidiano y mucho menos, si están cargadas de sabias marcas instintivas.


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