Suecia: de la dignidad al la ignominia

La decrépita monarquia sueca y sus reaccionarios gobiernos burgueses, ya no pueden esconder su obsecuente conducta en favor de la estrategia de reconquista del planeta  del decadente imperialismo norteamericano y sus alidos burgueses de Europa y del sionismo internacional, envileciendo su bien ganado prestigio de país de Paz y gobierno de diálogo y concertación, al apoyar todas las aventuras guerreristas que el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado durante los últimos 30 años.
 
El Reino de Suecia tuvo, en buena parte del siglo XX, una ejemplar hoja de servicio a la Paz en el mundo y de solidaridad con las mejores causas de los pueblos y su famoso Premio Nobel, se conrvitió en una referencia etica de la intelectualidad y la comunidad academica y de artistas del planeta, al premiar – salvo algunas pocas exepciones – a personas e instituciones cuyo ideario y acciones respondian al proposito de construir un mundo de Paz, Desarrollo Cientifico y Hermanadad entre los pueblos.
 
El viejo Reino de Suecia, se convirtió así, en lugar de ayuda y refugio para miles de alemanes perseguidos por la maquinaria de guerra del gobierno nazi-burgués de Adolfo Hitler, se puso del lado de los pueblos de Indochina y de los soldados franceses y norteamericanos Objetores de Conciencia que desertaron de la guerra genocida de   Jhon F. Kennedy, Lindon B. Jhonson y Richard Nixon. Favoreció los reclamos de las organizaciones populares centroamericanas, junto a los gobiernos de México y Francia, en su lucha por la Democracia y la Justicia social ante los gobiernos oligárquicos y represivos que ensangrentaban esa región de Nuestra América. Abrió sus fronteras a los miles de luchadores democráticos y revolucionarios perseguidos por las sangrientas dictaduras suramericanas. Mantuvo una firme condena contra el genocida régimen supremacista del Apartheid en Surafrica y generó importantes fondos para la ayuda al desarrollo en Asia, Africa y América Latina. Eran otros tiempos, otros gobernantes, otras realidades.
 
El hoy del Reino de Suecia esta controlado por una elite de aristócratas y grandes burgueses que, al igual que todas las elites de la Unión Europea, estan convencidos que su mundo de opulencia, construido con la depredación, rapiña y explotación de los paises y pueblos del planeta, ya no es posible sostenerla sino, con la acción militar concertada entre todas las fracciones burguesas del mundo, que les permita acabar con los Estados Nacionales y sus economias endógenas, apropiarse de sus fuentes de energías, metales estratégicos y preciosos e imponerle a sus mercados, el consumo forzoso de su sobreproducción de alimentos y la compra de sus bienes y servicios  que se acumulan sin encontrar compradores; impidiendo con ello, todo proyecto soberanista, integracionista y de Desarrollo y Justicia Social de los pueblos. Es otro interés. Es otra visión. Es otro propósito.
 
Tales cambios en la conducta de los  aristócratas y burgueses gobernantes del Reino de Suecia explican el que, sin rubor, apoyaron la guerra deestructiva sobre la antigua Yugolavia, apoyaran el militarismo sionista en Palestina, enviaran fuerzas invasoras a las dos guerras imperialistas contra Irak y a la agresión a Afganistán y, ultimamente, forjaron un expediente de ridículos actos sexuales contra el periodista australiano, del portal Wikileack, Julian Assange, para cuestionar su integridad moral, dictar una Orden de Europea de Búsqueda para impedir la protección de su libertad y,  entregarlo a las autoridades usamericanas para que lo condenen a cadena perpetua o, a la muerte y, ante su asilo en la Embajada de la República de Ecuador en Londres, apoyan las amenazas de sus pares del Reino deL Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, violando el derecho internacional.
 
En estos tiempos de crisis del Capital y de relativa pérdida de su hegemonía, esos esperpentos medievales de dudosa estirpe, que deambulan con sus mediocres títulos por Europa, Medio Oriente y Asia, haciendo negocios con sus aliados bugueses, son encarnizados enemigos de los pueblos, aliados incondicionales de las fuerzas  imperialistas e, implacables instrumentos justificadorers de las acciones guerreristas que, la Gran Burguesia Mundial y sus brazo dominante, la burguesia financiera, desarrollan con el propósito de someter a la esclavitud moderna a todos los pueblos, con el fin de garantizar la superación de la crisis sistémica del Capital, la sobrevivencia  de sus Monarquías y su permanencia como clase parasitaria al servicio del Capital; por lo que deben ser desenmascarados para que sean enfrentados como lo que son: irreconciliables enemigos de la Paz, la Justicia y el Desarrollo de los pueblos.

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 960 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /tiburon/a148791.htmlCUS