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El Foro de Sao Paulo apoya a Chávez en tanto Venezuela se aproxima a una zona de alto riesgo

El Foro de Sao Paulo fue instituido por el Partido de los Trabajadores de Brasil el año 1990.  La época estuvo signada por la caída del Muro de Berlín y el desplome de la Unión Soviética que significó un alto costo para los partidos de izquierda y sus direcciones en todo el mundo.  Mientras la presión sobre ellos desde el campo neoliberal aumentaba, Ignacio Lula da Silva, un enérgico portavoz brasileño, lanzó la idea de un centro latinoamericano para el debate político, donde la izquierda del continente pudiera reunirse para desarrollar sus agendas y estrategias.  Hasta ahora, al proyecto debe reconocérsele su viabilidad considerando que durante un período de 22 años se han celebrado 17 Foros: en México, 1991, 1998 y 2009; Managua 1992, 2000 y 2011; La Habana, 1993, 2001; Montevideo, 1995, 2008; San Salvador, 1996 y 2007; Porto Alegre, 1997; Guatemala, 2002; Quito, 2003; Sao Paulo, 2005 y Buenos Aires, 2010.  Caracas fue la sede del reciente 18º evento del 4 al 6 de julio recién pasado y fue un secreto a voces que al optar por Venezuela las fuerzas de izquierda brindan su apoyo a Hugo Chávez cuyo gobierno se enfrentará a una prueba de choque en las próximas elecciones del 7 de octubre y envió un claro mensaje a las diferentes agrupaciones conspirativas que los intentos por desestabilizar Venezuela no serán tolerados.  La convención reunió a 800 delegados de 100 partidos y movimientos de izquierda y quedó claro que todo el espectro político listo para apoyar a Chávez en su enfrentamiento con Washington es inmensamente amplio.  Hasta hoy las encuestas en el país de manera permanente dan a Chávez entre 15 y 20 por ciento sobre su principal rival Henrique Capriles.

Naturalmente que el enfoque de los debates durante el foro de Sao Paulo no se limitó solamente a la elección presidencial en Venezuela.  Entre los temas discutidos estuvo la caída en picada de la economía global y el creciente recurso de la fuerza por parte de Occidente en las relaciones internacionales junto a las perspectivas para una integración regional más profunda, propuestas para nuevas iniciativas socioeconómicas y diferentes aspectos sobre las táctica electorales de los partidos de izquierda.

Los 14 seminarios organizados en el marco del foro trataron problemas tales como los esfuerzos por contrarrestar al imperialismo global, levantar el bloqueo que sigue estrangulando a Cuba y la descolonización de Puerto Rico y las Islas Malvinas.

Los participantes examinaron las causas de fondo del auge de los carteles de la droga a través del Hemisferio Occidental y desenmascararon de manera convincente a los aliados de los barones de la droga dentro de los círculos financieros norteamericanos y en la comunidad de inteligencia.  Se plantearon grandes preocupaciones en torno al osado intento de Estados Unidos por empujar a América Latina hacia el restablecimiento de la situación que prevalecía antes de la Revolución Cubana.  Actualmente América Latina está siendo blanco tanto propagandística como militarmente de por lo menos 40 bases militares ya desplegadas en la región.

La declaración que se emitió en el 18º Foro de Sao Paulo en gran medida significó un tributo a la revolución pacífica bolivariana de Hugo Chávez.  Señaló que las naciones latinoamericanas se encuentran en un proceso de transición desde la tenebrosa noche del neoliberalismo hacia una época de justicia social sin precedentes.  Hace más de una década el continente comenzó a recuperar la legítima soberanía e independencia de sus países.  América Latina está poniendo fin a la explotación de sus recursos naturales, a la creciente desindustrialización a la erosión de la legislación laboral nacional, al aumento del desempleo, a los brutales recortes en la seguridad social y la consiguiente caída en los niveles de calidad de vida.  Últimamente en América Latina los pueblos asumieron sus derechos básicos tales como el cuidado de la salud, la educación y la vivienda descuidados durante la aplicación de reformas neoliberales con el pretexto de la globalización y el libre mercado.  Los venezolanos fueron los primeros en sacudirse la pasividad y rebelarse con el resto de América Latina en gran medida siguiendo el ejemplo.

Hugo Chávez intervino en el foro el día de su clausura.  Instó  a los participantes a valientemente transformar el mundo de tal modo de hacer que la justicia y la prosperidad llegue a todos e hizo énfasis en que la hegemonía de la burguesía en varias esferas de la vida debe ser anulada.  Así mismo agregó que los activistas del foro representan la revolución y que su enemigo es el estancamiento.  Explicó que su objetivo no era perpetuarse personalmente en el gobierno sino redistribuir la autoridad de acuerdo con los intereses de la mayoría y empoderar al pueblo.  Impedir la hegemonía capitalista es una agenda realista, dijo Chávez en la medida que las condiciones se están dando a través del mundo lo cual posibilitaría a que todo un conjunto de naciones se incline por las reformas socialistas.

El presidente Chávez elogió al foro por sus muchos logros durante en sus dos décadas de existencia y recalcó que se estaba marcando un hito con el socialismo recuperando terreno luego de un prolongado retroceso y sus propulsores finalmente imponiéndose.  Chávez sostuvo que los gobiernos progresistas de América Latina en realidad dirigían la lucha por los ideales del socialismo y el humanismo y actualmente encuentra con frecuencia comprensión aun en los países donde prevalecía el prejuicio contra el populismo del continente.  Hoy en día las protestas se multiplican entre los jóvenes de Francia, Grecia en la ciudad de Chicago y hasta en Israel.  Chávez instó a una total solidaridad con los manifestantes quienes son enfrentados por medios hostiles y las durezas de la recesión.

Dirigiéndose a los asistentes, Chávez pidió medidas prácticas vigorosas y enfoques informales en el trabajo cotidiano, destacando la importancia de la integración latinoamericana y también preguntó  si los asistentes estaban preparados para sostener una organización común una vez de vuelta a casa y mantener una agenda científicamente validada en el sentido marxista. Una vez Lula da Silva advirtió  a Chávez que la integración nunca sería posible a menos que se inflija una derrota irreversible a las burocracias.  Deliberadamente, Chávez sugirió que las declaraciones del foro deberían ser orientadas más hacia la práctica y ser menos eclécticas desde el punto de vista de la teoría.

Ciertamente que Chávez marcó un punto en relación con lo anterior.  La declaración del foro no dice nada respecto de las protestas estudiantiles contra la privatización de las universidades y la abolición de la enseñanza gratuita en Chile, México, Colombia, República Dominicana y en otros países.  Los gobiernos neoliberales ignoran las legítimas demandas planteadas por los jóvenes y parecieran indicar que un retroceso hacia políticas de estilo pinochetista sería su mejor solución.

Igualmente, la declaración no toma en cuenta el hecho que las bases militares norteamericanas en América Latina brotan como hongos y ya tienen totalmente rodeada a Venezuela y a Brasil, dos países que son considerados por el Imperio como sus rivales regionales.  Es obvio que el Pentágono instala bases en preparación para una guerra mundial futura y extiende su fuerza hacia el mayor número de ubicaciones.  Naturalmente, que eso no impediría que Estados Unidos sufra golpes de represalia y los regímenes que cooperan con el Pentágono expongan a sus poblaciones a riesgos letales.

La cobertura del Foro de Sao Paulo en los medios occidentales combinó  los dos modos habituales: La difamación o ignorarlo por completo.  En un portal de Internet denominado Unamérica, organización no gubernamental montada por la CIA en Caracas con el objeto específico de atacar al foro, el día 12 de julio Saúl Godoy Gómez, bajo el título  “Foro de Sao Paulo: Los zombis toman Caracas” malintencionadamente “informó” sobre el evento.  El siguiente extracto tipifica de manera concreta las percepciones de Gómez: “El denominado foro es una organización centralizada de todas las fuerzas izquierdistas, asesinas del continente, que prometen cambios humanísticos y la paz, pero que en realidad hacen el mayor esfuerzo por reforzar las tiranías de líderes como Hugo Chávez.  El tipo enfermizo con una modesta sonrisa es comparado con Jesucristo mientras los zombis –a modo de democráticos representantes de sus países, hablan en nombre de los desposeídos, predican acerca de un mundo mejor para las generaciones venideras y se preparan para lanzarse en apoyo de su candidato.  Los muertos-vivos profesan el subdesarrollo y defienden la pobreza y sus movimientos hieden a oportunismo y a fascismo.  Necesitan a Chávez gobernando en Venezuela simplemente porque los participantes del foro de Sao Paulo dependen de las finanzas del gobierno venezolano.  En realidad, nosotros terminamos patrocinando una monumental convención de extranjeros que buscan destruir la democracia, aplastar los derechos humanos, desatar guerras, secuestrar y matar a gente inocente, organizar asonadas y traficar con estupefacientes…”  Finalmente, Gómez exige ¡Comunistas, Go Home! 

Sin duda alguna que el deshacerse de Chávez encabeza la lista de prioridades de Washington para América Latina.  El Imperio explora cada opción con ese objetivo en mente, incluso ridículamente imitando la consigna “Yankee Go Home!” La ultraderecha, dentro y fuera de Venezuela intenta a priori cuestionar el resultado de las elecciones en el país, a pesar de cuan convincentemente Chávez supere a sus rivales.  En respuesta, los seguidores de Chávez  se han organizado nacional e internacionalmente para salvaguardar los  legítimos resultados de los comicios.  Ellos están totalmente conscientes de lo que está en juego y saben que la unidad, dadas las circunstancias, es crucial, y algo muy importante, el foro adoptó un serio programa de protección al proceso electoral en Venezuela.  En particular, el 24 recién pasado se celebró el día global de solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela y su desafiante líder Hugo Chávez.  En este evento internacional, líderes de agrupaciones políticas y sindicales, artistas y autores de renombre –muchos de ellos del mundo occidental—fueron invitados a Caracas para la primera quincena de septiembre venidero con el objeto de reforzar la causa.  En los primeros días de octubre, miles de visitantes, incluyendo huéspedes del Foro de Sao Paulo visitarán Caracas con el objeto de participar en una gama de actividades de solidaridad concreta.

En el mes de agosto, en Internet y en los medios impresos se publicará  una Carta de Solidaridad con Venezuela.  El documento estará  abierto para ser firmado por todas las personas de buena voluntad y con la esperanza que millones de personas en Rusia aprovecharán la oportunidad de expresar su apoyo a Hugo Chávez y a su Revolución Pacífica Bolivariana.

Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona

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