El 15 de junio de 2007 se acordó en
Consejo de Ministros autorizar la celebración de la segunda fase del
contrato de obras para la edificación del Instituto Tecnológico La
Marañosa (ITM) en San Martín de la Vega (Madrid), lo que supondrá
edificar 44.000 m2 en pleno Parque Regional del Sureste. El importe
supondrá un gasto de 20,4 millones de euros a repartir en tres
anualidades a través de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). No
dicen en qué tres anualidades va a realizarse el gasto, pues ya el 4 de
noviembre de 2005 se aprobó otro importe de 23,5 millones de euros
distribuidos entre 2006 y 2008. No tiene sentido anunciar en 2007 (año
y medio antes de que 2008, que ya tiene imputado un dispendio, llegue a
término) que se acuerdan nuevos desembolsos, salvo que tal acuerdo
anuncie que las obras están costando más de lo previsto.
Suele ser habitual en el Ministerio de
Defensa (MD) gastar más de lo inicialmente previsto como demuestran un
año tras otro los boletines de ejecución presupuestaria. Sea como
fuere, a este gasto hay que sumar el presupuesto para el desarrollo de
sus actividades a través de las partidas del MD en los PGE, lo que en
2006 supuso 19,3 millones de euros.
Como tal, el ITM se creó mediante Orden
Ministerial de 13 de noviembre de 2006, aunque las obras comenzaron el
verano de 2004 previo Plan Director Urbanístico elaborado en 2002. Es
el resultado de haber integrado y transformado en una sola instalación
los antiguos centros de similares características que se encontraban
dispersos en diferentes puntos del territorio peninsular.
Actualmente, y dependientes de la
Dirección General de Armamento y Material del MD, el ITM integra el
Centro de Investigación y Desarrollo de la Armada, la Fábrica Nacional
de La Marañosa y el Laboratorio Químico Central de Armamento, el
Polígono de Experiencias de Carabanchel, el Centro de Ensayos
Torregorda (en Cádiz) y el Taller de Precisión y Centro Electrotécnico
de Artillería. Dichos centros cuentan con una plantilla conjunta de más
de 1.200 personas (militares y civiles) donde la mitad se dedica a
tareas de fabricación, un tercio a labores de gestión y control de I+D
y el tercio restante se reparte entre tareas de servicios generales y
los cerca de 50 puestos de dirección.
Entre las ‘misiones’ del ITM está
asesorar técnicamente al MD en temas de armamento, material y equipos,
realizar evaluaciones, ensayos y pruebas para las FF AA y apoyar
técnicamente a los restantes ministerios y a otras organizaciones
públicas y privadas. Entre éstas se encuentran la OTAN, el Grupo de
Armamento de Europa Occidental (su objetivo es impulsar la cooperación
industrial, tecnológica y científica) y la UEO (Unión Europea
Occidental). Desarrollan sus actividades en las áreas de metrología,
óptica y optrónica (comprende el desarrollo de equipos de visión
nocturna así como de sensores para espoletas, bombas guiadas, etc.),
electrónica, direcciones de tiro, simulación, defensa NRBQ, explosivos,
cohetes y misiles (entre otros realiza las pruebas para el desarrollo
del misil Meteor, misil aire-aire con el que se equipa al Eurofighter),
armamento y munición de todos los calibres y balística (obtención de
municiones avanzadas con mayor grado de precisión y poder destructivo,
como artificios, espoletas y cargas explosivas).
El ITM participa en algunos de los
proyectos del programa COINCIDENTE, mediante el cual los Ministerios de
Defensa, de Ciencia y Tecnología y de Educación, Cultura y Deporte,
financian proyectos que implican tecnologías de carácter dual,
particularmente en los campos de las tecnologías de la información
(satélites) y de las relacionadas con el programa “combatiente del
futuro”. Asimismo, el ITM realiza convenios con la Universidad
Politécnica de Madrid, el Instituto de Salud Carlos III, la Facultad de
Veterinaria de la UCM, la Unidad de Investigación del Hospital
Universitario de Puerto Real (Universidad de Cádiz), el Centro de
Investigación en Sanidad Animal-Instituto Nacional de Investigación y
Tecnología Agraria y Alimentaria y con la Facultad de Químicas de la
UCM.
Contra este complejo se lleva protestando desde 1993. Hoy, la
Plataforma está formada por diferentes colectivos de la zona sur de
Madrid situados en las cercanías de este nefasto instituto tecnológico.
Armas químicas
La
fábrica de La Marañosa fue creada en 1923 para producir armas químicas
que se usarían contra la población civil del Rif en la guerra de
Marruecos. El ejército español fue el primero del mundo en usar armas
químicas contra población civil. El Consejo de Ministros ha aprobado
destinar más fondos a este complejo.
Más información:
www.nodo50.org/maranosa