El
laboratorio para la detección de transgénicos que el Ministerio de Ciencia y
Tecnología de Venezuela está montando en su Instituto de Estudios Avanzados
(IDEA) debe entrar en funcionamiento a finales del presente año, pero ya se han
realizado algunas pruebas previas en las cuales se ha detectado la presencia de
transgénicos en varios alimentos de venta en el país, incluyendo la leche de
soya, galletas, sopas deshidratadas y salsa de soya. No se detectó la presencia
de transgénicos en las muestras de harina de maíz precocida que se analizaron.
No se quiso identificar las marcas de los productos en cuestión. Se nos informó
que las pruebas costarían Bs. 497.000 cada una.
Las ONGs CENTINELA y RAPAL-VE han solicitado, a la Ministra de Ciencia y
Tecnología, información precisa acerca de los resultados de dichas pruebas y
las medidas que se adoptarán para restituir el estado de derecho y de seguridad
en la alimentación. En su oficio a la Ministra, afirman que el MCyT
no puede negar a la ciudadanía información al respecto; además, como algunos de
estos análisis confirmaron la venta en Venezuela de productos transgénicos cuya
inocuidad no ha sido demostrada y cuya venta en el país no es legal, el MCyT está en la obligación de informárselo al Ejecutivo
para que se proceda a decomisar e incinerar, o devolver a su país de origen,
todos y cada uno de los derivados y productos que contengan transgénicos. La
venta de alimentos transgénicos (alimentos derivados de organismos manipulados
genéticamente, OMG, o en cuya producción se ha utilizado OMG) es incompatible
con la política expresa del Ejecutivo en contra del uso de los transgénicos en
la agroalimentación y viola varios derechos constitucionales y leyes vigentes
en el país.
A
pesar de las denuncias sobre la venta de alimentos transgénicos en Venezuela,
que RAPAL-VE entregó a la Fiscalía General de la República en
2002, se continúa autorizando la entrada de alimentos transgénicos sin
restricción ninguna. Muchos de los alimentos para bebés contienen soya (a pesar
de las advertencias científicas acerca de las propiedades anti-nutricionales
de la soya, sea o no transgénica) que pudiese ser transgénica, ya que
aproximadamente 60% de la soya producida en el mundo es transgénica
(proveniente de EE.UU., Argentina o Brásil). IDEA es
una institución del gobierno que debe responder al pueblo venezolano, no a los
intereses de las empresas productoras de alimentos.