La Cadena de Producción Comunitaria, las Redes Socioproductivas y el Tejido Productivo Comunal en los Consejos Comunales

Tal como lo afirmé en la anterior publicación, los Consejos Comunales, en el marco constitucional de la democracia participativa y protagónica; y en la novísima Ley Orgánica de los Consejos Comunales del 28 de diciembre del año 2009 son:

“Instancias de participación, articulación e integración entre los ciudadanos, ciudadanas y las diversas organizaciones comunitarias, movimientos sociales y populares, que permiten al pueblo organizado ejercer el gobierno comunitario y la gestión directa de las políticas públicas y proyectos orientados a responder a las necesidades, potencialidades y aspiraciones de las comunidades, en la construcción del nuevo modelo de sociedad socialista de igualdad, equidad y justicia social”

Ahora bien, como instancias de articulación que por su naturaleza son, la cadena de producción desempeña un papel fundamental en el cabal funcionamiento de los Consejos Comunales. A tales efectos, se define como el conjunto de actividades integradas, sucesivas entre sí, que van desde la provisión de insumos, producción, transformación, distribución-venta y el consumo como eslabón final. Es decir, comprende las etapas de producción, elaboración, distribución y venta de un bien o servicio hasta su consumo final. Su finalidad es satisfacer las necesidades sociales surgidas de la comunidad, sin que exista el beneficio de pocos en desmedro de muchos.

A tales efectos, de conformidad con las apreciaciones vistas, es importante considerar la cadena productiva, por las siguientes justificaciones: (a) integra a los distintos miembros de una comunidad al proceso productivo; (b) promueve el desarrollo de cada uno de los integrantes de la cadena; (c) disminuye los costos de producción como resultado de la eliminación de intermediarios innecesarios en el proceso; (d) una vez consolidada la cadena productiva comunitaria, puede generarse la integración armónica con otras cadenas productivas que redunden en beneficios mutuos.

De igual manera, las redes socio-productivas en los Consejos Comunales son de suma importancia, pues las mismas son y deben ser una de las estrategias de apoyo a la organización comunitaria porque están integradas por unidades de producción asociativas, cooperativas, microempresas, pequeñas y medianas industrias, entre otras formas asociativas del Estado o privadas, que realizan, con participación de organizaciones sociales y políticas, actividades económicas complementarias de bienes o servicios, coordinando esfuerzos, complementando recursos y habilidades para desarrollar sus potencialidades, mejorar su eficiencia, calidad y sustentabilidad contribuyendo así con el desarrollo endógeno del país y con el fortalecimiento de la soberanía nacional.

Las redes socioproductivas son definidas también como la articulación e integración de los procesos productivos de las organizaciones socioproductivas comunitarias, para el intercambio de saberes, bienes y servicios, basados en los principios de cooperación y solidaridad; sus actividades se desarrollan mediante nuevas relaciones de producción, comercio, distribución, cambio y consumo, sustentables y sostenibles, que contribuyen al fortalecimiento de las comunidades en general.

Una de sus principales características es que se apoyan mutuamente para resolver problemas de insumos y materiales, recursos financieros, formación y capacitación, desarrollo tecnológico, distribución y comercialización, estrategias comunes, entre otros; permitiendo así crear condiciones socio-productivas favorables en una región o localidad.

Cuando se consideran a las redes productivas en el marco de la economía social y comunal, se toma en cuenta el carácter social de la producción, donde el objetivo central es el desarrollo integral de la comunidad.
Una red productiva integra las necesidades de la colectividad con las capacidades productivas de las empresas, cooperativas y otras unidades socio-productivas con relaciones de intercambio basadas en la justicia, en la solidaridad, en la cooperación, en la armonía, en la igualdad, pues se debe tratar concebir siempre el fin que se persigue: la satisfacción de las necesidades del colectivo.

Para finalizar, el tejido productivo comunal juega un papel preponderante en las acciones de articulación de los Consejos Comunales, pues el mismo es concebido como la cooperación hermanada de las diversas redes socioproductivas existentes en una comunidad con propósitos colectivos y sin distinción alguna. Está conformado por todo tipo de empresa: grandes, pequeñas y medianas, cooperativas, empresas de producción social (EPS), comunales, entre otras; instituciones públicas y privadas, cadenas productivas y de suministros, conglomerados, integración de sectores, alianzas, entre otros; interconectados entre sí, que abarcan el mayor número de actividades económicas, complementándose y apoyándose para lograr una integración económica que contribuya al beneficio colectivo de la comunidad.


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