Un enfoque político social para el análisis estratégico

Los observatorios socialistas comunales como herramienta metodológica para la transformación social de la realidad

Después de una década del proceso revolucionario y a un año de la promulgación de la Ley Orgánica de Ciencia, tecnología e Innovación, está en proceso de creación EL SISTEMA NACIONAL DE OBSERVATORIOS SOCIALISTAS (SINOS) para generar un nivel de vinculo y  articulación entre  organizaciones sociales del poder constituyente (estableciendo  un canal bidireccional de comunicación) con el Poder constituido, a fin de incorporar sus conocimientos, sus saberes, sus demandas sociales en los planes, programas y proyectos; permitiendo a su vez recibir los apoyos y respaldos institucionales necesarios que permitan la participación y el protagonismo del poder popular en la gestión de su propio desarrollo humano, económico y social.

Los observatorios socialistas populares y comunales se ocupan de “observar” los problemas y las ideas que dan origen a las políticas públicas, el diseño y la gestión de estas políticas y las consecuencias de su aplicación. En tanto centros de producción de conocimientos y servicios, reúnen y sistematizan información y promueven diversas acciones en diferentes planos: investigación, análisis, difusión, capacitación, asesoramiento, evaluación, formulación y desarrollo de proyectos y son fuentes permanentes de consulta sobre políticas públicas.

A tales fines el Estado Venezolano, formulará, las políticas públicas dirigidas a la solución de problemas concretos de la sociedad, por medio de la articulación e integración de los sujetos que realizan actividades de CTI y sus aplicaciones como condición necesaria para el fortalecimiento del Poder Popular. Es por ello impostergable y urgente organizar las bases sociales de la población Venezolana progresista, convencida de la necesidad de impulsar la Participación Popular en el área de Ciencia, Tecnología e Innovación,  mediante la creación del SISTEMA NACIONAL DE OBSERVATORIOS SOCIALISTAS (SINOS), bajo la idea de lograr el empoderamiento del pueblo y por tanto la conquista de la democracia protagónica revolucionaria y el nuevo modelo productivo socialista.

El concepto de articulación y tendido de puentes es clave para lograr los objetivos del proyecto, junto al de construcción, proceso, transición, y al de propuestas abiertas, es decir, en construcción y desarrollo permanente; así como también el de horizontalidad aplicado a los métodos de dirección y decisión, equidad para asignar recursos. No obstante el hecho democrático y la participación popular resultan estructuralmente articulados a la concepción de construcción de poder desde abajo y a las aspiraciones a un nuevo tipo de sociedad que liquide toda forma de enajenación política castradora de ideas y por ende el mantenimiento de formas coercitivas de dominación que impiden el empoderamiento social y la conquista de un Estado de derecho y de justicia social.  Las instituciones públicas deben ser transformadas abriendo paso a la participación y protagonismo del poder popular o poder constituyente, mediante el tendido de puentes y mecanismos de articulación social e institucional para resolver los problemas y demandas sociales insatisfechas, brindando posibilidades objetivas para la toma de decisiones en materia de políticas públicas.

La construcción de las comunas populares concebido como espacio de acumulación de fuerzas propias y con una práctica política orientada cada día,  a que los ciudadanos y ciudadanas ejerzan el pleno derecho de la soberanía y desarrollen la participación protagónica mediante formas de autogobierno para la edificación del Estado comunal, en el marco del Estado democrático y social de derecho y de justicia; además teniendo como objetivo la construcción de poder propio y simultáneamente dirigida a la destrucción y  neutralización de la estructura de poder hegemónico, de sus medios y modos de dominación.

La apuesta es construir redes y NODOS de articulación social basados en la profundización de la democracia y la participación de los protagonistas, y en relaciones horizontales entre los diferentes actores, mediante estructuras flexibles, abiertas, capaces de articular a los actores sociales y políticos diversos, a los ciudadanos organizados y a los no organizados; su ejercicio implica la superación de las tradicionales relaciones verticalistas-subordinantes implementadas al interior de las organizaciones sociales y políticas, y desde ellas hacia la sociedad.

Desde el punto de vista metodológico la aplicación  de la Investigación-acción participativa (IAP) como método de investigación cualitativa  y la Educación Popular o instrucción popular puede actuar como catalizadora de la interculturalidad liberadora y la descolonización a través del SINOS, resultan determinantes en el avance cualitativo por lograr la edificación de actores y sujetos sociales colectivos; es decir, la conjunción de ambos métodos contribuyen de manera poderosa a la construcción de nuevos imaginarios sociales, la conquista de una nueva mística, una nueva subjetividad ética. La educación popular que puede ser promovida por los propios sectores populares (promoción civil autónoma de abajo hacia arriba), por sectores intelectuales, políticos, sociales y educativos (promoción civil horizontal) o por el propio poder político establecido (promoción legislativa de arriba hacia abajo), cuando éste establece leyes de obligatoriedad de la enseñanza pública.

El norte de las estrategias y la política deben estar dirigido hacia la recuperación critica de la historia de los pueblos y sus comunidades y hacia el impulso de una ciencia popular (como producto cultural del intelecto humano que responde a necesidades colectivas concretas y a objetivos determinados por clases sociales), tratando de resolver la interrogante sobre el papel de la organización de base en la obtención y utilización del conocimiento y en la ejecución de la praxis.

En este sentido es importante tomar en consideración el planteamiento de Fals Borda (1989), al referir el problema de cómo investigar la realidad para transformarla por la praxis, señala que: “En la investigación–acción es fundamental conocer y apreciar el papel que juega la sabiduría popular, el sentido común y la cultura del pueblo, para obtener y crear conocimientos científicos, por una parte; y reconocer el papel de los partidos y otros organismos políticos y gremiales, como contralores y receptores del trabajo investigativo y como protagonistas históricos, por otra”.

Lo fundamental consiste en no imponer políticas, objetivos y vías, ni suplantar los procesos colectivos de toma de conciencia, tanto a lo interno de la organización como en su relación con otras organizaciones sociopolíticas. Este proceso de organización social tiene como referencia la unidad como camino y premisa para alcanzar el propósito de conquistar el poder, construyendo puentes articuladores entre los actores y sujetos sociales fragmentados, entre sus problemáticas, propuestas y aspiraciones; permitiendo recrear el ámbito y el sentido de lo político, haciendo de la política una actividad colectiva, protagonizada centralmente por el pueblo que  es gestor de su propio desarrollo en las comunidades que habita y convive.

Es una realidad, que debe ser comprendida al máximo en sus mecanismos y en sus tendencias, en su dinámica; debe ser formalizada en un conocimiento sobre la composición de un escenario propio y de las fuerzas y vectores que dentro y fuera inciden sobre dicho contexto, como pieza clave para la implantación de un sistema de planificación estratégica; es decir, un sistema inteligente de gestión del desarrollo económico y social, basado en un instrumento y una herramienta permanente de vigilia y monitoreo del territorio y del efecto e impactos de las políticas públicas aplicadas.

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