Carta Abierta al Cardenal Jorge Urosa Savino

¡Eyyyy señor Cardenal es con usted, no se haga el loco!

Señor Urosa Savino Voy  directo  al grano, sin saludarlo siquiera y si lee esta nota, sabrá el porqué ¿Sabe usted de las andanzas del cura José Palmar en Maracaibo o simplemente se hace el loco? De  verdad me cuesta creer  que no esté enterado, pero dándole el beneficio de la duda, me permito mencionarle sólo algunos hechos.  Para  cualquier  cura,  que  no fuese enemigo confeso de Hugo Chávez y los chavistas,  el  desear  la  muerte  de  un ciudadano cualquiera (para colmo católico)   sería  motivo  de  sanción  por  parte de las autoridades de la Iglesia católica.

Lo propio ocurriría si ese cura llamara cabareteras a las mujeres  que  presiden  los  diferentes  poderes  públicos  en el país. Sin embargo,  eso y mucho más  hace a diario el cura José Palmar ante la mirada indiferente  y  cómplice  de  usted  y  del  resto de las autoridades de la Iglesia católica en Venezuela. Ahora,  si todo se quedara en insultos y en deseos frustrados no valdría la pena  ni mencionar a un cura fracasado, que después de un mollejero de años no  ha  podido   ascender  ni  un  solo escaño en su profesión. Pero es que Palmar  va mucho más allá, mientras que sus jefes (incluyéndolo a usted) se hacen de la vista gorda Palmar,  es  un calumniador de oficio tal y como quedó demostrado cuando en un  show digno de su mente torcida, se trasladó a la fiscalía empujando una carretilla,  con las "pruebas" de 63 denuncias contra directivos de PDVSA y otros funcionarios.

Al  final  con  su cara muy lavada y como si hubiese acusado injustamente a alguien  de  tirarle  una  piedra a una mata de mangos, salió a decir, para evitar ir preso por difamación, que había sido engañado en su buena fe. La supuesta sobrefacturación, corrupción y vínculos con el narcotráfico que le  endilgo  a  trabajadores  de  PDVSA,  los  despacho  con un simple "fuí engañado" Y  mientras tanto ¿Qué dijeron los miembros de la Conferencia Episcopal, el Cardenal,  el Nuncio, el Arzobispo de Maracaibo y el Papa?  Ni verde teneís los ojos.  Pero  no  solo  es  mala gente y calumniador este curita protegido por las autoridades eclesiásticas de Venezuela, Palmar es un hábil extorsionador. Usted  y  los  que duden, pueden recurrir al expediente F8-NN-0026-2007 del Ministerio  Público  donde  se  narra  como a través del periódico Reporte, dirigido  por  este  inocente  curita  de  parroquia,   se  montó  toda una operación  para  extorsionar a un empresario con cuatro millones de dólares (4.000.000).

Al  empresario  se  le exigió tal suma para "no seguir acusándolo de cuanta vaina pariera la alocada cabeza del cura". Cuando  se  descubrió  todo ¿Qué dijo el curita? Que nada tenía que ver con las  campañas de descrédito que se montaban en el periódico que ÉL dirigía, para luego pedir dinero a cambio de dejar de calumniar. Se  nos  acaba  el  tiempo  y  el espació, pero no pierdo la oportunidad de invitarlo  a  que investigue el porqué este cura defiende a "capa y espada" la  no  implantación  de  un  chip  destinado a erradicar, o por lo menos a disminuir, el contrabando de combustible desde el Zulia hasta Colombia.

No  es  difícil imaginar las causas que motivan a este "digno representante de la Iglesia Católica" , sobre todo si se vive en el Zulia donde hasta las piedras saben quienes forman parte de esa mafia de contrabandistas. No se haga el loco, señor Cardenal, que es con usted.


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