Papi engánchame unos cuantos con habilidad


¡Aló –quién llama!

Soy yo papá –el flaco. ¡Ah hijo eres tú y eso!

Tengo una misión sumamente importante para ti en la recta final de la campaña electoral, pero, eso sí, actúas con toda la precaución y astucia del mundo que el Gobierno nos está grabando todo, pero tu misión es sumamente fácil y rápida, pero primero te diré, antes de entrar en los detalles de tu mandado que, envié a tu correo electrónico diez números de cuentas corrientes de igual número de bancos y, eso –preguntó el papá.

Como te iba diciendo viejo, primeramente te buscas una libreta y anotas todos los nombres de nuestros amigos dentro y fuera del país que estén comprometidos de lleno en contra del presidente Chávez y, de los que no son chavistas y que trabajan con su gobierno que son bastantes y, comienzas a llamarlos a cada uno de ellos con toda la parsimonia que te caracteriza y hermenéuticamente te sinceras como luchador capitalista que siempre has sido y que yo te envidio y, le haces ver primeramente a todos que, es para mi –el joven- y después le disparas la cantidad y recuerda que, para los que están fuera del país le pides de diez mil dólares en adelante y, a los de acá, entre veinte mil y cincuenta mil y, si alguno te falla lo anotas en la libreta y lo subrayas en rojo y, el que te dé menos de lo solicitado en amarillo y, el que no afloje nada mételo en la línea imaginaria del enredo político sin marcha atrás –me entendiste papá.

¡Caramba hijo –eso es pan comido! Y bien comido.

Y, además con tanta amistad dispersa que tenemos con rabo de paja, creo que vamos a recoger más dinero que Cadivi –comento el viejo que es el papá del joven.

Dale que vas en primera y en bajada –aconsejó, el joven.

Y, por favor papá, no pierdas tiempo ni te distraigas con mucha discusión y, en aceptar condiciones si te la ponen a futuro –jamás comprometas el futuro- mira que el tiempo corre y, a Chávez lo tenemos montado con agresividad que nos embiste con furia de quedarse con el coroto, pero le vamos a meter un susto llenándole la Avenida Bolívar, nunca jamás llena como lo haremos nosotros y, nos dará más fuerza y ánimo para cantar fraude el 7-O a la media noche. Te entendí perfectamente –hijo, dijo el papá- y actuaré al pie de la letra y no te preocupes que pondré en práctica la Segunda Paradoja de Zenón –okey, dale, papá.

Pasaron los días y el papá se concentró en su trabajo como si estuviera enfrascado de frente en la dirección de un recién creado ministerio de finanzas sueltas e imprecisas que, pudiera llamarse: Ministerio de las Finanzas Difíciles (MFD) y fue tanto lo recogido y guardado en las cuentas bancarias que las hojas de la libreta se llenaron de tanta recolecta junta, pero pasó, lo que pasa siempre que, la codicia rompió el saco y fue tanto lo recogido y, por algún descuido por la avaricia que del cielo le cayó a La Hojilla un eco con una grabación en que papi pedía y exigía, pero sin querer o no, le salió meter al hijo con nombre y apellido en el mismo saco y quedó grabado para siempre después de enganchar a todos los que se prestaron a engordar la cuenta del hijo que, actualmente aspira a …, yo te aviso chirulí y, paso.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 813 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /oposicion/a151406.htmlCUS