O como imitar a Chávez en tres fáciles lecciones...

Los sombreros del majunche

"De todas las formas usadas para engañar a los demás, la falsa pose de seriedad es la que hace más daño"

Hemos estado observando a la cucurbitácea chayotera luciendo diferentes sombreros y tocados, que si bien son adminículos populares, mostrados sobre su hueca cabeza son todo un poema a la ridiculez, y una completa burla para el pueblo que lo observa. No podemos entender como los poco-seso de sus asesores le recomienden esas pachotadas, y que puedan imaginar que el presentar en escena esas payasadas les podrá subir los puntos en las encuestas.

Con alguna de las cofias, que usa nuestro insípido personaje, se ve como niño castigado en la escuela con un gorrito de “burro” en la cabeza; eso -acá entere nosotros- es su mejor estampa, ya que como he mencionado anteriormente, la cucurbitácea, no rebuzna porque su configuración laríngea no lo ayuda. Pero donde sí la botó de jonrón fue con el tocado de plumas, que lo hacía parecer un guacamaya con erisipela; allí había que observar la cara de burla de quienes lo rodeaban y la cara de asco del majúnche mayor al ingerir la bebida.

Ese afán de querer imitar la personalidad de Chávez lo tiene, no solo medio loco, sino totalmente fuera de control… éste muchacho –de mal origen- pero de “buena cuna” fue formado y educado para sentir aversión y asco a todo lo que le están obligando a representar, y naturalmente como chigüire fungiendo de oveja no está en su papel, y todo aquel quien lo ve, en su pésima actuación, no puede dejar de pensar en un billete de 7 Bs, mientras uno sonríe con sorna.

Un poco más en serio, debe ser sumamente difícil para este candidato, quién es el extracto fluido de la caverna reaccionaria, parecer popular, y pasar de ser el “gobernador” con guarda pretoriana y completamente invisible para sus gobernados, a ser una persona grácil, chistosa y popular. Me figuro a la Chayota, como aquel candidato copeyano, quién cargar un niño o besar a alguien del pueblo salía corriendo a lavarse las manos y la cara. Definitivamente, el candidato de la oligarquía caraqueña es solamente es un pobre chico rico queriendo hacerse pasar por popular.

Pero eso es bueno para nosotros, ya que cada vez, que este idiota personaje -y sus incapaces asesores- representan una de sus bufas actuaciones, nuestro candidato, verdadero y original, sube más en las encuestas, ya que el pueblo venezolano ante una mala imitación, prefiere al –único- original…

Nos vemos en las teclas…

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