Protestas: El alzheimer de la oposición

A propósito de las protestas hasta “por quítame esta paja”, es bueno recordarles a estos “protestantes”, la gran mayoría de la oposición, porque no hay que olvidar que los nuestros también protestan que: estos venezolanos, hoy de oposición, nunca salieron a las calles a protestar ni comentaban abiertamente por los medios, las peas memorables que se echaba Lusinchi, en Miraflores, ni cuando su barragana se uniformo de General, en aquella triste tragedia del Rio Limón. ni cuando la Santa María la graduó de abogado, ni cuando las denuncias contra la extracción ilícita de oro del ministro Charles Brewer Carias en el Amazonas, hecho por el cual el denunciante, un joven militar casi pierde su carrera.

Tampoco de Vinicio Carreras que se robó 2.000 millones de dólares y se fue a Londres a montar una agencia de viajes para regresar 5 años después con su causa legalmente prescrita, a escribir una columna semanal en el diario El Mundo, que se titulaba " Contra la corrupción".

Tampoco nadie salió a protestar en las calles cuando la barragana de CAP ( Cecilia Matos) llegó a Miami y compró 9 edificios "cash" en el "Miami Beach Strip" (hoy South Beach) en 1976 a título personal, de un solo plumazo y con dineros de la nación y no como dijo CAP, del sueldo que le pagaba la diseñadora Carolina Herrera.

Nadie se quejó que CAP le regalara un barco a Bolivia, ni que en Sidor compraran equipos de calefacción para las oficinas de Puerto Ordaz, que obviamente nunca fueron instalados.

No recuerdo que nadie haya explotado con manifestaciones callejeras cuando Diego Arrias se guisó aquellos millones de verdes con los buses Leyland con piso de cartón y que ocasionaron la muerte de un niño, o cuando CAP le dio a varias familias oligarcas concesiones por 100 años sobre islotes de Los Roques (Madrizqui, Francisqui, etc.). Nadie se quejó cuando Luis Herrera puso a su compadre Ali Cordero Vale al frente de FIVCA (entidad financiera del Banco Industrial de Venezuela) para robarse más de 700 millones de dólares durante su gestión presidencial.

Nadie dijo nada cuando CAP se coronó como un rey al iniciar su segundo mandato, con Fidel como invitado especial y más de 300 invitados internacionales. Nadie dijo nada cuando quemaron el edificio sede de aquellos juegos panamericanos COPAN 83(al lado de la Plaza Venezuela) para destruir la evidencia de corrupción de lo que se habían robado a raíz del evento, en el cual, solo con lo que supuestamente habían invertido en VTV en aquel momento, el robo sobrepasaba los 300 millones de dólares.

El venezolano opositor, ese que en Plaza Altamira reclama democracia y no comunismo, es en su gran mayoría, racista y elitista. No respeta a los humildes, ni a los mayores, ni a los negros, que va a marchas a derrochar físico y que cuando suena un traquitraqui, o empiezan a comer gases lacrimógenos, se vuelven caballo capón: puro relincho y peo.
Acuérdense como lloraba el sexagenario llamado “neneco”, cuando fue filmado en vivo en su camioneta repartiendo bombas molotov en una manifestación estudiantil.

Por todas esas prolongadas distorsiones morales entre otras cosas, de nuestra sociedad opositora es que el pueblo se decidirá una vez más por Chávez.

Hasta la victoria Siempre: Venceremos.

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