Aló Presidente (1)
Nadie
imaginaría que un programa televisivo largo, muy largo
[2],
basado casi en una sola toma, sin movimientos ni efectos espectaculares, con un hombre que habla y habla, que incluso canta
de cuando en cuando, y feo
[3], sería uno de los foros de
comunicación y educación política más importantes en plena "Civilización de la
Imagen[4]
".
Nadie imaginaría que tal experiencia de comunicación sería un apogeo de
celebraciones revolucionarias, manicomio para funcionarios gubernamentales, voz
de pueblo emplumada con rebeldías, sinfonía de luchas alimentadas con estrellas
que bajan a galope desde la bandera de la revolución.
Aló
Presidente ha roto los cánones y los silabarios con que muchos iniciados y sabihondos mediáticos andan
por el mundo vendiendo "Ingeniería de Imagen". Ha saltado las tranqueras y los
límites, los estatutos de muchos "estudios de recepción", los "hábitos de las
audiencias" y los estereotipos del "raiting". Aló Presidente es una experiencia de comunicación alimentada con los
imaginarios más ansiosos. Insurrección semiótica que con imágenes y palabras
transmite a norte y sur, este y oeste su clamor de verdades. Hugo Chávez pasa
horas explicando planes y tácticas sobre el pizarrón eléctrico de la tele y la
radio, repletos de miradas… enseña, aprende, denuncia, exige… palabra por
palabra. Habla con fuerza desde la política, sobre la política y contra ciertos
políticos que temen mancharse los zapatos. Algunos burócratas… pues.
Aló
Presidente es una revolución hecha comunicación, no por gracia del talento "genial" de Hugo Chávez, por su encanto o carisma, o no sólo, sino por
la fuerza que las masas le confieren para que comande, junto a otros, una
revolución incluso con los mass media. Aló Presidente no sería lo que es sin la
lección extraordinaria de abril y sin la potencia de un pueblo decidido a
transformarlo todo y transformarse sí para devolverse las tierras y fábricas
robadas a lo largo de siglos, el trabajo y las riquezas saqueadas lo largo de
siglos. En Aló Presidente el que habla no es el que aparece, el que mira no está inmóvil, el que escucha dialoga con
sus convicciones y todos someten a escrutinio y prueba lo que parece lejos pero
que está a la vista cuando la vista no se agota con lo visible
[5].
Habla
de los hospitales, los quirófanos y los médicos, del maíz, el azúcar, el café y
el petróleo. De los obreros y de los militares, del los reservistas, de las
armas y la educación. De la comida y de la vivienda. De la riqueza que es de
todos. En Aló Presidente suenan los cerros y los balazos. La lucha contra la
barbarie y la lista enorme de problemas turbulentos. Ahora se sabe quién es
quién. Aló Presidente tiene esa fórmula enigmática de cierta comunicación que
ha descubierto el centro de su poder y lo ha ocupado
[6].
Ahora esa comunicación no la deciden los burócratas ni los oligarcas, decide el
que se organiza y participa, interviniendo, expropiando. Está siendo derrotada
la indolencia y la indiferencia, la apatía y el desencanto. Aló presidente con
sus horas y horas de transmisión cava trincheras nuevas alambradas con púas de
verdades, tira palabras con ametralladoras de ideas para barrer cuanto amenace
la acción directa y diaria. Es entretenido, es divertido, es entrañable y es
extrañable. Nomás no se transmite y hay lío.
Imágenes e Imaginarios de
una rebeldía mediática.
Uno
debe recomendar Aló Presidente a los obreros y los estudiantes de todos los
países. Sin duda contribuye a esclarecer
el problema del movimiento obrero y de la comunicación necesaria en una
revolución. Ganar un medio de comunicación es ganar un arma poderosa para la
lucha y no podemos ignorarlo sin peligro de acarrear desgracias irreparables,
regalando un frente fundamental a los enemigos. Ya ocurrió un golpe de estado
mediático, la lección fue dolorosa. Es indispensable estudiar a toda costa la
potencia discursiva, comunicacional y combativa de Aló Presidente, y mantener
proyectos de investigación capaces de debatir los logros de una experiencia
semejante que, con pocos elementos, obtiene resultados extraordinarios. Para
que no se vuelva púlpito de vanidades ni plataforma del personalismo.
Estudiar
qué pone, pues, sobre la mesa el debate entre la cantidad y la calidad de los
medios y modos para la producción comunicativa. Tácticamente la narrativa de
Aló Presidente repone voces para un orden social nuevo y un nuevo orden
comunicacional al servicio de la creatividad revolucionaria. Aló Presidente
tiene un lugar central en la memoria de los pueblos, de las sociedades y de los
individuos. Aló Presidente no es un informe, ni un reportaje, más bien una
épica donde no hay ensamblaje casual de palabras sino lucha por el significado
desde una ética que viene de la lucha y apunta a un imaginario nuevo en plena
construcción permanente.
Chávez
se sitúa en el vértice de cierta lógica donde convergen líneas trazadas
históricamente, él mismo es un punto referencial sobre el imaginario
revolucionario, pero un punto de fuga que da perspectiva al complejísimo
proceso de transformaciones ideológicas, políticas, éticas y estéticas
iniciadas en Venezuela no por arte de magia sino por un proceso revolucionario
en marcha. Chávez posee una intuición y praxis comunicativa de carácter
pendular que va y viene del proyecto al reclamo. De los planes a su critica,
del dicho al hecho. Los ministros tiemblan.
No
se trata de un Presidente que dialoga por los medios, se trata de un quehacer
teórico, político, poético y filosófico… hay problemas de lenguaje, no pocas
ideas están en crisis y no son pocas las contradicciones que se viven
diariamente entre lo propio de la lucha revolucionaria y su comunicación
necesaria, hay conflictos de estilo necesarios sobre una táctica de propaganda
permanente, es decir, poética de una lucha hoy todavía asimétrica, desigual y
combinada[7]
.
Es
verdad que la metáfora es un arma de guerra en la batalla semiótica que Chávez
libra en cada emisión de Aló Presidente, pero es un arma que sólo acepta
munición social de base. No funciona sin eso, es su piedra filosofal, lo que
permite descubrir y transformar la realidad. Aló Presidente funda su discurso
en una síntesis finísima que necesita la dialéctica de la lucha porque
conmemora y denota, recuerda y significa la vida cotidiana, la praxis
revolucionaria. Coinciden la política y la comunicación haciéndose poesía y
filosofía para la revolución. Coinciden la conciencia de la crítica y la
crítica de la conciencia. Unas veces mejor y otras no tanto. El arsenal
simbólico de Aló Presidente contiene creación literaria, cancioneros populares,
geografías, colores, olores, sabores, historia, psicología, semiótica… como
palabra creadora y sabiduría de un discurso poético que se hace sin pedanterías
y exhibicionismo… que fluye desde la verdad misma de la lucha que no "hace"
Chávez por sí mismo.
Aló Presidente como programa de transición.
Chávez
es un comunicador entrenado largamente por fuera de los estereotipos académicos
o mediáticos y esa es, en parte, su fuerza. No tiene ademanes ni "tics" de locutor,
no devanea con giros impostados para dar efecto grandilocuente a cualquier
información basura, como tanto disfrutan en CNN. Chávez no es un "galán de la
pantalla", no es el vendedor más grande del mundo, no es un predicador
hipnotista de serpientes. No es el éxito del "marketig" mediático estudiado en
bunkers de publicistas con tácticas maquiavélicas para posicionar una
apariencia rentable que tiene "éxito" por "progre".
Con frecuencia El Aló Presidente supera a Chávez y lo hace transparente para
dejar ver a través suyo el poderío rebelde de un pueblo que va decidido a
consolidar su revolución a sabiendas de que le falta mucho. Con su economía de
recursos Aló Presidente construye un espacio objetivo que no opera con, y por,
los trucos de la farándula, su desafío se ancla permanentemente en la
dialéctica del conflicto, de la pugna de intereses y la lucha de significados
tomados de cada proyecto, con nombre y apellido, para impulsarse desde ahí
hacia la expectativa de acciones concretas renovadas. Hay que ver qué ocurre
cada vez que Chávez, fiscal, toma un buen trago de voz popular, hincha el pecho
y presta su voz a una denuncia que ya tiene voz propia en las refriegas
sociales contra los atrasos de algunos burócratas, la intolerancia de algunos
iluminados o el despiste de algún revolucionario
trasnochado que todavía anhela ponerse delante de las masas para acaudillarlas.
Está
claro que no hay tarea más importante que la tarea propagandística anti
imperialista y por la revolución. Las
tácticas comunicacionales en Aló Presidente no son seres caprichosos y
autónomos. Están sometidas a leyes de un lenguaje que se rebela y rompe diques
de la sintaxis común y del diccionario mercadológico vulgar. Se trata de una
táctica de comunicación en movimiento permanente de voces que constituyen una
unidad compleja, como célula expresiva que se multiplica en la revolución.
Táctica de comunicación como totalidad indivisible, del mismo modo que la
sociedad es el conjunto de individuos en contradicciones Aló Presidente sería totalmente
inútil si fuese discurso aislado incapaz de construir unidades significativas
dinámicas.
Tal
experiencia es ni más ni menos un amor que construye el significado, sentido,
verdad y sabiduría de la praxis vuelta espacio de comunicación y guía. No es
sólo voluntad de Chávez. Es un amor que habita, no unilateralmente, la mirada
de Chávez, sus sonrisas y furias. Amor inspiración y atracción siempre
paradojal dialéctico, significando lo complejo de la realidad que da noticias
de cierta humildad epistemológica para la reflexión sobre la revolución que los
envuelve. El campo semántico de Aló Presidente se refiere siempre a la palabra
ganada sobre la palabra perdida, a su búsqueda, al momento y a la urgencia de
decir la verdad dicha y vivida en un proceso apasionado que no es ajeno a
cierto tinte patriarcal. Acaso parte de sus contradicciones vigentes. Todo esto
es de un mérito y una complejidad que deben ser estudiados minuciosamente.
No
debe haber catedrático, publicita, comunicólogo, militante… que no admire o envidie semejante conjunción de virtudes
comunicacionales que han saltado las trancas de los recetarios mediáticos tan
queridos por algunas consultoras en imagen. Es claro que Aló Presidente, es
decir toda la audiencia en voz de Chávez, termina por adscribirse en un
fenómeno de comunicación sui géneris y complejísimo, es decir, para una
transformación honda en los medios, modos y relaciones de producción de las
imágenes y los imaginarios. Construcción de una experiencia de comunicación
inédita y voluptuosa, dialéctica, polisemia, de síntesis. Plena de lenguajes no
verbales que designan la realidad y sus luchas revolucionarias por analogía y
con metáforas para un mundo muy concreto, tan concreto como el petróleo, las
armas, la expropiación de las herramientas de producción y la defensa de la
soberanía..
Aló
Presidente escapa a la banalidad de los modos burgueses para el uso de los mass
media, obsesivos y alienantes, para emprender una lucha contra el régimen
absolutista de imágenes, en una guerra de significados necesaria y complicada.
Aló Presidente es un puente ineludible en el paso de una comunicación vieja,
golpista y alienante a otra comunicación en plena creación, esta vez no
dispendiosa, escandalosa ni obscena, esta vez divertida, sabrosona y cariñosa,
esta vez, acaso, hecha por todos.
Chávez
protagoniza en Aló Presidente un personaje múltiple que es él mismo en la piel
de todos. Viejo, adolescente, criollo, mestizo, militar, campesino, obrero…
preserva en su rostro cubista los
rostros de un pueblo que tiene de todo un poco, incluso la sonrisa fresca, las
penurias, los miedos y los dolores. Es la vida misma de un país herido con
golpes mediáticos, mentiras, robo y crimen. Pero esta vez la tele y la radio
son un arma más de la revolución
[8].
Pa´l buen entendedor que no quiere pocas palabras.
Para
que surta efecto la táctica comunicacional de Aló presidente es necesario que
los signos y sonidos de la revolución multipliquen su sentido en la dirección
rigurosa y unívoca de la revolución misma. No es la figura del Presidente
Chávez lo que constituirá tal unidad de sentido, es la construcción totalizante
de una sociedad como organismo de unidades significativas en plena
resignificación revolucionaria. Hacia la conciencia definitiva sobre sus
fuerzas revolucionarias, la toma del poder y la revolución permanente. Es decir
de comunicación revolucionaria que paraliza sus verdades porque las mantiene
vivas y en crecimiento.
Política de Comunicación y comunicación política.
Aló
Presidente encarna el mismo problema que se presenta a la hora de construir,
colectivamente, una política de comunicación compleja, consensuada e
inseparable de la revolución que no es totalidad cerrada sino conjunto de
estrategias en transformación constante para que el poder no sea de unos
cuantos gracias incluso a la emergencia de tácticas de significado nuevas
[9].
Aló presidente en cada emisión constituye una frase de un lenguaje creado desde
una actitud intelectual nueva. No de Chávez sino de las bases sociales que se
han organizado para recuperar lo que les ha sido robado. El trabajo mismo.
Tal
experiencia de comunicación, todavía en crecimiento, es un mundo de invitaciones y respuestas,
flujo y reflujo, unión y contradicción. Comunicación que es un ser social vivo
movido por ritmos semejantes a los que rigen a los seres vivos en general. Esa
comunicación, con sus contradicciones y límites, es la sociedad nueva en
construcción, y también algo más: es expresión del estado que guarda el
trabajo, su valoración, degeneración y o emancipación. Por eso la práctica de
la comunicación en Aló Presidente reclama una inquisición exigente sobre todos
aquellos responsables de producirla y reproducirla. Su carácter, incluso de
laboratorio comunicacional demanda atención y diagnósticos constantes. No hay
muchos casos similares.
Chávez
no se pregunta cómo está hecha la comunicación y si su dinámica es suya o sólo
es reflejo de un estado de ánimo pasajero. Interviene en para movilizar fuerzas
que duermen en ella tras años de modorra y brutalidad, procede hacia una rebelión, ausente hasta hoy
en los "intelectuales", en muchos hombres de ciencia y en no pocos filósofos…
procede como proceden los pueblos en rebeldía que no trasforman la revolución
en un "don", en filantropía, sino que modifican desde sus bases las culturas,
los valores, los medios, fuerzas, para que sean núcleos de energía
revolucionaria.
Ciertas
experiencias de comunicación modernas están habitadas por la misma tensión. La
Unión Soviética lo supo, Chiapas lo sabe. Pocas veces la lucha desde la
comunicación ha estado tan cargada y plena de alientos revolucionarios.
Comunicación vertiginosa, clara. Es tal la influencia de las formas de
comunicación en todas las expresiones humanas que es imposible eludir la
tentación de contribuir a edificar una
filosofía fundada en la comunicación. Y tenemos mucho para estudiar
productivamente.
Si Aló
Presidente es un foro de educación política popular basado en medios de
comunicación, si constituye una de las experiencias en comunicación más
extraordinarias reveladoras de la experiencia revolucionaria venezolana, si es
un foro de gestión y control político televisivo, si es un organizador y
orientador estratégico para la movilización social, si es una "escuela"
política divertida y adictiva, si es una ruptura de cánones y formularios
mediáticos y estéticos y pedagógicos convencionales, si es una táctica de
comunicación y propaganda obra de la intuición y la dialéctica revolucionarias
de las masas... entonces Aló Presidente ofrece una oportunidad magnífica para
estudiar concretamente un ejercicio de comunicación revolucionaria que tiene
por objeto principal organizar y orientar a la población en materia de sentimientos y pensamientos contra el
imperialismo y por la revolución . Oportunidad para entender cómo echamos mano
al problema de la calidad y la cantidad de los elementos comunicacionales desde
los más sencillos hasta los más complejos (por accesibles y profundos en
simultáneo). Cómo sacamos el doble provecho (ameno y entrañable) de los
elementos con que cuenta y produce expectativas sociales significativas y
afectivas. Si Aló Presidente
[10] es todo
eso es urgente instalarlo como objeto de estudio en Universidades, escuelas,
Institutos de Investigación, colectivos comunitarios, organizaciones sociales
de base, comunidades indígenas, organizaciones campesinas y fábricas. No para
repetir fórmulas, si para aprender a crear propias y nuevas. Acaso así, esta
vez, la revolución si sea televisada.
Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo
[1] Aló
Presidente es un programa semanal emitido todos los domingos en el canal
estatal. Presenta la particularidad de ser presentado y animado en directo por
el propio Chávez, sentado tras una mesa de despacho. En el curso de las 5 ó 6
horas que dura el programa, Chávez explica sus acciones, discute con invitados,
recibe llamadas de teléfono (de ahí el nombre del programa) de todas partes del
país, cuenta la mitología de la que saca imágenes que ilustran la actualidad
del país y incluso llega a "cantar cancioncillas". Incomprensible
visto desde Europa, este programa no tiene nada que ver con los discursos río
de un Fidel Castro. Pierde todo su sentido fuera de la realidad de la situación
en Venezuela. Improvisado y relajado, da a Chávez la posibilidad de expresarse
directamente con el pueblo. A este último le permite discutir y conversar con
el presidente, pero también aprender a conocerlo. En efecto, nadie -por muy
buen "comunicador" que sea- podría "interpretar" un papel
durante cinco horas. Así, para seguir el curso de su pensamiento, desarrollar
su razonamiento ante las cámaras y establecer relaciones improvisadas entre dos
ideas Chávez se abre al espectador de una manera real, algo que ningún otro
jefe de Estado occidental aceptaría hacer. Renaud Lambert
Risal/Rebelión. http://www.vive.gov.ve/paginas/alopresidente.html#
http://www.risal.collectifs.net/article.php3?id_article=1097
[2] "Sus
discursos son tan largos como los de Fidel, una conferencia de prensa puede ser
de dos horas, y su programa dominical "Aló Presidente" puede ser de seis o
siete. Cautiva al auditorio como Fidel, aunque su estilo es diferente: muy
campechano y jocoso, contando anécdotas y haciendo digresiones con las que no
pierde el hilo, cantando y recordando versos, citando a Bolívar y a los otros
libertadores, con frecuentes risas tanto de él como del público, con
intervenciones que le hacen a gritos desde el público y que él a veces contesta
con gran rapidez, y aun a veces entabla diálogo con el que lo ha interrumpido.
(Me han dicho que "Aló Presidente" se puede captar por Internet o por radio)". Ernesto Cardenal
Rebelión Venezuela: la revolución silenciada
10-01-2005http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9742
[3] H.CH. "Mira, yo canto muy mal, y además con esta gripe... pero te estaba
tarareando una canción de un poeta de mi pueblo, se llama Eladio Tarife, y ha
compuesto canciones como "Linda Barinas". Barinas, es mi tierra
natal, en el sur, en los llanos y dice: "Yo traigo un grito llanero que me
nació del te quiero para cantarte Barinas"; pero esta es una, otra es:
"Sueño latino", y es la que me despierta del alma cada vez que vengo
a estas reuniones: "En la barca de mi sueños por América Latina, me la
paso navegando de México a la Argentina, yo soy de la tierra de donde nació
Bolívar la misma de San Martín, de Zapata y José Artigas"... es linda
la canción. Entrevista publicada en "La República" de
Uruguay el 04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de
2005 http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[4] Como supone Enrico Fulchignoni. «La civilisation de l'
imagen». Petit Bibliothéque Payot, Paris, 1975.
[5]
H.CH. "A mí me apasiona el tema mediático
comunicacional, desde niño. Siempre me apasionó participar, debatir. Me gustaba
mucho dar discursos de niño. Recuerdo que mi padre era maestro de escuela, hoy
es gobernador del estado natal, y acaba de ser reelecto ahora hace tres
meses.Entonces, mi padre me hizo una vez un discurso el día de la bandera.
Recuerdo clarito que terminé diciendo lo que él escribió en un papelito:
"La bandera que Miranda trajo y que Bolívar condujo con gloria hoy flamea
libre en el horizonte"... me encantaba.O cuando fue por primera vez un
obispo a mi pueblo, se llamaba el obispo González Ramírez, me tocó también leer
unas palabritas que me escribió mi padre de bienvenida al obispo.Bueno y luego
ya lo mediático. En el ejército yo hice curso de locutor. Yo tengo título de
locutor". Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el
04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005
http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[6]
H.CH. "Sí, la palabra, la palabra. Bueno, Cristo fue pregonero de la palabra.
Creo que el ejemplo de un hombre que a través de la palabra levantó pasiones,
amores, también odios que lo llevaron a la cruz. Creo que la palabra es una de
las más poderosas herramientas, o para generar mentiras o para descubrir
verdades, o para dominar y engañar a un pueblo, o para levantarlo y ayudarlo a
que se impulse por encima de sus miserias y vaya a buscar su destino. Yo suelo
usar mucho la palabra y trato de usarla bien. A veces me equivoco, a veces y
muchas veces, bueno, ... rectifico cuando me he equivocado. Pero sí, la palabra
es un arma sin duda alguna. Es una poderosa arma."
Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el
04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005
http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[7]
H.CH. "Un poco...
estudié un poco… "a mí me preocupa que yo pertenezco a este batallón de
cazadores y uno sale uniformado por ahí y la gente opina muy mal de nosotros
... vamos a hacer algo para cambiar la opinión que tiene el pueblo de los
militares.. Yo tenía un programa semanal de radio en radio Barina, el
subteniente Hugo Chávez, y que poníamos ahí: música, llevaba un soldado a decir
un cuento ... yo inventaba cosas, me metí en más de un lío. Luego, me autorizó
para escribir una columna semanal que se llamaba Proyección patriótica Sedeño
(Sedeño era el nombre de nuestro batallón). Ahí en Barina en un periodiquito
que circulaba a diario llamado El Espacio ahí teníamos un espacio... Y así fui,
después en la Academia Militar me encargué del aspecto cultural de presentar
música, eventos, de contactos con los medios de comunicación. Yo recuerdo
incluso de Popi un programa infantil de televisión, yo de capitán no sé si
estará eso grabado por ahí. Yo hacía un programa con Popi en televisión. Popi
era un señor que se vestía de payaso, era un programa para niños y una vez
llegó Popi a la academia militar (yo era capitán) entonces todos los niños por
allá donde yo vivía me decían: mirá este es Popi, anda con Popi. Me gustó eso
siempre, lo de los medios: la televisión, la radio. Después hice el curso de
locutor y me dieron mi título. Cuando era jefe de guarnición por allá en el sur
entre los indios, ayudamos a instalar una radio: radio Elorsa. Un buen amigo de
por ahí, de esos llanos logró una concesión para una radio y yo me puse con él
a trabajar con mis soldados para instalar una antena en una sabana que era un
desierto por allá. La llevamos a lomo la antena, las partes de la antena hasta
que salimos al aire. Y entonces, yo me la pasaba ahí, transmitiendo por radio
historia, cultura, entrevistábamos indígenas y ahí ya está la radio y ya cubre
casi todo el estado de Apure en la frontera con Colombia. El día de nuestra
rebelión militar ocurrió algo así, algunos dicen que ahí nací yo como actor
político ... no lo creo así tan fácil, pero influyó. Yo ya estaba rendido...
estaba preso. Pero todavía habían focos de rebelión civil y militar en buena
parte del país. Y yo le digo a los jefes militares que ya me tenían preso que
me permitieran hablar con mi gente, con mis hombres para ordenarles la
rendición total y plena y de inmediato. Bueno, me permitieron un teléfono —en
ese tiempo no había celulares—, pero por teléfonos alámbricos comerciales yo
empecé a hablar y a rendir a mi gente, a decir: ríndete, entrega las armas.
Ahora, había algunos que no atendían teléfono o estaban desplegados en las
calles, entonces se le ocurre a un almirante decir: Chávez, usted puede hablar
a su gente para la rendición; y le dije que sí, me tienen preocupado yo quiero
que se rindan ya, que no haya más muertos ni heridos. Estoy rendido yo su jefe,
que se rindan todos. Bueno llamaron a la televisión y yo aparezco en vivo,
estos fueron cuarenta segundos. Yo dije algo pero, me negué a escribir lo que
iba a decir. No yo no voy a escribir nada, yo tengo mi palabra empeñada de
honor. Yo no voy a llamar a rebelión ni a nada, voy a llamar a rendición.
Luego, me habían quitado mi gorra, mi fornitura y cosas y les dije, no. Me
acordé de Noriega, el panameño que lo sacaron con una franelita los gringos,
no. Yo les dije, no. Me dan mis cosas, yo salgo uniformado... me permitieron
todo eso y yo dije unas cosas pues. Un pequeño discurso muy cortico que
impactó. Yo después vi la grabación, e impactó porque se me ocurrió decir cosas
como esta: —y eso me salió del alma, yo ni lo había pensado, eso fue como un
manantial de cosas, de palabras... la palabra—, comencé diciendo: "Buenos
días a todo el pueblo de Venezuela, este mensaje va dirigido a mis compañeros
de rebelión en la ciudad de Maracay y del regimiento de Paracaidistas y en la
Brigada Blindada de Valencia. Compañeros, lamentablemente por ahora (ese por
ahora salió de no sé dónde) no hemos logrado los objetivos que nos propusimos,
ustedes lo han hecho muy bien, les agradezco su valentía, su patriotismo y yo
ante el país y el mundo asumo la responsabilidad por este movimiento militar
bolivariano. Muchas gracias. Cuarenta segundos y me fui. Eso quedó ahí en la
conciencia colectiva y está ahí. El "por ahora" se convirtió en un
tintineo permanente, la palabra otra vez. Y hoy, en vez de estar cerrando
televisoras, han atropellado a un pueblo, las televisoras privadas venezolanas
incluso participaron no es que apoyaron... participaron en el golpe de Estado.
Participaron sus dueños de casi todos los canales privados. Colocaron sus
cámaras, sus trabajadores al servicio de los golpistas. Le negaron información
a un pueblo y a un mundo. Imagínate tú lo que es un día de golpe, de un
movimiento militar y civil también, una conspiración….. Entrevista
publicada en "La República" de Uruguay el 04/03/2005. Por Sonia
Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005
http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[8]
"…El Presidente
convoca a un mensaje nacional y ellos lo sabotean, cometiendo un delito, sin
duda. Yo he tenido mis razones para cerrarlos a todos, según la ley. No lo he
hecho... prefiero debatir con ellos, y de ahí surgió el programa Aló Presidente
todos los domingos, ya vamos por 214 programas y a veces dura siete horas. Es
una cosa totalmente irracional, un programa de televisión de siete horas no
tiene ningún patrón, no hay patrón que permita evaluarlo pero ahí informamos,
la gente llama, hacemos anuncios, hacemos análisis, entrevistamos gente,
participan grupos de personas, nos vamos al interior del país y nos vamos a un
barrio, y ahí pasamos el día domingo casi completo no. Es un evento, que
contribuye a la dinámica comunicacional. En Venezuela entre otras cosas, por
muchas razones, se le ha caído la máscara a la dictadura mediática y uno de los
grandes derrotados en esta batalla política en Venezuela son los medios de
comunicación.Los medios de comunicación antes decidían quién era presidente y
quién no. En Venezuela ahora decide un pueblo".
Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el 04/03/2005. Por
Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005
http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
[9]
"Se ha
incrementado por todas partes, porque ahora tenemos una ley de Radio y
Televisión que nos obliga a apoyar a los medios comunitarios; antes eran
ilegales. Antes les decomisaban los trasmisores, los allanaban y se los
llevaban presos a los muchachos, sobre todo a la gente joven. Ahora no, ahora
el presidente, el ministro, se reúne con ellos, los oye y ponemos pautas.
Entonces, nos critican y por supuesto que deben hacerlo cuando ellos lo
consideren justo, pero les estamos dando crédito y hasta donación de equipos.
Es democratización de los medios de comunicación". Entrevista publicada en "La República" de Uruguay el
04/03/2005. Por Sonia Breccia Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2005
http://rodolfowalsh.free.fr/article.php3?id_article=0471
-- Dr. Fernando Buen Abad Domínguez
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Fernando Buen Abad Domínguez
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