Tercera víctima del fin de semana

Hallan a otra mujer violada y asesinada en India

Se multiplican las protestas en India contra la violencia de género

Se multiplican las protestas en India contra la violencia de género

Nueva Delhi, enero 14 - Apenas un mes después de que la joven 'Nirbhaya' fuese violada y asesinada el pasado 16 de diciembre en Nueva Delhi, el subcontinente se desayuna hoy mismo con una nueva tragedia.

Ocurrió esta vez en Bihar, un estado en el noreste de India. Y también en domingo. Fue en la jornada de ayer cuando la policía recuperaba de un huerto de mangos, ubicado en la localidad de Bhagalpur, el cuerpo semi-desnudo y con evidentes signos de violencia de una mujer. Tenía 32 años de edad y estaba colgada de uno de sus árboles.

La víctima era pasajera del 'Correo de Brahmaputra', un tren de largo recorrido que traza la distancia entre Delhi y el estado de Bihar. Por circunstancias que aún se desconocen, la mujer se bajó del tren en Bhagalpur, en este último estado, y fue arrastrada por un número indeterminado de personas hasta un huerto situado a unos 10 kilómetros de distancia.

Aunque las informaciones aún son confusas, algunos medios locales publican, citando como fuente a la policía, que el incidente habría sido denunciado por un primo de la mujer y por su propio marido, con quienes la víctima viajaría junto a su hijo de 10 años.

Según estas informaciones, primo y marido habrían declarado que la mujer sufrió un ataque de ansiedad por la cantidad de pasajeros que suelen doblar -y hasta triplicar- la capacidad de los vagones de los trenes que circulan por India, y se bajó del compartimento.

Siempre según declaraciones de los testigos, "de repente", y antes de que nadie pudiera reaccionar, el tren volvió a coger velocidad y se la perdió de vista. La policía desconoce por qué la mujer habría tomado tal determinación. Sólo parece añadir al relato que un grupo de personas "ebrias" la habría arrastrado hasta un huerto de mangos a unos 10 kilómetros del lugar, donde la habría asaltado sexualmente.

Entre las posesiones de esta nueva víctima, la policía sólo recuperaba un billete de tren y su número de teléfono móvil escrito en un pedazo de papel. Alrededor, su ropa esparcida en un radio de 50 metros y botellas vacías de licor, en el suelo, después de la 'fiesta'

Suma, así, la tercera víctima de un fin de semana terrible.

Otra violación ocurrida el viernes, muy parecida en sus modos y en sus formas a las que lanzó a todo un país a la calle para exigir justicia para víctimas y verdugos, apenas solapaba la noticia de la detención, también ayer, de un hombre acusado de violar y matar a una chiquilla de nueve años pocos meses después de salir de la cárcel por otro delito similar fechado en 2003.

Siempre mujeres en un país que sólo parece quererlas de usar y tirar, como esas montañas de envases y plásticos que alfombran cualquier rincón de la India.

"Violada", pero sobre todo "arrojada" son ya, con diferencia, los dos participios más usados por la prensa local desde que hace casi un mes el caso de Nirbhaya pusiera al país en el mapa mediático de la violencia sexual en el mundo.

Esta nota ha sido leída aproximadamente 2134 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




Comparte en las redes sociales



Notas relacionadas

US N /internacionales/n221404.htmlCUS