1 de octubre de 2008.- Grupos de derechos humanos denunciaron la desaparición de once
personas durante operaciones militares de búsqueda de una columna de la
guerrilla maoísta Sendero Luminoso en el sudeste de Perú.
La
denuncia la hizo una campesina que "escapó a una incursión militar en
el caserío de Pichis donde llegaron militares el 14 de septiembre en
una acción por aire y tierra, disparando y lanzando cohetes", dijo a la
AFP Yúber Alarcón, representante de la Asociación Pro Derechos Humanos
de Ayacucho.
La mujer, Lucy Pichardo Fernández, teme que su esposo, otros cinco
familiares -dos niños entre ellos- y cinco madereros hayan sido
asesinados por los militares, añadió Alarcón.
Paula Capcha, abogada de la campesina, dijo que ha presentado
denuncias ante la Defensoría del Pueblo y la fiscalía de Ayacucho, así
como un habeas corpus para que las autoridades brinden información en
el menor tiempo posible.
"No sabemos hasta ahora si han sido asesinados o secuestrados, por
eso los familiares quieren saber el paradero de sus seres queridos",
subrayó Capcha consultada por la AFP.
Patrullas militares realizan desde agosto operaciones de búsqueda de
una columna armada, considerada un remanente de Sendero Luminoso
-organización derrotada a mediados de la década pasada- y que se
refugia en la ceja de selva del sudeste de Perú.
El ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz, rechazó las acusaciones
y dijo que ninguno de los familiares de la campesina Pichardo ni los
madereros, cuyas desapariciones se denuncia, han sido detenidos por el
ejército, según información que le proporcionó el comando militar que
actúa en la zona.
"No se ha bombardeado absolutamente nada, las fuerzas armadas
respetan los derechos humanos; ha habido sí un raqueteo (lanzamiento de
cohetes rockets) en partes donde estaban los terroristas pero que no
eran centros poblados", declaró a la emisora limeña CPN.
El ministro anotó que "sería suicida" incurrir en violaciones a los
derechos humanos al subrayar que en la fecha en que supuestamente se
produjeron las desapariciones "hubo intercambio de fuego" pues se trata
de una porción del país donde los rezagos senderistas operan en alianza
con narcotraficantes.
Por su parte, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA) en
un comunicado rechazó las versiones que acusan a las fuerzas armadas de
desapariciones.
En la nota difundida este martes la CCFFAA "rechaza las versiones
relacionadas a que el personal militar comprometido en las operaciones,
haya efectuado desapariciones forzadas, que insinuarían la violación de
los derechos humanos".
La institución sostuvo que las organizaciones delincuenciales
narcoterroristas recurren al ardid de denunciar desapariciones forzadas
de sus integrantes caídos en acción de armas para desprestigiar a los
militares.
El Consejero Regional de la provincia de Huanta, en Ayacucho,
Zacarías Morales Castillo, refirió que los habitantes de poblados de la
zona se quejan de que son acusados falsamente de tener vínculos con
Sendero Luminoso y el narcotráfico.
Alarcón y Capcha subrayaron que los campesinos desaparecidos no
tienen ninguna relación con la columna senderista que actúa en la
región, a la vez que denunciaron que son violentamente obligados a
desplazarse a otros pueblos.
Se estima que los senderistas activos en Vizcatán y en sectores de
la selva central del país no superan los 150 hombres y no son un
peligro para la seguridad nacional.
Sendero Luminoso, cuyos líderes están encarcelados o muertos, desató
un conflicto interno que entre 1980 y 2000 dejó 70.000 muertos y
desaparecidos, según el informe de la Comisión de la Verdad y
Reconciliación, que analizó el conflicto.