El
estado de Israel está realizando una masacre en la franja de Gaza. Más
de 300 palestinos han muerto ya producto de los bombardeos
indiscriminados del ejército sionista. Con esta masacre a la población
civil, Israel pretende derrotar al pueblo palestino. Hamas, que ganó
las elecciones en el 2006, consiguió independizar un pedazo de su
tierra al expulsar a los agentes de Israel, como decíamos en la
declaración de la LIT(CI) con motivo del 60 aniversario de la creación
del Estado de Israel.
A
pesar de los intentos conciliadores del Hamas, que llamó a formar un
"gobierno de unidad nacional" con Al Fatah, a mediados de 2007, la
situación derivó en enfrentamientos abiertos entre ambas fuerzas y en
un golpe de Estado organizado por Abbas para desplazar al Hamas y tomar
el control total del gobierno. La reacción de las masas de Gaza impulsó
a Hamas a expulsar de ese territorio al aparato militar de Abbas y a la
policia de Al Fatah, Fue un gran triunfo de las masas palestinas porque
liberaron a Gaza del control de Israel y sus agentes, transformándola
así, en los hechos, en un territorio palestino independiente, aunque en
condiciones de asilamiento muy difíciles.
Derrotar a Gaza a cualquier precio
Esta
situación era totalmente intolerable para un estado como Israel, que
comenzó una acción combinada de ataques militares, primero para
destruir su infraestructura de generación de electricidad y suministro
de agua y luego con bombardeos directo sobre la población civil, y un
cerrado bloqueo para impedir el ingreso de alimentos, medicamentos y
combustibles. Había que derrotar a cualquier costo la resistencia del
pueblo de Gaza y obligarlo a rendirse.
Al
bloqueo, incursiones y bombardeos que se producían de forma continúa
desde el 2006 se ha sumado ahora esta ofensiva brutal. El pueblo
palestino tiene poco más que sus cuerpos para resistir a las bombas
israelíes. El ataque, que se produce pocos días antes de que asuma el
nuevo presidente de EEUU, Barack Obama, pretende dejar claro cual es el
camino que van a seguir. Aunque Obama no se ha pronunciado en esta
ocasión, cuando visitó Israel, ya dijo que haría lo mismo que los
israelíes si viviera donde llegan los misiles palestinos.
El
gobierno de Bush culpa a Hamas para apoyar nuevamente a Israel en su
genocidio. Los representantes europeos insisten en que el mundo árabe
debe aceptar las pretensiones israelíes en territorio palestino, así el
ministro de asuntos exteriores británico declaró que: "Los líderes
del mundo árabe tienen una gran oportunidad de dejar claro que los
intereses del pueblo palestino sólo pueden asegurarse a través de un
estado palestino viable coexistiendo con un Israel seguro." Moratinos,
el ministro de asuntos exteriores de Zapatero, pidió una tregua para
que se vuelva a las negociaciones, advirtiendo también que el
responsable de la actual ofensiva de Israel es Hamas.
La administración títere de Mahmoud Abbas, se sumó
a esa monstruosa cantilena, y tuvo la osadía de decir que el
responsable de los ataques genocidas de Israel era el propio Hamas, por
"no haber renovado la tregua con Israel", en una traición más a la
causa palestina. Esa tregua en verdad había sido utilizada por Israel
para mantener el cerco de suministros de alimentos, medicamentos y combustibles
al mismo tiempo que exigía que ningún misil o arma fuera utilizada por
los palestinos sitiados y que el estado nazi pudiera perseguir y
bombardear a su buen gusto cualquier punto de la misma Franja de Gaza
(30 muertes en 6 meses). Cuando terminó el primer período, Hamas quiso
exigir el levantamiento del cerco para renovarla.
Hasta
los funcionarios de la UNRWA órgano de la ONU para los refugiados
declararon que Israel cometía crímenes humanitarios al mantener ese
cerco. Como represalia esa constatación, Richard Falk, su funcionario
fue impedido por el gobierno israelí de entrar a los territorios
ocupados.
El
gobierno egipcio de Mubarak toleró que la primera ministra Tzipi Livni
declarara su intención de invadir Gaza desde su propio palacio
presidencial en el Cairo, y lo más grave, ha impedido la entrada de
refugiados manteniendo cerradas los pasajes fronterizos con Gaza,
ayudando al cerco sionista. Mubarack se ha convertido en cómplice de la
muerte de centenares de palestinos.
El
gobierno israelí que ha matado a diario en todo ese período y somete a
condiciones infra-humanas a más de 1.500.000 personas, utilizó la
excusa de que Hamas no ratificó ese alto el fuego, que es una condena a
la muerte en vida, y los misiles que consiguen llegar desde la franja
de Gaza a las poblaciones israelíes, y los escasos blancos acertados
por ellos, para justificar su ataque. Las agresiones continuas que ha
llevado a cabo durante el supuesto alto el fuego no cuentan, Israel
pretende que el alto el fuego sea unilateral: los palestinos deben
dejarse masacrar sin defenderse.
La
Liga Internacional de los Trabajadores- Cuarta Internacional nos
ponemos al lado del pueblo palestino y su derecho a acabar con la
ocupación de su tierra que dura ya 60 años.
Desde
la LIT(CI) hacemos un llamamiento a todas las organizaciones políticas,
sindicales y sociales a que se pronuncien y movilicen de forma urgente
contra la nueva masacre que está perpetrando Israel. Tenemos que exigir
la ruptura de relaciones con el estado sionista y dar todo el apoyo a
la resistencia palestina.
ALTO AL GENOCIDIO EN LA FRANJA DE GAZA
ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL
VIVA LA RESISTENCIA DEL PUEBLO PALESTINO
Secretariado Internacional de la LIT(CI)
São Paulo, 29 de diciembre de 2008
Reproducimos por su vigencia el texto completo de nuestra declaración del pasado mes de mayo de 2008
A 60 años de su creación: Por el fin del estado de Israel
San Pablo, 12 de mayo de 2008
Secretariado Internacional de la LIT-CI
Por la construcción de una Palestina Laica,
Democrática y No Racista
El
14 de mayo se cumplen 60 años de la fundación del Estado de Israel,
basado en una resolución de la onU de 1947, ocupando el 55% del
territorio del entonces Mandato Británico en Palestina.
La leyenda creada
por el sionismo afirma que allí se unieron "un pueblo sin tierra" (los
judíos) con una "tierra sin pueblo" (Palestina). La realidad, sin
embargo, fue bien diferente. La organización sionista mundial y las
potencias imperialistas (EE.UU. e Inglaterra), con el aval de la
burocracia estalinista gobernante en la ex URSS, utilizaron como excusa
el drama de los miles de refugiados judíos europeos, brutalmente
perseguidos por el nazismo, para trasladar una parte de ellos hacia
Palestina, de modo totalmente artificial y con mucho respaldo
financiero. Fue notorio el apoyo que este proyecto tuvo por parte de
varios millonarios judíos europeos, como los banqueros Rothschild. La
resolución de la onU legalizó esta usurpación.
Fue
creado así un verdadero enclave imperialista. Es decir, un territorio
usurpado a la nación palestina en la que se instalaron miles de
inmigrantes, provenientes en especial de Europa Oriental, totalmente
dependientes de ese respaldo financiero para sobrevivir y, por lo
tanto, dispuestos a defender la política del imperialismo en la región.
Ben Gurion, uno de los principales dirigentes sionistas de la época y
primer presidente de Israel, expresó con total claridad esta profunda
asociación del sionismo con el imperialismo estadounidense: "Nuestra
mayor preocupación era la suerte que estaría reservada a Palestina
después de la guerra. Ya estaba claro que los ingleses no conservarían
su Mandato. Si se tenía todas las razones para creer que Hitler sería
vencido, era evidente que la Gran Bretaña, incluso victoriosa, saldría
muy debilitada del conflicto. Por eso, yo no tenía duda de que el
centro de gravedad de nuestras fuerzas debería pasar del Reino Unido a
América del Norte, que estaba en vías de asumir el primer lugar en el
mundo"[1].
Por
otro lado, Palestina no era "una tierra sin pueblo" sino la patria
histórica de los árabes palestinos, dentro de la cual había convivido
en paz, por muchos siglos, una minoría de judíos de origen árabe. En su
propia fundación, Israel no se limitó a usurpar el territorio
adjudicado por la onU: el movimiento sionista planeó y ejecutó una
ofensiva para apropiarse de una parte del sector otorgado a los
palestinos (un 20% adicional de la superficie total) y expulsar a sus
habitantes.
Lo
hizo a través de sus organizaciones armadas y con métodos terroristas
contra la población civil. En la aldea de Der Yasin, por ejemplo, las
milicias sionistas asesinaron 254 de sus 700 habitantes, una masacre
que fue un verdadero símbolo de cómo fue creado el Estado de Israel. De
esta forma, 800.000 palestinos (un tercio de la población de la época)
fueron expulsados de su tierra e iniciaron el drama de los refugiados.
No
es casual, entonces, que los palestinos recuerden esa fecha como la
nakba (catástrofe) ya que significó el inicio de una dolorosa realidad.
Actualmente, el pueblo palestino está dividido entre aquellos que viven
dentro de Israel, discriminados y tratados como habitantes de segunda
clase; los habitantes de Gaza y Cisjordania, sometidos al cerco y la
agresión permanente del sionismo, y los más de seis millones de
refugiados en las naciones árabes, que viven en precarios campamentos,
muchas veces perseguidos y reprimidos por los propios gobiernos árabes.
Por
eso, desde entonces, el pueblo palestino, y también el conjunto de las
masas árabes, tienen planteada la necesidad de luchar por la liberación
de su tierra expulsando al invasor sionista.
La LIT-CI
(Liga Internacional de los trabajadores - Cuarta Internacional) apoya
incondicionalmente esta lucha del pueblo palestino contra el Estado
sionista. En este sentido, no hacemos más que mantener la histórica
posición de la IV Internacional que, en 1948, aprobó una resolución
contra la creación del Estado de Israel y respaldó la reivindicación
palestina sobre su territorio histórico.
Israel: agente militar del imperialismo en Medio Oriente
El
objetivo del imperialismo, especialmente el estadounidense, con la
fundación de Israel, fue tener un agente militar directo en Medio
Oriente. Una región que, además de poseer las mayores reservas de
petróleo del mundo, vivía un fuerte proceso de lucha antiimperialista y
contra las corruptas "monarquías petroleras". Se trataba de tener
"tropa propia" a su servicio contra el pueblo palestino y las masas
árabes.
No
es casual que desde su creación, como verdadero "puesto militar de
avanzada", Israel haya vivido siempre en estado de guerra oficial o de
hecho. Las acciones y agresiones militares de ese estado, desde 1948
hasta la fecha, han sido las siguientes:
1948: Expulsión con métodos terroristas de 800.000 palestinos. Guerra contra naciones árabes,
1956: Guerra contra Egipto, que había nacionalizado el canal de Suez (alianza secreta con Francia y Gran Bretaña).
1967:
"Guerra de los 6 días" contra naciones árabes: ocupación militar de
Gaza, Cisjordania, alturas del Golán (Siria) y península del Sinaí
(Egipto).
1973: "Guerra de IomKipur" contra naciones árabes.
1982: Invasión y ocupación del sur de El Líbano (derrotado después de varios años, Israel se retiraría "oficialmente" en 2000).
1987-1989: Represión a la Primera Intifada (Gaza).
1991: Ataque aéreo a Irak (Primera Guerra del Golfo).
2000: Represión a la Segunda Intifada (Gaza).
2006: Segunda invasión de El Líbano (Israel fue derrotado por la resistencia de Hezbollah).
2006-2008: Amenaza de "ataques aéreos relámpagos" a Irán.
2007-2008: Ataques militares y bloqueo a Gaza.
Un estado militarizado
El
objetivo de la creación de Israel, expresado en la anterior cronología,
explica por qué la población israelí siempre vive en "pie de guerra".
Al cumplir 18 años, todo ciudadano debe cumplir un servicio militar
obligatorio, tres años los varones y dos las mujeres. Después, quedan
como "reservistas" hasta los 50 años, con un mes de entrenamiento anual
obligatorio.
Por
estos "servicios militares", EE.UU. envía "oficialmente" 3.000 millones
de dólares anuales y 2.000 adicionales llegan de por otros conceptos. A
esto, deben agregarse los fondos que recaudan las organizaciones
sionistas de todo el mundo. De este, modo, Israel equilibra el déficit
de su balanza comercial (10.000 millones de dólares) y su crónico
déficit presupuestario.
Al
mismo tiempo, la fabricación de armamentos y tecnología militar y de
seguridad se ha transformado, desde hace varios años, en la principal
actividad económica del país y en el principal rubro de sus
exportaciones (12.000 millones de dólares, un 40% del total),
disfrazado en las estadísticas como "exportación de alta tecnología".
En
otras palabras, la mayoría de la población israelí vive, directa o
indirectamente, del presupuesto militar y de la industria
armamentística. Por eso, las fuerzas armadas son, en realidad, la
institución más importante del estado. No es casual que la mayoría de
los líderes políticos más destacados de la historia del país hayan sido
previamente jefes militares.
Un estado racista
Otra
de las grandes mentiras del sionismo es que Israel es un estado
"democrático y progresista". Nada más falso. Desde su fundación, se
constituyó como un estado racista, por su ideología y sus leyes
destinadas a la expropiación de las casas y las tierras de los
palestinos.
Israel
es oficialmente un "estado judío". Es decir, no es un estado de todos
los que residen en el país o han nacido en él sino que solamente pueden
ser ciudadanos aquellos que se consideran de fe o de descendencia
judaica. El 90% de las tierras se reservan exclusivamente para los
judíos, a través del Fondo Nacional Judío, cuyo estatuto define que
esas "tierras de Israel" pertenecen a esta institución y no pueden ser
vendidas, arrendadas o, ni siquiera, trabajadas por un "no judío". Los
palestinos tienen prohibido comprar o, incluso, arrendar las tierras
anexadas por el Estado desde 1948.
Desde
la fundación del país, existe un sistema de discriminación racial que
domina absolutamente todos los destinos de las vidas palestinas. ¿Qué
se podría decir hoy de un país cuya política oficial fuera la
expropiación de tierras de los judíos o que simplemente prohibiese que
alguien judío se pudiese asentar en él si se casase con una no judía?
Obviamente, se diría que trata de un flagrante caso de discriminación
antisemita y podría ser comparado con el nazismo o con el apartheid
sudafricano. Sin embargo, ese criterio es legal en Israel, a través de
una serie de instituciones y leyes que afectansolamente a sus
habitantes no judíos.
La Ley de
Nacionalidad establece claras diferencias en la obtención da ciudadanía
para judíos y no judíos. Por la Ley de Ciudadanía, ningún ciudadano
israelí puede casarse con un residente de los territorios palestinos
ocupados. En caso de que esto suceda, pierde los derechos de ciudadano
israelí y la familia, si no es separada, debe emigrar.
Por
la Ley de Retorno, cualquier judío del mundo, si se traslada al país,
puede ser ciudadano israelí y obtener un sinnúmero de privilegios que
los nativos no judíos no poseen. Pero los familiares de los palestinos
del Estado de Israel que viven en el extranjero (muchos de ellos
expulsados de su tierras en Palestina o sus descendientes) no pueden
obtener el mismo beneficio solamente por el hecho de no ser judíos.
La Ley del
Ausente permite la expropiación de las tierras que no hayan sido
trabajadas durante un tiempo. Pero nunca ha sido expropiada la tierra
de un judío. La mayoría de las expropiaciones se realizaron contra
refugiados palestinos en el exilio, palestinos habitantes de Israel y
todo palestino que resida en la Margen Occidental del río Jordán y
tenía tierras en el área ampliada de Jerusalén. La falsa "democracia
israelí"
La prensa occidental,
en especial los medios imperialistas, no se cansan de repetir que
Israel es la "única democracia de Medio Oriente". Sin embargo, ¿cómo
puede llamarse "democracia" a un régimen que persigue personas por su
raza o religión? ¿Cómo puede ser llamado "democrático" un régimen en el
que los habitantes originales expulsados en 1948 no tienen el derecho
de retornar a sus casas y tierras y los habitantes de los territorios
ocupados en 1967 no tiene ningún derecho civil?
Donde
los pocos diputados de origen árabe no pueden criticar al sionismo,
bajo amenaza de largas penas de prisión, o son obligados a salir del
país., como ocurrió con Azmi Bishara. En que la pequeña minoría de
intelectuales judíos que cuestionan las mentiras sobre el origen de
Israel, o se oponen a las atrocidades de los gobiernos sionistas, son
intimidados e impedidos de realizar sus investigaciones, como sucedió
con Ilan Pappe, que abandonó Israel en 2007 para ejercer la docencia en
Inglaterra, por causa de la presión que sufría en la Universidad de
Haifa y de las amenazas de muerte por parte de grupos sionistas. Donde
el físico Mordechai Vanunu, por el supuesto "crimen" de revelar la
existencia de armas nucleares secretas fue secuestrado en Europa y,
después de cumplir una pena de más de 20 años de cárcel, tiene
prohibido salir del país y hasta dar entrevistas.
En
cualquier país del mundo, esta realidad sería calificada como una atroz
dictadura apenas disfrazada con una "democracia" para los opresores
sionista, del mismo modo que los blancos sudafricanos tenían
"democracia" durante el apartheid.
El genocidio de los palestinos
Israel
necesita ejercer una permanente violencia contra la población dominada.
Para mantener su carácter colonial y racista, no puede tolerar ninguna
resistencia interna, ni desafíos en sus fronteras. Su propio carácter
lo lleva a ser expansionista y a reprimir cualquier mínimo
cuestionamiento a su naturaleza.
Por
eso, Israel siempre practicó una política de "limpieza étnica" de los
palestinos, arrancándolos de sus tierras ancestrales o reprimiendo con
dureza tanto a los que viven dentro de su fronteras como en los
territorios de Gaza y Cisjordania.
Alrededor
de 11.000 presos políticos palestinos se pudren en las cárceles
sionistas, centenares de ellos son menores y mujeres. Una de ellas
acaba de dar a luz, esposada, en la prisión, donde permanece con su
hijo; 70 presos ya han cumplido más de veinte años de prisión. La
tortura es practicada con autorización de la justicia y los "asesinatos
selectivos" de luchadores en los territorios son una rutina diaria.
La LIT-CI califica
al estado israelí como "nazi" porque cuando se persigue a un pueblo
entero, con el objetivo de eliminar su identidad, de volverlo esclavo o
expulsarlo de su tierra, no hay otro nombre que exprese mejor esa
esencia política. La terrible contradicción histórica es que son los
descendientes de los perseguidos en Europa por el nazismo quienes ahora
aplican esos mismos métodos contra otro pueblo.
Su
población, educada para estar siempre al servicio del ejército, acepta
naturalmente, en una abrumadora mayoría, esta realidad de agresiones
militares a los palestinos y a los pueblos árabes y esa política
genocida, ya que sólo la fuerza de las armas puede garantizar la
supervivencia del enclave colonial.
Gaza: territorio palestino independiente
La creciente dificultad
del imperialismo e Israel para derrotar la resistencia palestina los
llevó a impulsar, en 1993, los Acuerdos de Oslo. En ellos, la
organización Al Fatah y la OLP, hasta entonces dirección indiscutida
del pueblo palestino, reconocieron la existencia del Estado de Israel y
legalizaron su usurpación de la mayoría del territorio palestino. De
este modo, abandonaron y traicionaron la lucha de su pueblo. A cambio,
recibieron la promesa de permitir en el futuro un "estado palestino" y
la creación inmediata, en Gaza y Cisjordania, de la ANP (Administración
Nacional Palestina). Se trataba en realidad, de pequeños territorios
aislados, similares a los bantustanes sudafricanos de la época del
apartheid.
En
2006, la organización Hamas ganó las elecciones de la ANP. Su triunfo
se debió a que aún mantenía en su programa la propuesta del fin del
Estado de Israel y el llamado a luchar contra él. La victoria electoral
de Hamas puso en crisis la política de los acuerdos de Oslo y mostró el
mayoritario rechazo del pueblo palestino a ellos. También evidenció el
profundo desgaste de la dirección de Mahmud Abbas y Al Fatah,
transformada ahora en agente incondicional de Israel y el imperialismo.
A
pesar de los intentos conciliadores del Hamas, que llamó a formar un
"gobierno de unidad nacional" con Al Fatah, a mediados de 2007, la
situación derivo en enfrentamientos abiertos entre ambas fuerzas y en
un golpe de Estado organizado por Abbas para desplazar al Hamas y tomar
el control total del gobierno. La reacción de las masas de Gaza impulsó
a Hamas a expulsar de ese territorio al aparato militar de Abbas y a la
policia de Al Fatah, Fue un gran triunfo de las masas palestinas porque
liberaron a Gaza del control de Israel y sus agentes, transformándola
así, en los hechos, en un territorio palestino independiente, aunque en
condiciones de asilamiento muy difíciles.
Derrotar a Gaza a cualquier precio
Esta
situación era totalmente intolerable para un estado como Israel, que
comenzó una acción combinada de ataques militares, primero para
destruir su infraestructura de generación de electricidad y suministro
de agua y luego con bombardeos directo sobre la población civil, y un
cerrado bloqueo para impedir el ingreso de alimentos, medicamentos y
combustibles. Había que derrotar a cualquier costo la resistenciadel
pueblo de Gaza y obligarlo a rendirse.
La extrema crueldad
de esta política israelí, su bloqueo y sus ataques genocidas, no son
mas que la continuidad de los numerosos crímenes que los sionistas han
cometido en los 60 anos de existencia de Israel. Esta política
recuerda, en varios aspectos, la que los nazis tuvieron contra los
judíos, durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente la creación
del Gueto de Varsovia que, en 1943, se levantó contra la ocupación
nazi. Incluso, un ministro del gobierno israelí de Ehmed Olmert, llegó
a hablar de hacer un "holocausto" en Gaza.
Pero
si el levantamiento del Gueto de Varsovia fue violentamente aplastado,
la resistencia de las masas de Gaza se mantiene con toda su fuerza.
Pocos meses atrás, llegaron a derribar los muros de una parte de la
frontera con Egipto y obligaron al gobierno de este país, la dictadura
proimperialista de Hosni Mubarak, a dejar pasar, por un tiempo, a la
población palestina para que se abasteciera de comida y medicamentos.
Al mismo tiempo, esa resistencia también mantiene un ataque con misiles
caseros sobre territorio israelí y logra enfrentar algunas incursiones
de las fuerzas militares sionistas, como la emboscada que mató a tres
soldados israelíes.
60 años después, la única solución sigue siendo una Palestina Única, Laica, Democrática y No Racista
La LIT-CI reivindica
que la única solución real a la situación de permanente conflicto de la
región es la construcción de una Palestina Laica, Democrática y No
Racista, consigna fundacional de la OLP, en la década de 1970.
Nos
oponemos a la propuesta de la onU de los "dos estados", uno judío y
otro palestino, reivindicada, con variantes, por varias organizaciones
de izquierda. En primer lugar, tal "estado palestino", limitado a la
Franja de Gaza y a una parte de la Cisjordania,no tendría ninguna
posibilidad real de autonomía económica o política. La aceptación de
ese "mini-estado"significaría, además, negar el "derecho de retorno" a
su patria de los millones refugiados ya que sus casas y tierras
expropiadas permanecerían en Israel. Desde el punto de vista militar,
ese pequeño estado viviría rodeado de una permanente amenaza de
agresión por parte de un enemigo armado hasta los dientes.
A
esa Palestina Unida, Laica, Democrática y No Racista, sin muros ni
campos de concentración, podrán retornar los millones de refugiados
expulsados de su tierra y recuperarán sus plenos derechos los millones
que permanecieron y hoy son oprimidos.
También
podrán permanecer en ella todos los judíos que estén dispuestos a
convivir en paz y con igualdad. En este sentido, llamamos a los
trabajadores y al pueblo israelí a sumarse a esta lucha contra el
estado racista y gendarme de Israel. Aunque sabemos que, por el
carácter de la mayoría de la población judía israelí que hemos
señalado, lo más probable es que solo una minoría acepte esta
posibilidad y que la gran mayoría estará dispuesta a defender hasta el
final, con armas en la mano, al actual Estado sionista.
Pero
la construcción de esta Palestina unida, basada en la recuperación de
su territorio histórico, tiene su principal obstáculo en la existencia
del Estado de Israel, como enclave colonial y estado gendarme del
imperialismo. Por eso, la LIT-CI afirma que no habrá paz en Medio
Oriente ni una verdadera solución para el pueblo palestino hasta que no
se derrote definitivamente y se destruya el Estado de Israel. Es decir,
hasta que el cáncer imperialista que corroe la región no sea extirpado
de modo definitivo. Cualquier otra solución significa la supervivencia
del 'cáncer' y la continuación de su acción letal y destructiva. Esa
tarea histórica, equivalente a lo que fueron la destrucción del estado
nazi alemán o al estado del apartheid sudafricano, esta hoy a la orden
del día.
Al
mismo, la LIT-CI afirma que la lucha por una Palestina Laica,
Democrática y no Racista es una parte fundamental de las luchas de las
masas árabes y un paso en la construcción de una Federación Socialista
de Repúblicas Árabes.
Es posible derrotar a Israel
Hasta
algunos años atrás, la tarea de derrotar a Israel parecía imposible,
luego de sus contundentes victorias militares hasta 1973. Esa fue la
excusa que utilizaron muchos gobierno árabes y la dirección de Al Fatal
para justificar su capitulación a Israel y su traición a la causa
palestina.
Sabemos
que la lucha contra una usurpación colonial siempre es muy dura. Por
ejemplo, la independencia de Argelia demando años de rebelión popular,
acciones guerrilleras y una campaña mundial de apoyo para lograr vencer
no sólo al ejército francés sino a los grupos fascistas, como la OAS, y
obligar a los colonos imperialistas franceses a aceptar su derrota.
Pero
la realidad ha cambiado mucho desde 1973: las dos intifadas palestinas
y la retirada del Líbano, en 2000, fueron los primeros síntomas de su
debilitamiento. De modo mucho más evidente, la derrota de las tropas
sionistas en el Líbano frente a la resistencia encabezada por
Hezbollah, en 2006, puso la derrota y el fin al Estado de Israel como
una tarea posible y presente.
Un
debilitamiento que también se expresó en la reacción de la población
israelí y la profunda crisis política que se abrió en el país. Por
primera vez, el ejército sionista salió claramente derrotado y
desgastado por su fracaso, poniendo en dudas la hasta entonces absoluta
seguridad de que era "invencible" para enfrentar posibles
insurrecciones y ataques armados de los pueblos árabes.
Al
mismo tiempo, la imagen mundial del sionismo, como un movimiento
"progresista" e, incluso "socialista", se cae a pedazos, desnudando su
verdadero carácter. La destrucción causada en El Líbano y la acción
genocida en Gaza hicieron que cada vez más intelectuales y sectores
medios, que antes simpatizaban con Israel, ahora lo critiquen y
denuncien con dureza. Esto permitió campañas de boicot mucho más
fuertes, como en Inglaterra, y acciones exitosas, en España, contra
conciertos de músicos promovidos por Israel. El aislamiento del
sionismo es cada vez mayor en el mundo, especialmente en los sectores
obreros y en los movimientos sociales.
Este
debilitamiento, además, se da en el marco de una creciente crisis de la
política de Bush en la región (la "guerra contra el terror"),
empantanada en Irak y Afganistán y profundamente cuestionada dentro
mismo de los EE.UU. Israel es una pieza clave del dispositivo militar
imperialista en Medio Oriente y, como tal, será defendido hasta las
últimas instancias por EE.UU. Pero esta situación de conjuntoabre un
nuevo momento en la región, incluso en el terreno militar.
El
apoyo de la población egipcia a los palestinos que buscaban abastecerse
y la imposibilidad del ejército egipcio de reprimirlos; la utilización
de tácticas y armas como las usadas con éxito por Hezbollah en Líbano,
por parte de los grupos de la resistencia palestina enGaza, muestran
que la situación se agudiza en toda la región.
Estos
hechos plantean como posible y presente la tarea histórica de derrotar
al estado racista de Israel, a 60 años de su creación. La condición
para ello, es el desarrollo de una lucha política y militar unificada
del pueblo palestino y del conjunto de las masas árabes y musulmanas.
La LIT-CI compromete todas sus fuerzas en apoyo de esta tarea.
[1]A Biography of Ben Gurion. Michael Bar-Zohar.
mas_ecuador@yahoo.com