“Detrás
de mi como una sombra llegaba la violencia a un pueblo,
luego a otro
pueblo...” Pedro Antonio Marín
Seguramente
Pedro volvió sobre sus pasos y caminará esos mismos senderos con su
padre allá en Génova en el Departamento de Quindío. Con su toalla
al hombro, para disfrutar de la alegría de los niños de jugar con
su padre, esa algarabía que la vida siempre le negó...
Compañero
Alfonso: ¿Por qué razón te transformaste en combatiente?
Seguramente
será porque las injusticias se cruzaban a tu paso.
Con seguridad
tu corazón se resistía a aceptar una sociedad predispuesta para conveniencia
de los mas pudientes.
Esas enseñanzas
que nos inculcan desde que nacemos, donde nos mandaban a los colegios
a desaprender.
Mi persona
dio sus primeros pasos de rebeldía cuando un compañero de la secundaria
me dijo algo que jamás olvidaré: “La izquierda es la igualdad para
todos” comenzaba mis estudios de un oficio de electricista con
mis 12 años encima.
¡¡Y aquí
estoy compañero!!
Con mi espada
de papel en alto pintando con tinta las injusticias...
He intentando
borrar los llantos en rostros de niños, dibujándoles sonrisas a sabiendas
que no sé pintar......
La razón de
estos garabatos que intentan engalanarse de libertad son para pedirte
un favor.
Consciente
soy que no tengo la gigante figura mundial de Sarkozy, y sería una
falta de respeto de mi parte de ni siquiera compararme a la majestuosa
humanidad de nuestro comandante Chávez Frías.
Sólo soy un
indio viejo curtido en mil batallas, que te pide por otro indio viejo...
Ese ser humano
que creo que ha pagado sus culpas, si es que las tiene, al recorrer
toda nuestra América caminando, en busca de la libertad de su hijo,
el Cabo Segundo Pablo Emilio Moncayo.
Porque como
nos dijo un día nuestro inmortal Ernesto Guevara:
“ ...Déjenme
decirles a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario
esta guiado por grandes sentimientos de amor...”
Liberaron a
6 personas muy importantes de la sociedad y política colombiana, lo
cual me lleva a preguntarme:
Será que repetimos
siempre la misma historia, no es por la supuesta igualdad que luchamos
día a día, o será que nos convertimos indirectamente en cómplices
en algo que odiamos.
Los congresistas
gringos te piden por sus mercenarios, los poderosos del viejo Continente
(los mismos que hoy pretenden negrearnos nuevamente, con su ley de emigrantes)
te piden por Ingrid, y este viejo indio charrúa te pide por un Cabo
Segundo que creo que ya pagó pena de 10 años y no deseo que también
pague pena su padre.
Si es necesario
ir a la montaña a buscarlo, a la montaña me voy compañero.
Que la igualdad
no se vuelva una Utopía.
Nosotros no
tenemos motosierras como armas, nosotros luchamos con el corazón.
“LA GUERRA
NO HAY QUE HUMANIZARLA, HAY QUE TERMINARLA”
Manuel Marulanda
HASTA LA VICTORIA
SIEMPRE
jovarela33@cantv.net