Chávez y la paz en Colombia

Ningún presidente ha arriesgado tanto por la paz en Colombia. En 2008, el presidente Chávez se la jugó con la operación Emmanuel y la propuesta de negociar la paz tomando como base el intercambio humanitario. En ese proceso se dio el bombardeo en Ecuador y el asesinato de Raúl Reyes. Surgió la propuesta del presidente Chávez sobre una comisión internacional por la paz en Colombia.

La cumbre del Grupo de Río que se realizó en República Dominicana fue clave, pero no relevante, pues se dejó fuera la comisión internacional mencionada. Uribe quedó con las manos libres.

En junio de 2010, estuvimos muy cerca de la guerra, pues en una renión de la OEA, Uribe trató de crear condiciones para atacar a Venezuela. Pero el presidente Chávez le ganó la batalla política y frenó la agresión.

El canciller Maduro fue enviado a entrevistas con presidentes del continente y se creó un ambiente de paz. Simultáneamente, el presidente Chávez inició la regularización de relaciones con el presidente Santos, normalizando el comercio y la cooperación en la frontera.

Ocurrieron hechos pesarosos como la deportación de Pérez Becerra; una maniobra de Interpol contra el presidente Chávez. Jugaron a que este no acatara la orden de Interpol, lo cual “demostraría” la complicidad con las Farc y las razones de Uribe.

La cumbre de la OEA fue un primer resultado. Obama, presente, quedó aislado. Cuba, ausente, fue el centro de la reunión. Santos anunció el resultado: no habrá una nueva cumbre sin Cuba. Ahora, avanzamos hacia las negociaciones de paz. Cuba y Noruega como garantes, Venezuela y Chile como acompañantes y Simón Trinidad, preso político en EEUU, propuesto para integrar la delegación de las Farc. Una derrota para Uribe y su aliado Capriles.

Para el imperio, la paz en Colombia será una derrota por cuanto significará una victoria de negociaciones en nombre de la paz, que ellos boicotean permanentemente, como en Palestina y Siria; una victoria de la geopolítica del presidente Chávez; la consolidación del proceso bolivariano y de la paz en América Latina con efectos mundiales. Se trata de un desafío entre el imperio y los pueblos y gobiernos amantes de la paz.

Sólo por habernos librado de la guerra, el presidente Chávez debe ser reelecto el 7-O. Tiene muchos otros méritos.

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