La expresión
«Quinta
columna» se atribuye al general
Emilio Mola,
al referirse en una locución radial de
1936 al avance de las tropas sublevadas en la
guerra civil
española hacia
Madrid. El general mencionó que mientras bajo su
mando cuatro
columnas se
dirigían hacia la capital, había una quinta formada por los militantes que
dentro de la capital trabajaban clandestinamente en pro de la victoria
franquista (..) El término se usa desde entonces para definir a un sector de la
población, usualmente minoritario, que mantiene supuestas lealtades hacia algún
país distinto a aquél donde residen, debido a motivos religiosos, ideológicos,
o étnicos. Tal característica hace que la
quinta columna sea vista como
un conjunto de personas potencialmente desleales al país donde viven (
Wikipedia-2009).
Hace muy poco tiempo, una apreciada socialista, me planteo su
preocupación por considerar “innecesario que hayan discusiones
que rompen la camaradería que debe existir en la organización”, se mostró
molesta porque se discutan algunas divergencias ideológicas y operativas “que
pudiesen dañar la imagen del partido ante sus enemigos tradicionales (..) Nuestro
partido y nuestro gobierno lo que requiere es marchar unidos, debemos resaltar todo lo bueno que hace nuestro
presidente y el resto del ejecutivo nacional, no estamos para discusiones y
acusaciones estériles que a nada llegan..”
Estuve a punto de retirarme de la
conversación, sin embargo, reflexioné, y le solicité que me escuchara con
atención, requerimiento que aceptó y me permitió progresivamente explicarle el
punto de vista de importantes cuadros militantes, sobre su polémica propuesta,
la cual es parcialmente válida, pero que
existen aspectos más de fondo que
ameritan ser conocidos por el colectivo revolucionario, para entender la necesidad y obligación de
generar en la organización y en algunos casos en la calle, un debate permanente
sobre todos aquellos aspectos teóricos y prácticos del proceso, que pudiesen
estar siendo ignorados u orientados por unos pocos, en dirección contraria a la democracia socialista que requiere Venezuela y el resto del mundo.
Comencé por reconocer, que en
este siglo XXI, viene repuntado con relativo éxito, la transición hacia una
sociedad socialista en algunos países de América Latina, entre los cuales
Venezuela, combate por lograr la segunda
independencia, plena libertad, justicia, equidad, solidaridad y la paz
necesaria para avanzar por las alamedas del triunfo y de unión continental. Es indudable que las políticas de corte nacional e
internacional, en un alto porcentaje son correctas; nuestros líderes y la militancia en
su mayoría venimos haciendo esfuerzos importantes por salir del
viejo esquema capitalista, y pasar al menos, a una etapa de transición
consolidada que facilite en un mediano plazo, alcanzar la sociedad
socialista que se aspira lograr.
En este orden de ideas, se tiene
claro que la ideología, políticas y estrategias de corte revolucionario son las
que marcan el rumbo a seguir por la mayoría de los dirigentes y militantes del
proceso de cambio inaugurado en Venezuela desde el año 1999, sin embargo, vemos
con preocupación que después de diez años, la contrarrevolución pro
imperialista controla (Vía electoral y de hecho) importantes zonas geopolíticas del país aupadas
por los dictados del Dpto. de Estado.
También es evidente, que en las principales ciudades del país, hay un
significativo malestar en la población
progresista, lo cual limita
sustancialmente el crecimiento del movimiento revolucionario, y adicional, amenaza con su indiferencia, apartarse del sentimiento patriótico que presuntamente los acompañó.
Recordemos, se han producido
grandes intentos por construir el socialismo: Chile, República Dominicana, la URSS, Europa Oriental, África etc. En consecuencia, conocidos los fracasos, no parece descabellado entonces, que examinemos y busquemos con descarnada sinceridad y ánimo
constructivo, las causas y consecuencias
de nuestros errores, omisiones y torpezas en la conducción del gobierno y del proceso revolucionario. El
propio Cte. Presidente Chávez, nos
alerta:
Me consumo y me consumiré gustosamente al servicio
del pueblo sufriente (..) quiero que nos consagremos en la lucha contra la
inseguridad y la corrupción (15.02.09)Hay que combatir el caudillismo regional.
Eso hace daño, que vengan, se rodeen de incondicionales y sobre la esperanza
del pueblo crear proyectos particulares (03.05.2009)
El verdadero
objetivo de los revolucionarios es lograr un país donde por lo menos el 80 % de
su población mayor de 15 años, tenga una
conciencia socialista a prueba de cualquier propuesta o agresión contrarrevolucionaria. Seguir ganando
elecciones con no más del 60 % de los votos válidos, es necesario, pero no
suficiente para consolidar el proceso de transición hacia el socialismo. Dejar crecer ideas erróneas que intenten ocultar el sol con un dedo, podría
conducirnos más temprano que tarde, a situaciones políticas, económicas,
sociales y militares de incalculables consecuencias.
Ante tan inestable situación, cabría
preguntar: ¿Qué factores y actitudes pudiesen estar influyendo para que esto suceda? ¿Es la crítica y la
autocrítica la responsable de la relativa recuperación de los apátridas? ¿Se
tiene claro cuáles son los principios y programas de lucha que deben
acompañarnos para ir al encuentro del socialismo? ¿Hemos aprendido de las
múltiples deserciones que se han venido dando en el proceso revolucionario
desde el año 2000 hasta la presente fecha? ¿Estamos en capacidad de distinguir
con claridad y rapidez los objetivos, estrategias y tácticas de la contrarrevolución abierta o de los que con una careta roja rojita, luchan
internamente por desviar el curso del proceso de cambio y servir directa o
indirectamente a los planes del enemigo? ¿Es la quinta Columna un fenómeno
comprensible por la mayoría del colectivo de los partidos de izquierda o es un
mal que silenciosamente corroe a estas organizaciones sin que casi nadie se
percate? ¿Alguien recuerda las miles de
advertencias sobre el deterioro de la Europa Oriental y de la
URSS? ¿Es irreversible minimizar esta terrífica amenaza?
Para responder a las anteriores interrogantes, partiremos de
algunas elementales premisas:
· Los objetivos que persigue la
lucha revolucionaria, es lograr una sociedad con un alto grado de conciencia
sobre la necesidad de compartir espiritual y materialmente todo lo que sea
generado por ella. Las relaciones que se establezcan entre la gente deben ser de igualdad,
fraternidad, colaboración, solidaridad y compromiso por hacer desarrollar las
fuerzas productivas, poseídas por el
colectivo y a su efectivo servicio y beneficio. Lograr ser libre del tutelaje
imperial y alcanzar la soberanía plena, es un anhelo fundamental que debe ir
asociado a la democratización efectiva de la toma de decisiones por las grandes mayorías, para lo cual es
indispensable que se alcance un estado de creatividad e innovación permanente. Se trata de romper con todo lo negativo del
pasado y sobre sus ruinas construir un mundo mejor. Acceder a una sociedad
donde haya una altísima moral socialista, vale decir, impregnada de valores y
conductas que apunten al bien común y honestidad a toda prueba, es una posición
emblemática de insoslayable logro.
· Las estrategias mínimas
que deben acompañar a toda lucha revolucionaria se resumen en a) permanente educación y formación
ideológica socialista, para lo cual es necesario mejorar las relaciones de
producción toda vez que son ellas las que tocan la conciencia de cada
trabajador, esto sin menoscabo que paralelamente se eleve el nivel de las fuerzas productivas, armonía que
debe conducir a que el colectivo nacional participe en la toma de decisiones
fundamentales y en todos los niveles del partido y del gobierno
bolivariano. b) Creación y desarrollo de cuadros de
dirección capacitados y estimulados para
ir al encuentro permanente con las masas trabajadoras c) Generación de
organizaciones articuladas
estructural y funcionalmente, especialmente para la transformación
de la normativa legal y judicial que la haga cónsona con los ideales
socialistas d) Ejecución de acciones gubernamentales ajustadas a los principios
y programas que rigen el modelo de socialismo que se intenta implantar,
especialmente orientar las relaciones de intercambio hacia el valor de uso y no
el valor de mercado e) Combatir la
especulación y la acumulación de las riquezas en pocas manos, mediante leyes
aduaneras y tributarias que obliguen al factor capital a contribuir sustancialmente con las cargas del Estado. f)Estimular la educación y formación
permanente de los militantes en la defensa a través de la Milicia g) Luchar por
la socialización de los medios de producción, la liberación de los
trabajadores, combatir las privatizaciones g) Ejercer un control y evaluación sobre las ejecutorias del partido y otras organizaciones
revolucionarias, así como de los entes gubernamentales h) Generar acciones
permanentes y sostenidas en solidaridad con todos los movimientos populares y
gobiernos de tendencia revolucionaria i) Estimular la lucha de clases para
lograr que los trabajadores derroten sin contemplación a la burguesía, en otras
palabras, prepararse diariamente contra una
supuesta instauración del socialismo mediante la colaboración de
clases y el
mantenimiento de las relaciones capitalistas de producción indefinidas
J) Luchar porque sea el colectivo quien decida sobre el uso de los medios de
producción y sobre el disfrute equitativo e igualitario de lo que se produce. Conseguir
que la conciencia social dependa de un ser social liberado del concepto de propiedad privada de los medios de producción k) Generar políticas y acciones concretas
contra el narcotráfico y todos aquellos mecanismos de enriquecimiento de
ilícita factura.
· Los objetivos que
persigue la contrarrevolución son: Lograr mantener la dominación de las clases
poderosamente ricas contra las mayorías desposeídas, custodiando y protegiendo
toda la herencia nefasta del pasado. Justificar la sociedad dividida en clases y castas, donde las minorías conserven
la mayor libertad para enriquecerse y
ejercer su dominio. Estimular el individualismo y el predominio de los grupos
oligárquicos, en detrimento de la solidaridad colectiva. Apoyar el
colonialismo, la monarquía y el
imperialismo. Institucionalizar la democracia representativa y promover la toma
de decisiones por medio de élites supuestamente iluminadas que dicen
representar a las mayorías.
· Las estrategias típicas
que acompañan a la contrarrevolución se resumen: a) Permanente adoctrinamiento
neoliberal, donde la posesión de la
propiedad privada sobre los medios de producción y la acumulación particular de
la riqueza, debe generar una conciencia
social egoísta e individualista, la difusión de libros y programas televisivos de autoayuda
son parte de esta estrategia b) Creación y desarrollo de cuadros de
dirección para luchar contra el
socialismo y el marxismo, con énfasis en un modo de intercambio donde el valor de mercado prevalece sobre el valor
de uso de las mercancías c) Generación
de organizaciones articuladas
estructural y funcionalmente al servicio del mediano y gran
capital, donde sin ningún escrúpulo, se hace corrupción y se comercia con drogas en complicidad con los infiltrados en las
organizaciones revolucionarias d) Ejecución de acciones gubernamentales ajustadas a los principios y programas que
rigen el modelo neoliberal e) Educación y formación permanente de los
militantes en campo militar neofascista g) Acción sostenida para maximizar la
ganancia capitalista, mediante las privatizaciones, outsourcing y cualquier otro medio similar g) Control y evaluación continua de las ejecutorias de organizaciones contrarrevolucionarias, así
como de los entes gubernamentales a cargo de militantes y simpatizantes de
tendencia neoliberal-fascista h)
Realización de múltiples acciones en el campo internacional en apoyo a los
gobiernos y empresas capitalistas del
mundo, con el soporte de la CIA,
paramilitares y de otros variados frentes o grupos quintacolumnistas que logran crear o infiltrar
en las organizaciones revolucionarias de cada país.
No sólo en las zonas ocupadas, sino también en la Gran Retaguardia, hay
tantas organizaciones del Kuomintang marca Wang Ching-wei como árboles en un
bosque. Algunas son secretas y forman la quinta columna del enemigo. Otras
actúan abiertamente, viven del Kuomintang y del servicio secreto, no hacen nada
para resistir al Japón y se especializan en anticomunismo. Aunque no llevan
encima la marea Wang Ching-wei, en realidad le pertenecen. También forman parte
de la quinta columna del enemigo, sólo que guardan una pequeña diferencia
formal para disfrazarse y confundir a la gente (Mao Zedong. Obras Escogidas.
Tomo III, pag. 123)
Puntualizados a grosso modo, los objetivos y
estrategias esenciales del socialismo y del capitalismo, se nos
hace ahora, más viable explicar el porqué es de vida o muerte,
valorar el significado ideológico y estratégico de la Quinta columna que se
viene organizando y poniendo en contra
del socialismo y de los lineamientos del
Cte. Chávez.
Es necesario aclarar, que desde nuestro punto de vista
político, un empresario capitalista venezolano, uruguayo, de USA o de cualquier
otro país, así como los políticos y dueños de medios de comunicación que siguen
la corriente neoliberal, cuando actúan abiertamente, sus estrategias
capitalistas las diseñan independientemente de su país de origen o al menos son
similares; definitivamente estos son enemigos reales o potenciales del
socialismo que no deben ser confundidos con la “Quinta columna”, toda vez esta no actúa abiertamente, salvo contadas
excepciones, sino que lo hace
silenciosamente penetrando las instituciones del Estado o las organizaciones
revolucionarias y comunales. Este tipo de activista, se hace pasar por
revolucionario, pero en el fondo trabaja para la ideología y estrategias de la
contrarrevolución. Sus objetivos son también obtener beneficios económicos de
cualquier actividad que realizan en el partido, en gobierno o en la comunidad, lo que
complementa con alcanzar notoriedad política y/o gremial, donde la lucha de
principios no es su problema. Generalmente
son gente con un alto sentimiento de
inferioridad, corroídos (as) por la
envidia y la ambición desmedida.
El tipo de delincuente que venimos
describiendo, aparenta ser muy valiente, capaz y trabajador (a), pero en el fondo están lleno miedos y cobardías que no lo (a)
dejan actuar ni siquiera en un buen teatro. Evaden la confrontación contra quienes ellos (as) conocen como
delincuentes, escuálidos o colegas de
ellos (as) mismos (as), es afirmar “Yo
no voy a cazar esa pelea con..”, en otras palabras, aunque conocen quien es el enemigo antisocialista, o anticomunista, prefieren evadir el
combate. Intentan reflejar una la sensación de su valentía y demostrar que su
personalidad está por encima de “esas pequeñeces”. Cuando están en función de
algún comando burocrático, estimulan al personal que lo consideran manejable, con prebendas materiales o ascensos, evitando en todo lo posible estímulos
ideológicos o morales.
La idiosincrasia de la quinta columna, es comportarse como un
ser respetuoso (a) y adulante con sus
jefes y muy despreciativo (a) y agresivo (a) contra sus subalternos. A este
tipo de espécimen le gusta vestirse de “rojo rojito”, tener chofer, generar
comisiones ilícitas, tener retratos en
su oficina del Ché, de Fidel, de Chávez y si es posible de Marx y Engels. Lo
importante es aparentar que se está con la revolución, pero mientras tanto, se
concilia diariamente con los contrarrevolucionarios, se margina a los patria o
muerte de los puestos de comando, se
hacen negocios ilícitos con empresas enemigas del proceso y con sus socios que actúan desde afuera del
organismo donde trabajan.
Muy
sutilmente intentan conseguir aliados (as) mediante truculentos juegos donde se puede vender o
comprar sexo. Se hacen pasar por amigos (as) de gente preparada, informada y honesta para sacarles información que luego
venden como propia y les sirve para maniobrar en aguas que les son poco conocidas. Generalmente evaden las discusiones
ideológicas, mucho menos les interesa discutir sobre la corrupción, en todo
caso, cuando lo hacen, de una manera muy elegante la justifican así: “Si alguien de nosotros (as) se hubiese cogido algo, eso sería para dárselo al
partido, por lo que más bien es un gesto revolucionario (...) Yo si gaste esos
reales de la Junta Comunal, pero quien manda al banco a dármelos”, es decir, de
acuerdo esta opinión, habría una corrupción “buena” y otra mala, según sea el tipo de robo. Para esta
calaña de “militantes no existe el Peculado de Uso, de allí que si fundasen
empresas de maletín y tuviesen que usar bienes del Estado para su lucro personal,
muy alegremente dirán que es para ayudar a un compatriota “que está pelando” y
así sucesivamente. Pero a su vez, cuando les conviene, afirman que tienen
amigos muy ricos y exitosos que les
ayudan en sus campañas electorales. Siempre hay una coartada para justificar lo
injustificable...El telón de sus picarescas vidas, sube y baja
constantemente...
Otra actividad que les trae la atención es su participación en el ámbito internacional. No les preocupa que no sean especialistas o expertos (as), lo
importante es que mediante viajes, generalmente financiados por el Estado
Venezolano, hacen contactos de todo tipo con gente que también trabaja en la
cuerda floja. Si alguien les critica su arribismo, inmediatamente lo justifican
diciendo “Si el Dr. fulano ha viajado, porque no lo puedo hacer yo”. Esta labor les resulta muy elegante y les da
buenos frutos políticos y financieros. Su afán de lucrarse a como dé lugar, los
lleva a tolerar la acción del narcotráfico, para ellos, este “no es su problema”
su problema parece ser comportarse como unos verdaderos mercenarios (as).
En
conclusión, ha quedado claro cuáles son las orientaciones fundamentales que deben
seguir los revolucionarios para alcanzar una sociedad socialista, así como
también se ha puesto en evidencia, cuales son las opiniones y prácticas más
comunes que adopta la contrarrevolución abierta o soterrada, para mantener su
dominación y humillar al pueblo trabajador y combativo. En el caso de la Quinta
Columna, esta resulta ser muy peligrosa, toda vez que simula estar con el
Comandante. y con el proceso revolucionario. Actúa enmascarada y en algunos
casos cuenta con el soporte de dirigentes que han llegado a ocupar importantes cargos
partidistas y/o gubernamentales, así sucedió en la URSS, Chile etc. razón por
la cual es necesario y urgente estar bien alerta ante sus sinuosos movimientos,
entre los que predominan actos de corrupción contra el patrimonio público.
¡Es hora de actuar con prontitud, diferir
la lucha pudiese resultar demasiado tarde! Recordemos a nuestro máximo guía, Simón Bolívar “Moral y Luces
son Nuestras Primeras Necesidades.. (
yovic01@cantv.net/gmail.com)