Procesos dialécticos de apropiación crítica de la realidad para la Transformación Social

Atendiendo a que la producción del conocimiento es acción pensada o praxis realizada por los sujetos que no están al margen de las condiciones materiales de su existencia, es menester mirar aunque sea de formar muy general el contexto de relaciones internacionales en que es generado el saber y a los intereses a que sirve.

En un escenario donde cada vez es más creciente la mundialización de los procesos de intercambio económico, atendiendo a una división  de la producción social en creciente diversificación, pero que simultáneamente a ello concentra en menos manos el usufructo de los valores intercambiables que se colocan en el mercado, el conocimiento, y la disposición de la ciencia como expresión sistemática y metódica de este, es casi imposible que no obedezcan a esa misma lógica. Por tanto se globalizan de igual forma los procesos culturales; y  la producción de la intelectualidad y profesionalidad es inherente a la dinámica del monopolio y a la transnacionalización de la explotación del trabajo asalariado.

Es así como nuestra América (como decía Marti), al formar parte de los países que están en la periferia y que sirven de motor al “crecimiento” y “desarrollo” de los países que fungen como centros, para el alcance de los procesos de ruptura con esta relación económica nefasta y destructora de la calidad de vida, de los pueblos oprimidos, esta llamada a construir su propia lógica de irrupción contra lo establecido y aceptado acríticamente.

Estos pueblos afortunadamente, y afrontando los limites que ha querido imponerle una esclavitud avasallante, han comenzado su marcha, y proponen junto a la Republica Bolivariana de Venezuela, como cabeza visible aunque nunca hegemónica, una propuesta de organización social sustentada sobre la búsqueda de la producción económica desde el colectivo para el disfrute colectivo.

En esta doble vertiente, que es la expresión de dos intereses encontrados: por una parte del intento de las potencias hegemónicas que pretenden extender y perpetuar incesantemente su dominio; y por otra la respuesta  emergente, contestataria y contrahegemónica de las poblaciones por muchos años excluidas y negadas en su condición étnica, cultual e idiosincrática

Para dar un impulso a esta intención y búsqueda de un orden social mas humano, es impostergable, al menos como inicio, pensar la posibilidad, idílica tal vez, de un hombre nuevo y una mujer nueva capaz de repensar su posición en este mundo de relaciones que le son hostiles y revertir las condiciones que posibiliten su emancipación. Diría Paulo Freire, su relación con el mundo transitaría por una gran disposición para problematizarlo y pensarlo desde la historia personal en que se inscribe, lo cual realiza en comunión con otros que lo constituyen, como sujeto crítico y de relaciones.

Por tanto, ha llegado la hora de asumir el juicio sobre las posibilidades alcances y límites en la producción del conocimiento desde la epistemología de la relación, del encantamiento y de la liberación para lo cual no nos sirven referentes exógenos sino la institución de un saber que rompa con la copia al calco de los modelos importados de otras latitudes, que atienda a nuestros propios acuerdos y al reino y principio de la necesidad de vivir con la mayor suma de felicidad posible. El conocimiento ha de ser lo que es y para lo que sirve.

Asumir que el proceso de sistematización de nuestros saberes y haceres no transciende nunca el límite del lenguaje natural y de las prácticas que le son inherentes, es asumir también sin timidez, que éste enfoque metódico de investigación ya ha sido categorizado como práctica reflexiva en constante dinamicidad, esto es praxis.

Esta visión de la producción del saber y de la “ciencia” donde todos tienen cabida, es lo que ha de ser el fundamento epistémico (que no da lugar de escape de un posicionamiento político), la que ha de orientar la investigación para la transformación en el marco de proyecto de Revolución Bolivariana en su etapa socialista. Aquí la Universidad Bolivariana de Venezuela juega un papel fundamental en la formación de profesionales comprometidos e incentivadores de la toma de conciencia de los activistas comunitarios, para así lograr los sujetos de la revolución en procura del Socialismo del Siglo XXI. Esta práctica investigativa tiene nombre y apellido, y es lo que hoy asumimos como el vértice o columna matriz del fraguado de la universidad popular revolucionaria, entiéndase y léase: la estrategia metodológica Proyecto, eje de articulación político para la formación del profesional necesario y alcanzar la conciencia para la transformación social.

Prof. UBV - Víctor J. Peralta S.

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