181º Aniversario, del Augusto Congreso Anfictiónico de Panamá

22 de junio. Día de la Unidad Latinoamericana

Con esta frase como premisa, y convertida en consigna nuestro Libertador Simón Bolívar, avizoró el destino de Nuestra América, pronosticando además que “los Estados Unidos están destinados por la providencia a plagar de hambre y miseria la América en nombre de la libertad”.

Hace 181 años, entre el 22 de junio y el 15 de julio de 1826, se reunió en Panamá el Congreso Anfictiónico, el cual tenía el gran objetivo de crear una confederación de los pueblos iberoamericanos, desde México hasta Chile y Argentina. Era el momento cumbre de las revoluciones independentistas hispanoamericanas. Simón Bolívar y el mariscal Antonio Sucre, acababan de liberar el Alto Perú (Bolivia), último bastión del realismo español en el continente. Salvo Cuba y Puerto Rico, toda la América hispana era finalmente libre, luego de décadas de guerras contra el poder colonial.

Parecía llegado el momento de consolidar y cimentar sobre bases firmes la decena de jóvenes repúblicas que acababan de nacer. Era la hora de construir y dejar atrás la fase destructiva que toda revolución conlleva. Había que unirse y reforzarse, pues los peligros acechaban a los inexpertos estados: la anarquía interior, la posibilidad de invasiones de reconquista por parte de Fernando VII apoyado por la Santa Alianza europea, la voracidad comercial del imperio británico y de los ya temibles Estados Unidos.

Pero la aspiración legítima a la unidad latinoamericana, el “sueño” de Bolívar, no ha muerto, sigue presente y activo en la lucha de los oprimidos del continente, de sus clases trabajadoras. Ella ha sido la base de un antiimperialismo siempre presente en nuestros países

Aunque fue él quien vislumbró por primera vez la necesidad de unidad de América Latina para su verdadera independencia futura y delineó proyectos concretos para transformar la sociedad mediante la alianza de los elementos más progresistas de la burguesía incipiente con los sectores más humildes y explotados hacia la construcción de un sistema social más avanzado, equitativo y justo, fueron sus enemigos (los que hoy son opresores y arrogantes con sus pueblos, pero sumisos y cobardes con el imperio de los Estados Unidos), los que se perpetuaron en el poder, manteniendo para ello la dispersión de nuestra América.

El gran proyecto de Bolívar fue la transformación de la lucha anticolonialista por la independencia en un régimen revolucionario que asumiera los profundos cambios democráticos, por el camino del progreso de la situación material y social de las masas populares. En el fondo de la gran frustración histórica Latinoamericana sigue trunco este proyecto. "Lo que Bolívar dejó sin hacer, sin hacer está hasta hoy. Porque Bolívar tiene qué hacer en América todavía", escribió sabiamente José Martí. Culminar la obra bolivariana es la tarea de los nuevos hijos revolucionarios de América.

El discurso de El Libertador ante el Congreso de Angostura, escrito bajo las más difíciles circunstancias, asediado por las plagas y padeciendo fiebres palúdicas mientras navegaba por el Orinoco, después de la agotadora campaña junto a Páez, y sus míticos Centauros del Llano, es la más importante pieza política de cuantas escribiera su pluma iluminada (todo colombiano debería leer este documento, pues es allí, donde mejor se expone el pensamiento bolivariano).

Pero es Bolívar quien precisa objetivos y con realismo y tenacidad, mantiene y lucha por estas ideas, hasta culminar sus esfuerzos en el congreso de Panamá.

Y fue aquel 15 de Agosto de 1805 en compañía de su maestro y de Fernando Toro formuló aquél histórico juramento:

"Juro delante de Usted, juro por el Dios de mis padres; juro por ellos, juro por mi honor, y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español" .

Este 22 de junio del 2007, se conmemora el 181 Aniversario, del Augusto Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por nuestro Libertador Simón Bolívar como un intento para consolidar la unidad Latinoamericana y Caribeña de las recientes naciones que se liberaban del yugo imperialista español, con la idea de lograr la definitiva emancipación de nuestros pueblos contra todo intento de dominio imperialista, advirtiéndonos incluso de las intenciones de la gran nación del norte, que desde entonces conspiraba contra cualquier intento de unidad de nuestros pueblos, en su único interés por mantener a las nuevas naciones bajo su dominación y explotación.

El Congreso Anfictiónico de Panamá sesionó desde el 22 de junio hasta el 15 de julio de 1826. Bolívar recogió en la convocatoria, cartas circulares libradas en Lima el 7 de diciembre de 1824, el sueño de Miranda y los otros grandes próceres, que era su propio sueño. Se iniciaba indicando que después de las luchas libradas por la Independencia (aún no completada, pues faltaban dos días para el gran Ayacucho), “es tiempo ya de que los intereses y las relaciones que unen a las repúblicas americanas, antes colonias españolas, tengan una base fundamental que eternice, si es posible, la duración de estos gobiernos”. Y se proponía forjar el “cuerpo anfictiónico” mediante una Asamblea de Plenipotenciarios que representaría la unidad para todos los intereses comunes y decisiones públicas fundamentales.

Junto con la lucha por reivindicar las ideas de nuestro Libertador Simón Bolívar y por lograr la unidad Latinoamericana y del Caribe con contenido antiimperialista es necesario destacar el día de la inauguración del Congreso Anfictiónico, así como la fecha de la circular-convocatoria de Simón Bolívar (7 de diciembre de 1824) y todo lo relativo al Congreso.

Todos los Países de América Latina están unidos al congreso de Panamá. Conquistar la independencia de Puerto Rico y la de Cuba que ya ha sido conquistada, junto a la voluntad de unir todas las naciones en una confederación es la tarea común de todas la republicas hermanas, este era uno de los objetivos concretos que el libertador Simón Bolívar se proponía en el congreso anfictiónico.

Concluir el Sueño del Libertador es la tarea que nos corresponde a todos, los Revolucionarios, Demócratas y Patriotas, que haremos de nuestra América una sola nación unida, libre, Soberana y sin intervención extranjera alguna.

Es perfectamente válido, pues que toda Latinoamérica conmemore el 22 de junio como símbolo de su Unidad.

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