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Esta
historia nos llegó por el correo de Internet, creemos que
conocerla será útil a nuestros lectores. Veamos.
“Mi
hija de cinco años tenía un fuerte dolor de barriga,
pasó la noche incómoda. En la mañana la llevé
a la clínica donde no dieron con la causa del dolor: ecos,
exámenes de sangre… todo fue en vano. La niña
aparentemente estaba sana, sin embargo seguía el dolor. Estaba
desesperada, si usted es padre seguramente comprenderá.
Al
regresar a casa llamé a mi mamá y le conté lo
que pasaba con su nieta. Ella, por aquello que más sabe diablo
por viejo que por diablo, dijo:
“Ese
es el típico dolor de barriga del niño que no quiere ir
a la escuela, dile que mañana no la llevarás a la
escuela”. Dicho y hecho, como por arte de magia el dolor se esfumó.
Llamé
a mi mamá para darle las gracias, y me dijo:
“Solo
hemos resuelto la mitad del problema, ahora falta indagar la causa
que le produce el rechazo, averigua con mucho cuidado, no la
presiones”.
Ya
en la noche, después de mucho intentarlo, helados, caramelos,
hasta un reloj y una linterna le compré, ella me dio la causa
de su rechazo a la escuela. Tuvimos la siguiente conversación:
“Mama,
lo que pasa es que no sé colorear”.
“Eso
no importa, a la escuela se va a aprender”.
“-Los
otros niños saben, y los felicitan, a mí no”.
“-No
importa, yo te felicitaré.”
“-No
es lo mismo, además mis compañeros no quieren jugar
conmigo, me rechazan”
“No
creo…¿por qué?”
“-Es
que supieron que yo soy chavista”…
“-Te
dije que no hablaras de eso en la escuela”.
“-Sólo
le conté a mi mejor amiga y ella se lo contó a todos.”
“No
importa mija, mañana vas y les dices que ya no eres chavista”
“No
puedo, eso sería como irnos a vivir a Júpiter”…
En
resumen, la niña dijo que era chavista y sus compañeritos
de cinco años, la rechazan al punto que ahora le da pánico
ir a la escuela.
Deducimos
que esos niños son reflejo del sentimiento que impregna a sus
padres. Y es lícito pensar que en esa clase media el
antichavismo tiene su fundamento en ese odio insano que los niños
absorben.
El
espíritu fascista de abril, cuando salieron a perseguir a los
líderes chavistas, o cuando atacaron el monumento a Danilo, y
cacerolearon de contento por su asesinato, o cuando no quisieron
atender al Vice, está intacto.
Tanto
darle a la clase media, tanto halago, tanto beneficio, y allí
a los niños chavistas aún les duele la barriga al
pensar en ir a la escuela.
Sin duda
es un elemento a tener en cuenta, a la hora de diseñar
políticas.
¡Hagamos
el Socialismo, no hay excusas!
¡Rodilla
en tierra con Chávez y el Socialismo Auténtico!