El Seniat dentro del Socialismo del siglo XXI (Parte I)

Entrando en materia, lo más lógico es tratar de hacer un esfuerzo, no obstante corramos el riesgo de equivocarnos, en el intento por definir que es realmente este nuevo tipo de Socialismo, El Socialismo Del Siglo XXI.

En este particular, opino que dicha corriente político-social debe tener implícitas las siguientes características, constantes y sinequanon para su definición.

Primera Característica:

El Socialismo del Siglo XXI es y debe ser, en esencia por obvio que parezca, eminentemente social y digo esto, porque por obvio, son muchas veces que los detalles que definen el verdadero espíritu de las cosas son omitidos, si no me creen, vean lo que paso en la Rusia Socialista , su fracaso no estuvo en la naturaleza socialista, por el contrario entre otras cosas su fracaso se derivo del olvido del hombre como piedra angular del proyecto socialista y termino siendo visto por las autoridades Rusas como un instrumento y entonces el hombre irrumpió y actuó en función de su propia liberación.

Que no se olvide nunca, pues, que El Socialismo del Siglo XXI debe ser eminentemente social y humanista.

Segunda Característica:

El Socialismo del Siglo XXI es y debe ser Revolucionario, es decir, debe ser un movimiento de ideas y acciones tendientes al rompimiento de paradigmas ajenos y/o propios, con el fin de evitar ser instrumento de su propia destrucción, pues si una revolución no se mueve y no se auto renueva corre el riesgo de pasar de ser una corriente política, e involucionar en un dogma, rígido, estático, caduco, muerto pues. Véase el ejemplo Chino, 50 años en revolución y sin duda seguirá dándonos sorpresas.

Tercera Característica:

El Socialismo del Siglo XXI, debe ser SOLIDARIO y VALIENTE para defender su derecho a serlo, esto debe entenderse como la expresión humana y cristiana de tender la mano al que mas lo necesite, no obstante se corra el riesgo del enfrentamiento con el poderoso que oprime o el lacayo que se somete y traiciona. Existen países en el mundo cuyos ciudadanos pagan caro todos los días el precio de ser dignos, seriamos poco menos que cobardes si no levantáramos nuestra voz ante la injusticia. Si hubiera menos cobardes en el mundo, menos injusticias se cometerían.

Cuarta Característica:

El Socialismo del Siglo XXI es y debe ser autóctono y a la medida de la sociedad en la cual se desarrollara la corriente revolucionaria, ya que mientras se mantenga claro el norte propuesto por las tres primeras características la dirigencia puede concertar en la toma y adopción de medidas que crean necesarias para el logro de los sublimes objetivos del Socialismo. La adopción de viejas recetas socialistas a ultranza no nos haría diferentes victimas a la imposición o adopción de recetas del FMI o el Banco Mundial. Nuestra Republica Bolivariana de Venezuela es única y debemos ser orgullosos de nuestro gentilicio Bolivariano, pero no por ello, por ejemplo, podremos creernos la panacea solución de los problemas del mundo, así como en su tiempo lo pretendió la URSS y ahora lo pretende ser Estado Unidos de Norte América. Solo podemos pretender ayudar y ser ayudados siempre y cuando mantengamos y exijamos el respecto a la dignidad de nuestros pueblos. Por lo que deberíamos agregar al concepto de Socialismo del Siglo XXI, el apellido, y no cualquier apellido, si no el del mas grande hombre nacido sobre la faz de esta tierra-mundo después de Jesús y de quien no debemos dejar nunca que nadie nos llame a no sentirnos orgullosos, indudablemente hablo de Bolívar, quien libertó a lomo de caballo 5 naciones y cuya única paga aspirada más no exigida por él fue la de ganarse el derecho de ser llamado Libertador. Es por ello que dentro del concepto de esta cuarta característica podemos sentirnos orgullosos de llamar a este modelo de socialismo, Socialismo Bolivariano del Siglo XXI.

Quinta Característica:

El Socialismo del Siglo XXI es y debe ser fuente de inspiración de desprendimiento material, debe ser matriz de ejemplo, que someta la mala semilla del egoísmo y la ambición personal, ante la perspectiva del beneficio colectivo verdadero.

Es decir, malo no es tener o poseer, malo es subyugar la naturaleza perfecta del espíritu humano inspirado por dios y relegarlo a un simple estorbo, cuando éste a manera de conciencia nos dice en nuestro corazón que es lo verdaderamente importante en la vida, y esto, verdaderamente importante, no es otra cosa que la vida misma, propia o extraña.

La mas dura de todas las características del SOCIALISMO DEL SIGLO XXI es esta sin duda, incluso desde los tiempos de Jesús nuestro señor, pues seguramente recuerdan, cuando un gentil de la época le pregunta “¿señor que debo hacer para ser salvo?” y Jesús le respondió “deja todos tus bienes a los pobres y sígueme” y el rico bajo el rostro y se fue sin hacer caso a Jesús.

Yo no les pido que dejen todo lo que tanto trabajo nos ha costado conseguir (una casa, un carro, etc.) yo solo y en lo personal espero, que llegado el momento, podamos saber distinguir que es lo verdaderamente importante tanto para nosotros como para la patria en su conjunto.

No obstante, dentro del Socialismo del Siglo XXI, el ejemplo debe provenir de la misma fuente de los estratos de poder, difícil exigencia esta, pero necesaria cumplir, necesitamos de Ministros, Presidentes de Instituciones, Jefes de Oficinas Publicas, Gobernadores y Alcaldes, que nunca dejen de ser pueblo, y tener la valentía de dar la cara ante sus ciudadanos y compartir el día a día en la calle tal y como lo enfrentan ellos todos los días, en su cola para tomar el bus o la camionetica con todo los riesgos que ello implica, el alzar las banderas de la probidad aunque dentro de los círculos podridos de poder sean catalogados de locos o estupidos.

Merecemos y necesitamos de lideres que con su ejemplo y su espíritu de humildad nos den la fuerza necesaria para desarraigar de nuestro corazón el egoísmo propio de la ambición burguesa capitalista, que nos arrullo hasta hace poco con sus cantos de sirenas y que nos prometían un mundo sin enfermedades y dedicado al ser humano, para los principios de este siglo y que no obstante tanto adelanto científico, las enfermedades no solo no se han acabado, si no que por el contrario se han incrementado, y el ser humano ha terminado siendo, dentro del esquema capitalista, solo un objeto desechable y descartable con derecho solo a la cuota de felicidad que él pueda comprar o financiarse.

Sexta Característica:

El Socialismo del Siglo XXI debe entender la importancia de la retroalimentación con el resto del mundo, entenderse como parte de este mundo, distinto sí, pero parte indivisible de éste. El Socialismo del Siglo XXI entiende entonces que comparte este mundo incluso con las corrientes de pensamientos más reaccionarias y que tanto daño han podido causar a la humanidad. Lo importante es que pueda luchar por absorber (no ser absorbido) y transformar lo mejor de los países del orbe, no obstante dichos países sean gobernados por indignos.

El mismo Libertador Simón Bolívar, quien fuera vilipendiado por la elite política Estado Unidense de la época, nunca se cegó y al ser inquirido sobre el sistema de gobierno federal y el éxito de dicho sistema de gobierno en el país norteño, el Libertador respondió, que si ese sistema funcionaba allá no era porque dicho sistema fuera perfecto, sino que se debía a la cualidad de ciudadanos de sus habitantes, obvio pues, fue el hecho que el Libertador dentro de lo malo, pudo reconocer esa admirable cualidad de ciudadano que caracterizaba en dicho momento al habitante de aquellas tierras.

A donde quiero llegar con todo esto, solo a la idea de que el Socialismo del Siglo XXI debe reclamar su derecho a no ser bloqueado ni desde afuera ni desde dentro, y que debe abrirse al mundo en la medida que esa apertura en todos los ámbitos del pensamiento y la acción humana, no interfieran o entorpezcan la manifestación o desarrollo de todas las características antes mencionadas y que le sean propias.

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