Bolivarianismo, una ideología política

“Si hay una violencia justa, es aquella que se emplea en hacer a los hombres buenos y, por consiguiente, felices; y no hay libertad legítima sino cuando ésta se dirige a honrar la humanidad y perfeccionar su suerte”

Simón Bolívar

Generalmente se interpreta el BOLIVARIANISMO como una semblanza al Padre de la Patria, que se recuerda con himnos y desfiles en determinadas fechas patrias, donde la elite intelectual se engalana con elocuentes discursos patrióticos, mientras las ofrendas de la cinta tricolor entrecruzada en aromas de flores y letras de escarcha, adornan el Panteón Nacional y la mayoría de las Plazas Bolívar de nuestra geografía nacional… Nada más alejado de la verdad… El BOLIVARIANISMO no es un icono ni un Logo que sirve para adornar las oficinas públicas, los afiches patrios y las Vallas que adornan nuestras ciudades, que antes mostraban sólo la imagen del Libertador, y que hoy lo acompañan otras figuras relevantes del acontecer histórico de este continente, donde no nos es extraño ver a Bolívar y el Che, Bolívar y Martí, Bolívar y Zamora, Bolívar y Perón, entre otras composiciones gráficas… Dicho de otra manera, los procesos revolucionarios en nuestro continente, más allá del mérito y la gloria de sus protagonistas, necesitan del aura del Libertador Simón Bolívar para salir del closet de la historia, y convertirse en actualidad y bandera revolucionaria de los pueblos… Sólo Simón Bolívar está vigente como hace 185 años, cuando su espada cabalgaba en mil batallas convertida en un himno de leyenda que hoy se canta en todos los rincones del continente:

“Alerta… alerta… alerta que camina… La espada de Bolívar por la América Latina”

Es una reflexión para mucho de los líderes de esta revolución bolivariana acantonados en sus parcelas partidistas, que cada vez se alejan de las enseñanzas y la ideología del Padre de la Patria, para escuchar esos cantos de sirena que amenazan con convertir este proceso revolucionario en un arroz con mango; no así para el Presidente Chávez, que se ha convertido en el verdadero inductor de la vida y obra de Bolívar.

No es una apreciación, sino una crítica y una triste realidad que debemos denunciar todos los bolivarianos que sí hacemos del BOLIVARIANISMO un culto fundamentalistas a una ideología política única e inimitable, que responde a la querencia del pueblo según sus realidades sociales, culturales y continentales; como bien nos señaló Bolívar:

“Nada es tan conforme con las doctrinas populares, como consultar a la nación en masa, sobre los puntos capitales en que se fundan los Estados.... De este modo, su juicio es puro, su voluntad fuerte; y por consiguiente, nadie puede corromperlo, ni menos intimidarlo. Yo tengo pruebas irrefragables del tino del pueblo en las grandes resoluciones; y por eso es que siempre he preferido sus opiniones a las de los sabios”

Simón Bolívar

En cuando a la denuncia que formula este escrito, estas son algunas de las críticas que hacemos los bolivarianos:

1) El pasado 24 de julio, fecha conmemorativa al nacimiento de nuestro Libertador, ni siquiera una referencia histórica se plasmó en la prensa nacional; omisión inaceptable que incluye a la prensa escrita a fin con el gobierno bolivariano

2) No existe en los medios de comunicación del gobierno un programa televisivo o radial referido a nuestro Libertador; e incompresiblemente, en Venezolana de Televisión, VIVE Televisión y TELESUR, se transmiten enlatados sobre Don Quijote, Los Miserables, y algunos personajes hispanoamericanos de indiscutible valor histórico, pero ningún programa se produce sobre Bolívar

3) En nueve años, podemos contar con los dedos de la mano los libros que han sido publicados sobre Simón Bolívar, no obstante que la revolución controla más de 250 alcaldías, 22 gobernaciones de estado, y un Poder Ejecutivo con suficientes recursos económicos para imprimir obras del Libertador

4) La Sociedad Bolivariana se mantiene en el mismo anonimato del pasado de la Cuarta República, y aún haciendo menos presencia que en sus años dorados, cuando algunos de sus directivos hicieron del tema de Bolívar un personaje que había que venerar, y mensualmente se publicaba un Boletín especial

5) Con bombos y platillos estamos promoviendo el Cine Nacional, donde se discuten guiones de mil temas favoritos para la audiencia: históricos, jocosos, sociales, escabrosos, novelescos, y hasta marginales como les encanta a la mayoría de nuestros libretistas, pero ninguno sobre Simón Bolívar

6) La Academia de la Historia que por tradición y estatutos se constituyó principalmente para resguardar el legado de Bolívar, rescatar los valores patrios, promover las enseñanzas del Libertador y hacer honor al Padre de la Patria, por primera vez lleva a su directiva a un ANTIBOLIVARIANO y enemigo acérrimo de Bolívar. Me refiero a Manuel Caballero, declarado enemigo de Bolívar, y que acaba de publicar su obra magistral “No Soy Bolivariano”, no obstante que éste iletrado personaje, es heredero del número 17 que por tantos años llevó un insigne bolivariano como José Luis Salcedo Bastardo.

7) El Socialismo del Siglo XXI se ha convertido en el Norte que nos conduce la revolución bolivariana, y hoy se debate sobre su concepción y objetivos… Estamos inventando la pólvora..! Nuestra revolución ya tiene nombre y apellido, tal cual fue idealizada por nuestro máximo líder y estadista, Simón Bolívar, según nos legó en tres postulados, que constituyen la columna vertebral del Socialismo Bolivariano, como la ideología de un programa político que forma parte de la genética de este pueblo:

“Tan solo el pueblo conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no un poderoso, ni un partido ni una fracción. Nadie sino la mayoría es soberana y dueña de su destino”

Simón Bolívar

“El Sistema de Gobierno más perfecto, es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”

Simón Bolívar

“El fundamento de nuestro Sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad; está sancionado por la pluralidad de los sabios, como también lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; todos deben ser valerosos y todos no lo son; todos deben poseer talentos y todos no los poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen estas diferencias por que colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, les den una igualdad ficticia, propiamente llamada política social”

Simón Bolívar

Con respecto a esta dicotomía ideológica que se respira en el ambiente revolucionario, con dos posturas ideológicas que no siempre encuentran puntos de convergencia: Socialismo Marxista Vs. Socialismo Bolivariano, es oportuno recordar las palabras de Uslar Pietro:

Bolívar no terminó en San Pedro Alejandrino; el hombre excelso, está aquí, sigue entre nosotros a cada hora de nuestra agitada y divagante existencia, luchando, como lo hizo siempre, para que lo entendamos, lo sigamos y hagamos de esta tierra lo que él quería que fuera: Patria de libertad y de justicia, hogar de armonía y de progreso, palenque de nobles ideas y República sólida y creadora según su fórmula imperecedera: “hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados, constituyen la República”

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Jorge Mier Hoffman


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