Fases del Socialismo de este Siglo XXI

Hay mucha preocupación en la izquierda venezolana acerca de cómo implementar
esta transición del Capitalismo al Socialismo, sobre si ha estado en lo
correcto, o no. Las opiniones se hallan encontradas, unas más exigentes que
otras, y hasta muy radicales algunas de ellas.



Por ejemplo, algunos califican como keynesianas las medidas tomadas tanto
por el Presidente Chávez como por el Presidente Maduro. Entregar viviendas
bien equipadas, dotar a muchas familias de lavadoras, neveras, televisores,
canaimitas, tabletas, pensiones a quienes jamás trabajaron en sus 60 años,
etc., y sobre todo haberle entregado a manos llenas los dólares del pueblo a
los mismísimos capitalistas que no han pasado de ser rentistas y parásitos
del Erario Público, quienes hasta las retenciones del IVSSO y de la Renta se
la las cogieron impunemente[1].



Evidentemente, tales críticos y analistas no parten de la situación concreta
hallada por Chávez cuando llego al Poder, sino que lo hacen desde una
abstracta sociedad burguesa que debía cambiarse en los mismos términos que
pudo haberlo hecho la Cuba de Fidel, por ejemplo, o como lo hizo la Rusia
poszarista.



La Venezuela hallada por Chávez, más que una sociedad capitalista fue una
sociedad recolectora de recursos naturales, principalmente de petróleo que
alimentaba un Presupuesto Nacional y monopólico derivado de los escasos
pagos y regalías que realizaban a duras penas las concesionarias inglesas,
holandesas y norteamericanas.



El cuadro hallado por Chávez nos dice de una sociedad con más de 40% de
pobreza crítica y un hacinamiento en ranchos de más de 1MM de familias que
hasta comida de animales llegaban a ingerir, o sea, desperdicios hallados en
los basureros y pipotes de basura de los supermercados y afines.



Ese cuadro se completaba con unas cuantas familias que se lo cogían[2] casi
todo, representantes y testaferros de los capitalistas extranjeros,
principalmente yanquis[3], con lo cual ese Presupuesto resultaba
forzosamente deficitario y "socorrible" por los buitres del Fondo Monetario
Internacional.



Como se sabe, la mayoría de quienes votaron por la opción Chávez venían de
las filas de Ad y Copei, hastiados de tantas mentiras y frustraciones
sociales. Resulta obvio que la corrupción de la IV República siga prendida
hasta ahora en los cuadros gubernamentales. Ninguno de estos corruptos ha
sido ni será chavista ni revolucionarios: son y han sido adecos y copeyanos
quienes se montaron en el portaviones de Chávez.



De manera que ante ese cuadro de miserias y muchedumbres, insvisibilizadas
hasta ese momento, las primeras medidas forzosamente tenían que ser las del
empoderamiento de los más necesitados, a fin de, en un segundo momento,
poder exigirle sentimientos de "patria", habida cuenta de que-lo hemos
planteado desde hace años, desde antes de la Gran Misión Vivienda-, mal
podía exigírsele amor a la patria a quienes no tenían ni siquiera un catre
donde caerse muertos.



El gobierno del Presidente Chávez debía darle confianza al empresario
burgués a pesar de conocerlo perfectamente, dadas las características que a
todas luces exhibía el liderazgo que lo acompañó desde un principio.



La redacción y lucha por una nueva Constitución Originaria, timoratas
expropiaciones de tierras ociosas, el Control de cambio que deficientemente
pretendía evitar la fuga de divisas, la megajornada alfabetizadora y la
dotación de servicios medicoasistenciales completaban el paquete socialista
de medidas pretransitorias, presocialistas.



El resto de las medidas tomadas luego de los varias modalidades golpistas
que sucedieron al frustrado golpe de Estado 2002 estuvieron destinadas a
mantener la paz social y la maduración de la conciencia de quienes por
primera vez usaron el papel higiénico como parte de su cesta básica, que por
primera vez comían más de una buena comida/d, etc.



Romper abiertamente con quienes mantuvieron enceguecida durante centurias a
una población desalfabetizada, con unos trabajadores aburguesados a quienes
hoy conocemos como "escuálidos" no es como soplar y hacer botellas. Se trata
de fases previas de la posible transición al Socialismo, como, valga la
redundancia, transición a la sociedad comunal que hoy empieza a dar sus
primeros pasos.




[1] No se conoce caso alguno de un empresario sometido al reintegro de tales
retenciones.

[2] Los cabezas de esas familias las observamos en los videos de la toma
golpista de Carmona Estanga.

[3] Hoy conforman la llamada derecha política, enemiga jurada del presente
movimiento socialista


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Manuel C. Martínez


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