El manipulador del inocente pueblo o, ¿el “inocente” pueblo manipulador?

Estamos disfrutando en Venezuela de un Gobierno que vela por todos los aspectos sociales de un pueblo. Aspectos sociales ya reconocidos por entes mundiales con estadísticas científicas y muestras de altísima credibilidad. Salud y medicinas gratuitas con médicos especialistas y una estructura física  de alta tecnología regada por todo el país. Universidades, liceos, escuelas y guarderías con insumos, alimentos y docentes bien pagados, y todo este derecho también gratuito. Gozamos de muchas misiones como la Misión Sonrisa para que nuestros hombres y mujeres ya no sean los desdentados de antes y, es gratuito. La Misión Alimentación tiene en todo el país una red de tiendas, supermercados y operativos con venta de alimentos que ha minimizado el hambre y nos oferta la comida subsidiada sin hacernos preguntas. Tenemos la misión Negra Hipólita donde hombres y mujeres caídos en desgracia por las drogas  o el alcohol tienen medicinas, albergue y un personal profesional bien capacitado, razón suficiente para darnos cuenta que en muy pocas ocasiones se ven mendigos, machohembras adultos abandonados en las calles o niños de la calle en toda Venezuela. 

Tenemos en todo el país casas de alimentación donde las personas con problemas de empleo y pobreza, ya minimizada en más de un 80%,  acuden y reciben su almuerzo o cena de forma gratuita. Lentes, sillas de rueda, muletas gratuitas y pensiones,  que hacen de los hombres y mujeres  con alguna incapacidad tener un aliciente de parte del Estado. Los adultos mayores en su gran mayoría ya cuentan con una pensión digna equivalente al salario mínimo y poco a poco se integran mensualmente más de 40 mil adultos mayores.  

La Gran Misión Vivienda Venezuela, está construyendo en este mismo momento, tres millones de casas y apartamentos que subsidia en su totalidad la gran mayoría y, una buena parte,  es entregada a quien la necesite con cómodas cuotas mensuales por treinta años y con interés casi nulos.

PERO mientras en ninguna parte del mundo está sucediendo esto, mientras en gran parte del mundo las catástrofes naturales ocasionan desastres y las lluvias dejan sin hogar a millones, y los terremotos devastan pueblos y dejan lamentables perdidas y nadie, ni gobiernos ni filántropos,  se preocupan por el dolor ajeno y si lo hacen es  a cuenta gotas, en nuestra República Bolivariana de Venezuela, el Gobierno que preside Hugo Chávez Frías, previene esos lamentables sucesos y suple con el derecho y ayuda necesaria además de refugios a tiempo a cuanto damnificado se presente.  Añadiendo que toda suerte de crisis económicas en los países capitalistas de todo el mundo es una macabra realidad, mientras que en Venezuela no afecta por las prevenciones económicas que maneja a la perfección el Gobierno y que ya reconocen los economistas del imperio que es difícil se presente.   

PERO con asombro, un no muy pequeño sector de ese pueblo venezolano que se beneficia de todo lo antes citado, protesta con carteles "cristianos" y piden que no les den más refugio, sino que,  quieren casas y apartamentos de manera inmediata. Que no quieren refugios, que Chávez  tiene que parir las casas o con chasquear los dedos y que las lluvias y deslaves son culpa del presidente.  

Todo esto nos lleva al recuerdo bíblico de cómo el asesinato del Cristo fue pedido por el mismo pueblo cuando gritaron ¡crucifícalo!, ¡crucifícalo! Lo canjearon por Barrabas y el manipulador del "inocente" pueblo se lavó las manos.  

La manipulación es herramienta sofisticada y científica que día a día se hace más experta. El manipulador está atento para cuando hace su trabajo desde la mismísima sombra que el pueblo le brinda, usar el aguamanil y lavarse sus manitas frente al mismo pueblo. De esto hace siglos y la pregunta es: ¿con tanto lavarse las manos el manipulador, es posible que el pueblo aprendió a manipular? A mi modo de ver las cosas y ser consecuente con un amplio sector del pueblo de todo el mundo que trata de liberarse del canalla eterno, existe un "inocente" pueblo que también manipula.

Un pueblo que manipula con la desgracia que provoca en su propia cara el manipulador. Y que el manipulador,  cuando no logra maniobrar con sus métodos sutiles como la religión, la publicidad, el consumismo y los medios de descomunicacion, echa mano de la viveza de ese pueblo "inocente"  que también aprendió a manipular.   

¡Chávez es humanidad!

 

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Hernando Cortés Pico


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