Un patriota

Acostumbro a oír los discursos del presidente Chávez cuando se tratan de conmemoraciones y fiestas patrias, en donde el presidente delinea los futuros acontecimientos en los que debemos estar atentos, si en verdad nos interesa el devenir de la patria. Por bien o por mal, siempre es muy bueno estar al día con las palabras del presidente.

Tal fue mi sorpresa cuando en medio de un discurso lleno de ese furor que él le imparte a sus mensajes menciono el nombre de Mario Briceño Iragorry, mi abuelo paterno. Cito “Por ahí venía leyendo en el helicóptero —pásame la carpetica— una expresión de un venezolano, que incluso llegó a ser anticomunista, no fue un hombre de izquierda pues, pero fue un patriota, un intelectual consciente, Mario Briceño Iragorry. Aquí está la frase, Mario Briceño Iragorry.”

Que sorpresa tan inmensa para mi, después de haber vivido meses largos, desde septiembre de 2009, cuando el gobernador de Trujillo, publicara el decreto No. 277 en donde hace unos considerando en contra de mi abuelo, tan descabellados que parecían sacados de un cuento de ficción del siglo XIX. El año pasado cambiaron el nombre a la biblioteca Mario Briceño Iragorry, tomando como escusas las enfermizas reparos de los asesores del gobernador del estado Trujillo. Hoy se llama Antonio Nicolás Briceño. Para tratar sobre este pariente hay tiempo y espacio.

Como dijera el siempre recordado Manuel Cabellero, en la Academía Nacional de la Historia, el 19 de noviembre 2009. Don Mario y el Diablo; Cito: “Debo comenzar confesando que me sentí muy incómodo cuando se me encargó pronunciar estas palabras en homenaje a Mario Briceño Iragorry. En primer lugar, porque, con una indignación comprensible, se concibió éste de hoy como un desagravio al acto de barbarie cometido contra su nombre por algún oscuro burócrata de esos que tanto despreciaba Antonio Machado porque “embisten cuando les da por usar de la cabeza”. Me negué a participar en un desagravio por considerar que agravio no hubo: no insulta quien quiere sino quien puede.”

Hoy ya ha transcurrido mucho tiempo para recordar las cantidades de cosas que se hicieron para que el gobernador Cabezas derogara ese infame decreto; que lo que hace es desprestigiarlo en vez de lo contrario. Lo pone como un gobernador ignorante de la historia del estado que gobierna y además de enseñar las grietas por donde se le pueden meter las alimañas, siempre buscando de carroña para mantenerse.

Ya lo dijo el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela en el acto de “Conmemoración del Día de la Armada y 189º aniversario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo Base Naval Contralmirante Jesús Armario, Puerto Cabello, Edo. Carabobo Martes, 24 de julio de 2012, que : “Mario Briceño Iragorry fue un patriota, un intelectual consciente”.

Ahora debemos hacerle un desagravio público, en Trujillo, por el Gobernador de esa entidad a Don Mario Briceño Iragorry, en presencia de los familiares del distinguido patriota y nacionalista, de los amigos y de todas las personas que han tenido siempre respeto por este caballero de las letras y que tanto ha enseñado a este país.

Los detractores seguirán alimentándose de sus desperdicios intelectuales, si así se pudiera llamarse a esas cosas.


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