Retomando a los distritos industriales ¿Modelo aún viable para Venezuela?

El gobierno bolivariano revolucionario en su afán por convertir a Venezuela en una "pequeña potencia", no escatima esfuerzos en lograr la mayor suma de felicidad posible para todos los venezolanos y venezolanas. Para nadie es un secreto que las reglas de juego y los cambios institucionales van de la mano con el avance de una gestión de gobierno que se ampara en un proceso de cambio revolucionario, con valores socialistas: Independencia con Igualdad y Justicia Social, y donde se busca avanzar en la restitución progresiva de los equilibrios económico, social, político, territorial e internacional de Venezuela. Es por ello que la Revolución Bolivariana sigue empeñada en apartarse de los modelos de desarrollo previos: el desarrollista y el neoliberal; algo difícil de verificar que hasta ahora se haya logrado, sobretodo si se toma en consideración que todavía se observan señales que nos atan a esos modelos previos, por ejemplo, la aún poca racionalidad en el consumo y la producción.


El modelo de desarrollo endógeno permaneció escondido durante mucho tiempo, y fue gracias a la sabiduría del Presidente Chávez donde se comienza a retomar el tema, y es que posiblemente desde los gobiernos anteriores a nadie le interesaba hacerlo; las pocas personas que conocían el término estaban visiblemente a favor del capitalismo imperante en Venezuela.

Con el modelo de desarrollo endógeno se busca potenciar las capacidades internas de la nación, región o comunidad local; es por ello que el factor territorial juega un papel fundamental, por la incidencia que éste tiene en la dinámica económica local; de allí que sea la población en un determinado territorio que con sus propias capacidades emprendan acciones para impulsar y dirigir sus propios cambios. Estos cambios en el modelo endógeno deben inducir a una obligada evolución de las sociedades: Sociedades con mayores capacidades para resolver, desde adentro, sus problemas.

Los distritos industriales, para algunos autores, se cuentan entre los modelos de desarrollo endógeno. Los distritos industriales como los definió el economista italiano Becattini "Es una entidad socio-territorial caracterizada por la presencia activa, en un área territorial circunscrita, naturalmente e históricamente determinada, de una comunidad de personas y de una población de empresas industriales” (Becattini, 1987). Como se puede observar hay una estrecha relación con el modelo de desarrollo endógeno, al referirse a las sociedades que hacen vida en un determinado territorio. Por supuesto, en ambos modelos, se consideran las políticas territoriales que permiten la creación de un ambiente económico y social favorable.

Además de la importancia que cobra el territorio, se deben añadir otras variables que son de especial relevancia como son: la división del trabajo, la cooperación entre las empresas, la interacción con la comunidad local que habita y trabaja en dicho lugar, y el papel de las instituciones en garantizar las reglas del juego (North, 1994).

Los distritos industriales tienen su máxima expresión de desarrollo en las "especializaciones territoriales" que se logra a través de estos. Esta especialización es producto del conglomerado industrial, que facilita las constantes y reciprocas interacciones entre las empresas que hacen vida productiva en el distrito. Estas interacciones tienen su forma en un esquema de relaciones que puede ser:

Horizontal. Empresas que ofrecen los mismos productos y servicios, por lo que compiten entre ellas, pero a la vez cooperan entre sí en algunas actividades, como por ejemplo la compra colectiva de materia prima.

Vertical. Red de Empresas que se organizan de tal forma de ofrecer partes de productos y servicios mediante la fragmentación en varias fases separadas (Especialización productiva), dando la sensación de funcionar como un todo.  

La preparación de los distritos industriales definitivamente comienza con la creación de un tejido industrial, sin embargo, esto no es suficiente, es necesario que las empresas estén concentradas espacialmente y especializadas sectorialmente, lo que da origen a una especie de “correderos industriales" en áreas de especial interés para el país: Agricultura y Ganadería, Comunicaciones, Transporte, Computación, Petróleo y Gas, entre otras.

Hay que tener claro que en países como la Italia del “milagro económico” (inicios  de  los 70),  la aglomeración de empresas de la misma rama se dio de forma espontánea, producto sin embargo de las potencialidades que ofrecía las regiones del norte de Italia (que para ese entonces tenían poca actividad industrial): Una peculiar y compleja combinación de elementos históricos, sociales, políticos y culturales que permitieron que se generaran ambientes locales propicios para el desarrollo de sistemas productivos dinámicos que difícilmente son reproducibles en otro lugar.

En los gobiernos venezolanos anteriores,  las llamadas aglomeraciones industriales de empresas, no se dieron de forma casual, sino principalmente a una decisión empresarial tomada siguiendo meramente criterios de rentabilidad económica, esto es, procurando los máximos beneficios industriales y los mínimos costos de producción. Al tener como modelo de desarrollo el neoliberal, en algunos casos, no importaba si por ejemplo se desconcentraba o no las zonas urbanas.

Ahora bien, ¿Qué pasos se han dado en la actualidad en Venezuela que pudieran ser aprovechados para la conformación de distritos industriales?

1.- Adopción de un modelo de desarrollo endógeno.

2.- Tejido industrial en franco crecimiento.

3.- Creación de empresas con valores (socialistas) que facilitan lo que Marshall denominaba "Atmósfera industrial".

4.- Mecanismos de cooperación, nacional e internacional, en la conformación de empresas.

5.- Organismos e instituciones que sirven de agentes económicos para la creación de nuevas empresas (Ejemplo la filial PDVSA Industrial).

6.- Constante proceso de creación de capital humano producto de las Misiones sociales educativas.

7.- Poder de las comunidades para llevar a cabo sus propios cambios (Poder Popular).

Como complemento a lo anteriormente expuesto, se suma el hecho de que Venezuela e Italia en el año 2008 intercambiaron sendas experiencias para el impulso de los distritos productivos socialistas. En ese entonces la iniciativa tuvo mucha aceptación en los actores venezolanos involucrados en ese encuentro. (Ver http://www.minci.gob.ve/reportajes/2/177750/venezuela_e_italia.html). Adicionalmente a este encuentro con empresarios italianos, las mejores prácticas exitosas empresariales de Italia fueron expuestas en el seminario “La experiencia de los distritos industriales italianos y su aplicabilidad a la realidad venezolana”.

En síntesis existen elementos para afirmar que es viable seguir en Venezuela el modelo de desarrollo de los distritos industriales, sin perder de vista, que el aseguramiento del éxito no sólo se da por el simple incremento de la actividad y la productividad económica, sino también por las capacidades que los distritos industriales tengan para afrontar los retos y oportunidades que puedan presentarse en una situación de rápido cambio económico, tecnológico y social. Los distritos industriales vienen acompañado de transformaciones estructurales; el proceso productivo implica profundas modificaciones y una evolución de sus estructuras hacia formas superiores: Quienes hacen vida en el distrito industrial deben sentirse parte de él y no minimizar su participación en la empresa individual; de allí que se cuenta con un conjunto de vínculos hacia adelante y hacia atrás, basados en relaciones para el intercambio de bienes, información y recursos humanos.

El distrito industrial constituye un modelo que basa su funcionalidad en las capacidades locales y en el desarrollo territorial, lo que lo hace un modelo complejo y difícil de reproducir. Éste se ha presentado en países industriales como un reflejo de sus condiciones, económicas, políticas, sociales y culturales. Aprovechar en Venezuela las bondades antes mencionadas, las cuales podemos envolver en una serie de acciones sistemáticas para llevarlos en la dirección que apunta hacia el distrito industrial, no parece una tarea fácil, además de que no se tiene ninguna garantía de que será la receta perfecta para impulsar el desarrollo industrial venezolano, sin embargo, bien valdría la pena adentrarnos en ese fenómeno industrial, apostando a los instrumentos que desde el gobierno revolucionario, se están en posibilidad de ofrecer.

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Ingeniero de computación



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