Un nuevo modelo educativo para un nuevo país

Con el surgimiento en 1999 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela muchos cambios se han gestado en el país, especialmente en lo referente a la transformación del modelo educativo, con énfasis en el cambio curricular, la inclusión social, y la lucha contra el analfabetismo.

Tal y como lo expresa la Carta Magna en su artículo 103, la educación constituye un derecho humano fundamental y debe ser impartida de manera integral, permanente, con calidad, en igualdad de condiciones y oportunidades.

Durante los siete años de Gobierno Bolivariano, el Estado venezolano ha puesto en marcha una serie de acciones a fin de fortalecer el sistema educativo venezolano en todos sus niveles y modalidades, a través de la ampliación de oportunidades de formación de calidad, gratuitas y dirigidas a la conformación de un nuevo modelo republicano.

La eliminación del cobro de matrícula en los planteles oficiales; el aumento en la cobertura de la educación inicial, básica, media y superior; la puesta en marcha del sistema educativo bolivariano; las misiones Robinson I y II, la misión Sucre; la construcción de nuevos planteles y la rehabilitación de los ya existentes, son algunos de los frutos que ha dado la transformación planteada para el sistema educativo venezolano.

Un Cambio de paradigma

Anteriormente, la educación venezolana se basaba en un modelo centrado en la administración y se concentraba en la reproducción de saberes ajenos y excluyentes, los cuales favorecían la negación de la identidad.

A la par del cambio educativo que se gesta en el país, el Ministerio de Educación y Deportes (MED) emprende un cambio curricular, basado en la modernización y actualización mediante una metodología participativa de construcción colectiva.

Tal y como lo ha afirmado el ministro de Educación y Deportes, Aristóbulo Istúriz, cada alumno debe desarrollarse a partir del arraigo con su entorno, en consonancia con los objetivos de desarrollo endógeno que se plantea el Gobierno Nacional.

En tal sentido, la directora nacional de currículo del Viceministerio de Asuntos Educativos (Vae), Yoama Paredes, citada por la revista Infobit (número 5, año 2004), explicó que la educación debe estar centrada en el ser humano y ser planificada desde la evaluación de las necesidades de tipo social, cultural, económico y geográfico, a fin de formar individuos con conocimientos que les sean útiles en su contexto.

La educación bolivariana

El proceso educativo asentado en los ideales bolivarianos (que están rumbo a su universalización) se basa en la procura de un proceso de enseñanza integral que garantice la equidad y la inclusión social, así como la permanencia y prosecución de los matriculados en un sistema concebido para brindar calidad educativa.

Hasta la fecha, de los 28 mil 262 planteles educativos existentes en Venezuela (que imparten educación preescolar, básica, media y diversificada), más de 10% se ha ceñido a la transformación bolivariana, según cifras publicadas por el Sistema de Gestión Educativa Nacional (Sigedun).

La educación inicial concebida dentro de los parámetros bolivarianos está diseñada para ofrecer atención integral a niños de cero a tres años en la etapa maternal y de tres a seis años en la etapa preescolar. La atención integral que brinda el Simoncito provee, más allá de la educación, alimentación, salud, recreación y protección legal a los pequeños.

Por su parte, la Escuela Bolivariana aporta una instrucción centrada en el sujeto y contextualizada con el acervo histórico y cultural de la comunidad a la que pertenece el plantel. Asimismo, esta escuela atiende las necesidades básicas de los estudiantes, como lo son la alimentación, la salud preventiva y el desarrollo cultural y deportivo.

Igualmente, la escuela bolivariana ha sido diseñada para integrarse a la comunidad, a través de la participación de los miembros de la comunidad en la construcción del proceso educativo.

Un Liceo para aprender a aprender

El Liceo Bolivariano ha sido concebido para atender, también de manera integral, la adolescencia y la juventud temprana, bajo un perfil curricular que concibe la educación como Continuo Humano, concepto que refiere la capacidad del hombre de "aprender a aprender" en un proceso constante durante toda su vida.

El ministro Istúriz anunció que su despacho realizará este año una inversión que supera los 17 millardos de bolívares para la instalación de 300 Laboratorios de Desarrollo Endógeno destinados a vincular al joven con el desarrollo de la región en la que hace vida.

Ello se logrará, de acuerdo con lo expresado por la coordinadora Nacional de Liceos Bolivarianos del MED, María de la Paz Regueiro, mediante el diagnóstico, la investigación y el conocimiento de las comunidades, y la elaboración de proyectos que atiendan sus propios intereses y necesidades.

Igualmente fue anunciada la creación de 65 Centros de Recursos para el Aprendizaje y la recuperación integral de 150 planteles, 25 de los cuales son completamente nuevos.

Educación pluricultural y multiétnica

La educación rural e indígena también ha sido objeto de cambios estructurales, a fin de superar las precarias condiciones que históricamente caracterizaron a la escuela rural, especialmente en lo que se refiere a servicios y dotación.

Para el 2006 el ministro Istúriz anunció que su despacho llevará a cabo la dotación y equipamiento de mil 500 escuelas rurales, que junto a la creación de los núcleos escolares rurales y escuelas concentradas fortalece y amplía la acción educativa en el entorno rural.

En cuanto a la educación indígena, el MED con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha trabajado en la redacción de textos escolares y de literatura indígena monolingües, así como en la traducción de la Carta Magna a varios idiomas aborígenes.

Por otra parte, las Escuelas Técnicas se encuentran en una etapa de reactivación como parte de la política educativa media diversificada y profesional del MED, a través de la rehabilitación de plantas físicas y la dotación de laboratorios con equipos y herramientas.

Las misiones: estrategias de inclusión y justicia social

Las misiones educativas desarrolladas en el país constituyen una estrategia de impulso a la formación ciudadana, mediante el desarrollo de destrezas y habilidades y con la incorporación de cientos de miles de venezolanos al sistema educativo y productivo nacional.

La misión Robinson en sus etapas I y II, dirigida a eliminar el analfabetismo en el país, ha instruido aproximadamente a dos millones de personas.

Tal y como afirmó recientemente el ministro de Educación y Deportes, Aristóbulo Istúriz, próximamente se dará inicio a la Misión Robinson III, la cual estará dirigida a promover la comprensión lectora en los beneficiarios.

Por su parte, la misión Ribas ha logrado incorporar a la educación secundaria a cinco millones de ciudadanos, mientras que a través de la misión Sucre se han incorporado de manera progresiva más de 400 mil bachilleres a la educación superior.

Uso educativo de las tecnologías

La introducción de las Tecnologías de la Información y laComunicación (TIC) también forma parte de la transformación educativa que se gesta en Venezuela, tal y como está expresado en los artículos 108 y 110 de la Carta Magna venezolana.

En tal sentido, el Estado se ha propuesto la creación de instituciones y servicios diseñados para garantizar el acceso, permanencia y culminación del sistema educativo, así como la dotación tecnológica en sitios tradicionalmente excluidos.

Desde el año 2001, hasta la fecha, el Despacho Educativo ha instalado más de 470 Centros Bolivarianos de Informática y Telemática (CBIT) alrededor de todo el territorio nacional, con la finalidad de incorporar a alumnos, docentes y comunidad al uso educativo de la informática.

En opinión del viceministro de Asuntos Educativos del MED, Armando Rojas, estos mecanismos atienden a una necesidad humana y social, acordes con una visión humanista de la tecnología que desmitifica el uso de las herramientas informáticas y las lleva adonde no llegan las iniciativas privadas (Infobit, 2004).

Los nuevos retos

De acuerdo a un estudio presentado por el Boletín Social número 1 (Año 2003) del Ministerio de Planificación y Desarrollo (Minpades), entre los años 1999 y 2002 Venezuela presenta una tendencia al crecimiento en la matrícula escolar, en una educación que se caracterizaba por formar parte de uno de los sistemas escolares menos inclusivos de América Latina, durante los precedentes 30 años.

No obstante, advierte la investigación, existen en el funcionamiento del sistema educativo "nudos críticos", los cuales se vinculan con factores relacionados con la inclusión, la deserción y la baja calidad.

En el período 1999-2004, fueron matriculados 450 Mil 334 nuevos niños en educación básica y 45 mil nuevos niños en preescolar, lo que se traduce en un incremento de 10% que no se observaba desde la década de los 60.

Con ello, es posible verificar la tendencia inclusiva del nuevo sistema educativo, con programas orientados hacia el desarrollo pleno e integral del estudiante.

Explica el artículo que la permanencia de un porcentaje elevado de docentes sin título profesional (muchos de ellos con menos de cinco años de experiencia), constituye una debilidad a superar.

En este sentido, el MED ha iniciado una serie de planes de formación permanente del docente, bajo los nuevos parámetros de la educación bolivariana.

Por otra parte, el estudio señala que aun cuando se han tomado medidas a través de las diversas misiones (Ribas, Robinson y Sucre), que garantizan la universalidad de la educación, todavía queda mucho por hacer en cuanto a inversión infraestructural y políticas sociales que impulsen la inclusión.

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