Proyecto Educativo Nacional y la Constituyente Universitaria

El reciente debate sobre la autonomía universitaria, nos vuelve a relanzar una vieja discusión que estaba relativamente abandonada.

Para quienes hemos estado comprometido con la educación liberadora e impulsamos diversas innovaciones pedagógicas en Venezuela( desde el campo de la educación popular o de los proyectos alternativos desarrollados por el gobierno bolivariano), sabemos que esta  es una tarea inconclusa, en la que tiene mucho peso la falta de continuidad y sistematización de las experiencias, planes y proyectos emprendidos. Como un ejemplo de ello, podemos reseñar la experiencia de la constituyente educativa en el año 1999-2000, la cual  dio vida al Proyecto Educativo Nacional (PEN).

Años después, las demandas de construcción de la transición socialista, justifican plenamente los contenidos programáticos de dicho Proyecto Educativo Nacional (PEN), ya que en el se asumen:

  • Formación histórico-cultural con conocimiento pleno de nuestras raíces y del acervo histórico como pueblo. Estimular y valorar la cultura como un hecho de producción del hombre, con el fin de superar la imposición de una cultura oficial que impediría la valoración de la diversidad pluricultural como forjadora del ciudadano de la V República. En este aspecto, suscribimos que: "La cultura como fundamento de la educación, emerge como huella y calidad del ser humano, como esencia y fundamento espiritual del modo de ser de una nación, de sus ciudadanos. Es la fuerza generadora de recursos creativos y constructivos para desarrollar una democracia auténtica y el poder de autodeterminación hacia la construcción de una verdadera soberanía nacional".
  • Formación en, por y para el trabajo, concebido en una perspectiva politécnica y de superación del estrecho marco del trabajo parcelario, con capacidad investigativa e innovadora en el saber hacer. Esto es clave en la lucha contra la dependencia tecnológica. Está suficientemente comprobado como las empresas transnacionales nos venden tecnologías obsoletas con pocas posibilidades de desagregación, adaptación o transferencia, apoyándose para ello en los secretos tecnológicos, el control de patentes y licencias. Así nos vemos obligados a consumir tecnologías "llave en mano", las cuales en la mayoría de las ocasiones no están en correspondencia con nuestras necesidades, referidas al desarrollo integral del país. En consecuencia, nuestra propuesta educativa potenciará la investigación aplicada para innovar y generar tecnologías alternativas, cubriendo tal proceso investigativo  a todos los niveles y modalidades. Desde la promoción de la curiosidad e indagación para el trabajo en la Educación inicial, siguiendo en las Escuelas Básicas, Medias y Diversificadas, continuando en las Escuelas Granjas y Técnicas hasta llegar a las instituciones de Educación Superior, en especial, los Colegios Universitarios, Tecnológicos y Politécnicos.
  • Formación en, por y para la democracia, a través del desarrollo de una cultura participativa y de gestión de los asuntos públicos.
  • Formación de actitudes cooperativas y de solidaridad, que supera el individualismo, la competitividad y otras formas de intolerancia social.
  • Formación en valores que rechacen consciente y responsablemente la intolerancia, la opresión y la discriminación por género, por características genéticas, por edad, condición social o religión.

Articulación de las propuestas del PEN con la Constituyente Universitaria.

En un artículo publicado en el El Nacional, lunes 4 de junio de 2001 sostuvimos la impostergable necesidad de darle continuidad y llevar al espacio universitario el proceso de la constituyente educativa promovida por el Ministerio de Educación desde 1999, en la cual  se activa el poder constituyente de la comunidad educativa. Por cierto, existe una visión estrecha y reduccionista de la constituyente universitaria, que la remite a los aspectos legales, escamoteando el sentido amplio de lo que significa este poder constituyente como capacidad colectiva de creación y de elaboración, en su sentido original y plenipotenciario.

Reconociendo las diferencias específicas de cada institución, se debe proponer una metodología que involucre a toda la comunidad universitaria. Por esto, se hace indispensable involucrar a estudiantes, profesores, empleados y obreros desde la cotidianidad del aula de clase, de los departamentos, las escuelas, y las facultades, centrando el debate y la reflexión en temáticas generadoras: el país y la sociedad que queremos construir, y el papel de la universidad en dicho contexto.

Con relación a estas materias, en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) tal como ya anotamos, hay una caracterización del país y la sociedad que queremos y la educación que le es pertinente, la cual posee múltiples implicaciones en el terreno particular de los cambios planteados en la universidad. Veamos algunas de ellas, desde el ángulo académico - docente:

  • El proyecto de sociedad y país en construcción demanda la formación integral del hombre y la mujer de Venezuela, proceso estrechamente vinculado a una concepción de desarrollo humanista, sustentable y contextualizado en el ámbito local y regional, y que por lo tanto supera las tendencias tecnocráticas hoy en boga en nuestras universidades.
  • El combate a la estrechez disciplinaria y la fragmentación del saber pone en discusión la organización del currículo sobre la base de las asignaturas, objetivos, cátedras aisladas, escuelas y facultades como átomos del universo académico. En tal sentido, el enfoque inter o transdisciplinario redefine la reestructuración académica que actualmente está planteada.
  • Esta perspectiva opera como transversales que cualifican las funciones de investigación, docencia y extensión en la universidad, tal como lo resumiremos en los límites de este espacio..

La investigación como eje de desarrollo

En el marco de las transformaciones planteadas en este ámbito, se plantea construir un modo de producción de conocimiento más democrático, participativo e implicante, lo que requiere del desarrollo de variadas opciones epistemológicas y el diálogo de saberes y no el monismo metodológico

De igual manera, se plantea superar la dicotomía investigación básica e investigación aplicada en nuestras universidades, formulando líneas, temas o áreas de investigación que permitan innovar y crear conocimientos y tecnologías propias, del mismo modo adaptar y transferir las tecnologías accesibles,.promover propuestas alternativas en el terreno de las ideas, y del desarrollo científico y humanístico, siempre con la mirada puesta en el desarrollo integral del país.

En este último aspecto debe existir una articulación entre el desarrollo científico-técnico  y un modelo de desarrollo independiente e integral. Las actividades de investigación deben tener una mayor carga crediticia (optativas, talleres, trabajo extramuros) vinculado a la resolución de problemas y al método de proyectos. igualmente asignándole un mayor apoyo financiero y logístico, reconocimiento y fomento del trabajo investigativo entre los profesores.

Docencia investigativa

Superar las prácticas pedagógicas memorísticas y repetitivas requiere impulsar cambios en las concepciones y rutinas de nuestros profesores universitarios, lo cual implica emplear métodos y estrategias didácticas no estandarizadas y producir recursos para el aprendizajes flexibles y contextuales; además de utilizar criterios y procedimientos de evaluación que superen los enfoques tradicionales en torno a las calificaciones, pruebas, exámenes, etcétera.

Para superar tales prácticas se propone desarrollar una estrategia implicante, aplicando diversos métodos y técnicas vinculadas a la vida cotidiana de los participantes. Esto incluye el trabajo productivo (tanto en la fábrica, labores relacionadas con la construcción o servicios diversos, como también en el campo agroalimentario), la vinculación con la naturaleza (bosques, ríos, flora, fauna), relación con los monumentos históricos y el patrimonio de las comunidades, la conexión con el arte y la alegría (canto, baile, poesía, y otros), enmarcado en la construcción de una cultura de la participación.

El proceso de formación debe promoverse mediante talleres o cursos formativos con sesiones presenciales y proyectos de aprendizaje que se coordinan a distancia, empleando técnicas y recursos: talleres, tele clases, asesorías, autogestión pedagógica o estudio independiente del alumno. En este caso no se trata de un diseño o modelo curricular al estilo tradicional, sino un desarrollo asociado a necesidades, es decir, estamos haciendo énfasis en la pertinencia social de los aprendizajes, donde lo que se enseña y aprende está íntimamente relacionado con el contexto, los sujetos sociales y la problemática general que confronta nuestro país. En consecuencia, el facilitador se debe formar en los contenidos socio políticos y metodológicos básicos, destrezas y habilidades técnicas que debe dominar. Las nuevas demandas formativas surgen del proceso de acompañamiento a los y las participantes de las misiones, la comunidad en general; y de la evaluación - sistematización de las experiencias.

Integración universidad-comunidad

Superar las concepciones eventistas y simplemente difusoras de las actividades de extensión y de igual manera no sólo hacerlo con convenios, pasantías y contratos buscando ingresos propios. Para ello debe construirse puentes y relaciones entre universidad-comunidad:

· Impulso de iniciativas investigativas, debates y elaboración de propuestas colectivas en áreas de interés social (tales como salud, educación, vivienda, transporte, entre otras), con sindicatos, asociaciones civiles, cooperativas, grupos culturales. Socialización de la investigación y su concreción tecnológica en sectores estratégicos para la nación (petróleo, metalurgia, industria manufacturera), apoyo a la pequeña y mediana industria, desarrollo agrícola y pecuario.

· Desarrollo de actividades culturales, reconociendo el diálogo de saberes y el acervo comunitario: tradición oral, historia local y regional, construcción estética artesanal, literatura, danza, música, teatro.

· Promover actividades deportivas no enajenadas, superando el enfoque que coloca el deporte como mecanismo de control social (pan y circo, diversionismo ideológico, competencia). Construcción de equipos deportivos, excursionistas, montañistas.

· Defensa del ambiente y del entorno ecológico, reconocimiento del patrimonio arquitectónico y natural de la comunidad.

· Prácticas de pasantías, bolsas de trabajo, proyectos de autodesarrollo, dirigidos a prestar un servicio a la comunidad en la perspectiva autogestionaria y de participación, autoconstrucción de viviendas, redes de abastecimientos, centros de salud e higiene.

Municipalización y modalidades no convencionales de aprendizaje.

La transformación académica del sistema de educación superior, debe articular diversas iniciativas, entre las que se encuentra la municipalización de la universidad y el empleo de modalidades no convencionales de estudio  teniendo como fundamento la pedagogía alternativa:

  • Impulso del sistema de asesorías para las modalidades de encuentros con los estudiantes, los cuales podemos señalar de manera indicativa: nocturnos en algunos días de la semana, encuentros semanales los días sábados o encuentros quincenales, según las condiciones concretas.
  • En estas asesorías, el facilitador-mediador debate colectivamente con los alumnos y alumnas los contenidos formativos, evalúa el rendimiento estudiantil y orienta el estudio permanente. Igualmente, el asesor realiza consultas individuales para aclarar dudas más puntuales
  • En sincronía con tales asesorías, el alumno  o la alumna, desarrolla un proceso de autogestión pedagógica:

a.- Con textos básicos de lectura o con literatura en soporte magnético, el alumno o la alumna, realiza lecturas comprensivas o interpretativas.

b.- Lee globalmente capítulos o párrafos del texto, subraya aspectos claves, hace fichaje y consulta el diccionario, responde las preguntas directrices que plantea la guía didáctica.

c.- Con este trabajo previo, hace una puesta en común con el colectivo de reflexión pedagógica que se sugiere conformar en la localidad o aldea universitaria.

  • El anterior esfuerzo de aprendizaje independiente se combina con conferencias, seminarios, expediciones pedagógicas, proyectos investigativos, ejercicios y trabajos de campo.
  • Del mismo modo, dicho proceso de aprendizaje se debe apoyar con diversos recursos para el aprendizaje, donde se incluyen: bibliografías, videos, materiales en formato electrónico, programas de radio y televisión, información por correo electrónico.

En términos de espacios educativos, en este enfoque se supera el tradicional concepto de aula de clase, ya que los proyectos de aprendizaje están articulados a la vida cotidiana del alumno, alumna y su contexto socio-cultural. Es decir, el proceso de aprendizaje se desarrolla en:

  •  Locales y horarios no utilizados por las instituciones educativas.
  • Espacios comunitarios o locales de las cooperativas.
  • Centros constituidos en las empresas básicas del Estado. 
  • Casas de familia, talleres artesanales u otros locales aptos.

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Carlos Lanz Rodriguez


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